martes, 27 de diciembre de 2011

Apuntes desde París: Lang, Scorsese, Panahi

La entrada al museo del cine que fundó Langlois está presidida no sólo por las máquinas que crearon los engranajes de la ilusión sino por dos de los autómatas generados por el cine: la robot María de "Metrópolis" y el de "Hugo Cabret", esa fantasía en la que Scorsese construye una ciudad virtual, un tiempo mental y un mundo basado en los mecanismos de la relojería y los artilugios de los juguetes ópticos del cine primitivo, el de Méliès (presente en la cartelera gracias a la reedición digital del "Viaje a la luna")




La exposición de la Cinemateca Francesa que celebra "Metrópolis" y sus grandes y visionarios escenarios, su simbolismo arquitectónico, la consistencia de su visión, el empeño maniático de Fritz Lang (se ha editado un libro magnífico de Bernard Eisenschitz: "Fritz Lang au travail") por construir un mundo verosímil a partir de la naturaleza persuasiva de sus herramientas y recursos técnicos, encuentra un correlato casi natural en varias de las preocupaciones del cine de hoy, marcado por la pregunta por la naturaleza de la imagen y del aparato que la registra.




Que es la preocupación que sustenta a "Este no es un filme", de Jafar Panahi, que muestra al cineasta iraní, detenido en su departamento e impedido de hacer cine por veinte años, pero confiado en el poder de la imagen de una cámara digital que le permite "performar" una libertad que el poder le niega. En las antípodas de Méliès, Lang y Scorsese, Panahi no puede construir la ilusión de la representación fílmica y decide explicarla, anotarla, actuarla ahí mismo, demarcando el terreno, sobre la sala de su casa. Hace la puesta en escena comentada de un guión, hasta que se harta y esta película que, como el cuadro de Magritte, no es una película, tiene un cierre insólito que conmueve e indigna: Panahi está preso. El cineasta que lo filma, Mojtaba Mirtahmasb, también.


Ricardo Bedoya

sábado, 24 de diciembre de 2011

Apuntes desde París: Cronenberg, Bonello

Como en todo el mundo, la cartelera de esta Navidad está dominada por Tom Cruise y su "Misión imposible", pero en el cinéfilo y frío París el estreno de la semana es "Le Havre", la impávida y encantada fábula de Aki Kaurismaki, que hace profesión de fe en el realismo poético del cine francés de los años treinta, en el marxismo humanista posible en tiempos de escepticismo, y en el humor y la solidaridad como bálsamos para la crisis.




Si "Le Havre" es distintiva del estilo de su autor, reconocible en cada detalle, "Un método peligroso", de David Cronenberg, ha desconcertado a los seguidores de su director, pese a ser una de sus películas más depuradas, maduradas, sentidas. Es el retrato del personaje de Jung (el formidable Michael Fassbender) enfrentado a alternativas de vida frente a las que debe tomar decisiones. El drama del hombre sensible que en medio del camino de la vida encara la tentación del desorden, la crispación, lo indecible, lo oscuro, lo paralelo, lo alternativo. Las opciones de la armonía, el orden y la rutina o la alteración, la agitación íntima y el dolor. Cronenberg filma una historia pasional, un melodrama contenido, una pieza de cámara que encuentra su momento fuerte en los diez minutos finales, extraordinarios, de una melancolía serena y conmovedora: el reencuentro de los amantes que Cronenberg proyecta en el horizonte de las catástrofes de la Historia que ya se asoman.




"L'Apollonide", de Bertrand Bonello, retrata el día a día de una casa cerrada de prostitución en el París de los días finales del siglo XIX y comienzos del XX. Las referencias a Ophuls y Renoir son evidentes. El estilo de Bonello es moroso aunque con aciertos evidentes en la ambientación y el modo en el que articula historias folletinescas y licenciosas -en alusión a la literatura genérica de esos años- que involucran a las muchachas que trabajan en la casa.



La Cinemateca Francesa dedica una exposición a "Metrópolis", pero eso lo tratamos en el próximo post.


Ricardo Bedoya











jueves, 22 de diciembre de 2011

Un novio para tres esposas



“Un novio para tres esposas” es el absurdo título que lleva entre nosotros “La versión de Barney” o “El mundo de Barney”, una película canadiense de Richard J. Lewis, que adapta una novela de Mordecai Richler, escritor judío canadiense, autor también de la novela que dio origen a “El gran canalla” (1974), una de las mejores películas de Richard Dreyfuss.


