sábado, 22 de agosto de 2009

Festival de Lima: balance de León Frías

En efecto, la edición del 2009 no tuvo ninguna película equivalente a Luz silenciosa, que barrió con los premios en 2007 o Una mujer sin cabeza, Liverpool o Los bastardos, que se vieron el año pasado. Para limitarme a la competencia de ficción, y sin orden de jerarquía, aquí van mis preferencias:

- Los paranoicos
- La nana
- La teta asustada
- Rabioso sol, rabioso cielo
- Excursiones
- Gigante
- Huacho


Hay que destacar el interés de varios documentales, entre ellos Garapa, Diario de Agustín, 16 memorias. No pude ver Los herederos, como tampoco pude ver en las muestras paralelas ni Continental ni Home. En cambio, sí, La rabia de Pasolini, en la que una vez más se demuestra no sólo el talento, sino la particular mirada al mundo (con esa mezcla de lucidez y compasión) que proyectó siempre el creador italiano.
Entre varias otras cosas hay que reconocerle al Festival el hecho de haber traído la retrospectiva de Alain Resnais en copias en 35 mm. Ha sido la primera vez que se ha visto en Lima una muestra amplia de cortos y largos de Resnais en soporte fílmico y con buenas copias. También la presencia, polémica pero eso está bien, del crítico Michel Ciment y de Isabelle Huppert. Con lo cual Francia tuvo mayor presencia que España, el país invitado en esta edición. Hay que cuestionar, en cambio, la ausencia de Historias extraordinarias, considerada por la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI) la mejor película latinoamericana del 2008.

Isaac León Frías