La cinta retrata a Barney Panofsky (Paul Giamatti), productor de televisión, bebedor impenitente, fanático del hockey, impulsivo romántico, insatisfecho crónico, a veces brutal, depredador e irresponsable, fino estratega de sus propias derrotas. El arco temporal que traza esta biografía de un hombre como cualquiera abarca tres décadas y se traslada de Europa a América, de la bohemia e ilusionada Roma a la pragmática Montreal, al ritmo de sus entusiasmos y decepciones. La estructura es retrospectiva y se organiza en torno a las relaciones que establece Barney con tres mujeres encarnadas por Rachelle Lefevre, Minnie Driver y Rosemund Pike.


Son tres historias de amor que no se presentan con dosis similares de sutileza ni de gracia. La primera historia es confusa e irrelevante; la segunda carga las tintas hasta la caricatura; la tercera es la más atractiva, desarrollada y verosímil. En el vaivén laberíntico de los tiempos que articulan la vida de Barney, el director Lewis se las agencia para aportar cuotas diversas de costumbrismo para lucir el color local del mundo de la cultura judía de Montreal. De ahí, salta a la descripción picaresca de personajes excéntricos y bohemios que son el coro vital de la juventud de Barney y culmina en una catarata sentimental vinculada con el mal de Alzheimer.


Pero no solo eso. También traza apuntes satíricos sobre el mundo de la televisión basura y abunda en reflexiones sobre el abandono de las ilusiones y los ideales de la juventud. Como una pista suelta, o una historia desgajada, encontramos la trama criminal de la desaparición de Boogie, el mejor amigo del personaje principal, lo que lo convierte en presunto autor de su muerte. Queda apuntada la hipótesis de Barney como asesino imaginario del amigo talentoso, casi genial: Barney eliminando lo que nunca llegó a ser. La película está marcada por un humor paródico y autoindulgente, pero también por dosis de un cinismo que nunca juzga las canalladas del personaje, porque son, al fin y al cabo, las de un hombre como todos.


El director Lewis también ofrece oportunidades para que los actores se luzcan, sobre todo a un Dustin Hoffman patriarcal, deslenguado y truculento. Pero lo más interesante de la película es la presencia del actor Paul Giamatti, el de “Entre copas” y “Esplendor americano”. Giamatti posee esa presencia opaca, malhumorada, de tintes patéticos, que anula cualquier posibilidad de encanto o glamur para su personaje. Barney es un antihéroe, un perdedor, un hombre que cultiva el arte de equivocarse hasta echar a perder lo que más quiere. El actor impone una relación horizontal con el espectador y no le lanza guiños altivos o de superioridad a la manera de las “estrellas de cine”. Por eso, Barney-Giamatti atraen hacia el personaje, de modo alternativo, el enojo, la comprensión, el desprecio y la piedad final.


Ricardo Bedoya

sábado, 17 de diciembre de 2011

El cine de animación en el Perú

Ha aparecido "El cine de animación en el Perú. Bases para una historia", de Raúl Rivera Escobar, un libro informado e interesante sobre un tema que no había sido investigado. Muy bien ilustrado, incursiona en los terrenos de la animación publicitaria y televisiva, así como en el cortometraje, desde los años cincuenta. Edita el Fondo Editorial de la Universidad Alas Peruanas.


Ricardo Bedoya

jueves, 15 de diciembre de 2011

El Amante: adiós al papel




La revista argentina "El Amante", que cumple 20 años de existencia, deja de ser impresa y pasa a ser digital desde el mes de marzo de 2012. Se confirma lo que su director, Gustavo Noriega, revelara durante la presentación del libro "Ojos bien abiertos: El lenguaje de las imágenes en movimiento" y la revista "Ventana indiscreta", en el pasado Festival de Lima.




Es un signo de los tiempos. Por un lado, hay que lamentarlo: nos gustaba recibirla, hojearla y leerla todos los meses. Por el otro, lo celebramos: la revista seguirá dando su opinión y la seguiremos leyendo en otro soporte.








Ricardo Bedoya

viernes, 9 de diciembre de 2011

Robo en las alturas



"Robo en las alturas" es una comedia de atraco. Es decir, muestra la preparación y ejecución de un robo de importancia en clave ligera, observando las torpezas, debilidades y fallas de los miembros del equipo que arma para cumplir el cometido. En este caso, el grupo es variopinto y de escasa profesionalidad y entre sus miembros se encuentran dos ineptos mayores: Ben Stiller y Matthew Broderick. La tradición de atracos burlescos es antigua y cuenta con una obra maestra: la italiana "Los desconocidos de siempre", del gran Monicelli. Está también "Topkapi", de Jules Dassin.

Ellos se embarcan en el proyecto de robar un súperseguro departamento ubicado en un edificio de lujo neoyorquino, lo que recuerda a una de las mejores -y más olvidadas- películas de Sidney Lumet: "The Anderson Tapes". No lo hacen por motivos de lucro, sino para vengarse de un villano financiero (Alan Alda) en estas épocas de crisis en Wall Street.

"Robo en las alturas" tiene gracia y es muchísimo mejor que el promedio de las horrendas cintas de género que muestra el mainstream del Hollywood actual. Se las agencia para combinar la acción, el humor y la sátira. Tiene ritmo, acción y hasta Eddie Murphy encaja en el grupo sin tratar de robar cámara y apoderar de las situaciones. La secuencia culminante del robo que transcurre durante el desfile neoyorquino del Dís de Acción de Gracias integra con naturalidad los efectos especiales a la acción.



Ricardo Bedoya

Amanecer, parte 1 y Rito diabólico



El mito del vampirismo es asaltado desde la templanza y desde la lujuria.

Desde la templanza en “Amanecer parte 1”, que continúa la historia de “Crepúsculo”. Aquí, el vampiro tiene los colmillos romos y los apetitos saciados; se casa en un rito que hubiera escarapelado a cualquier noble descendiente de Drácula; parte en una luna de miel que más parece de sacarina y en un momento de antología –antología del ridículo- asiste a una ingestión de sangre contenida en el vaso que luce como el de la gaseosa de complemento de alguna “cajita feliz” llegada por “delivery”.



Es inexplicable el éxito de esta insípida, anémica, desganada, impersonal, lánguida y mal actuada franquicia. Bueno, sí hay una explicación: el poder arrollador del marketing.

Vampirismo abordado desde la lujuria y el exceso en “Rito diabólico”, que es el equívoco título que se le ha puesto a “Sed”, el noveno largometraje del sud-coreano Park Chan-wook, uno de los nombres más importantes del cine de su país y realizador de la famosa trilogía de la venganza, compuesta por “Simpatía por el señor Venganza”; “Old Boy” –estrenada en el Perú-, y “Lady Venganza”.

“Rito diabólico” es un filme de vampiros pero conducido al paroxismo. Es resultado de mezclar la extravagante historia de un sacerdote católico que se transforma en vampiro con una libérrima adaptación de “Thérèse Raquin”, la novela de Émile Zola. La primera hora de proyección es pródiga en ideas y en hallazgos visuales. El vampirismo es una contaminación y afecta hasta a un elegido del Señor, como el sacerdote que encarna Song Kang-Ho. Pero atacado por el mal, sólo se le abren las puertas del crimen. El cura, al que algunos creen taumaturgo, es en realidad un ser de la noche que necesita sangre fresca para alimentarse y al que le angustia la inmortalidad. En la fabulación perversa de la película, el vampiro es el ser sacrílego que profana uno de los insumos simbólicos de la eucaristía.

Este personaje mesiánico pero también criminal inicia una relación pasional con una mujer maltratada y la trama vampírica se abre entonces a una historia de amor exaltado que no excluye el crimen. Así, lo gótico da paso a lo romántico, al erotismo criminal, al gran guiñol, al melodrama, a la reflexión moral, al desborde violento, a lo grotesco, al desequilibrio.

Park Chan-wook se complace filmando la descomposición y el laberinto. Buena parte de la acción transcurre en los ambientes de la casa de la familia Ra o en los recovecos nocturnos de la ciudad. En los detalles de lo cotidiano y el registro de la más morosa normalidad, el realizador descubre la monstruosidad de lo ordinario que condena a la joven amante a la humillación y la esclavitud. Todo es sofocante, claustrofóbico y esperpéntico en esa casa de la que la muchacha debe escapar apurando sus pies desnudos y frágiles, que Park Chan-wook filma con delectación, casi con fetichismo.

Pero la película no se sostiene en su segunda hora de proyección, que resultada alargada, reiterativa, enfática, subrayada, hiperbólica, folletinesca. La potencia formidable del primer encuentro sexual de la pareja y sus iniciales experiencias como amantes malditos o el nocturno lirismo de los saltos fantásticos del vampiro quedan, en el conjunto, como momentos sueltos, desgajados, alucinantes, hechizados.

Ricardo Bedoya

viernes, 2 de diciembre de 2011

Aparece nuevo proyecto de ley de cine

Atención: Presentado por un grupo de congresistas fujimoristas ha aparecido un proyecto de LEY DE DIFUSIÓN CINEMATOGRÁFICA PERUANA

http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/TraDocEstProc/CLProLey2011.nsf/8187f608125faf14052578bc00580a87/ff9058f89602e05b0525794a0077ef3d?OpenDocument

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El fin de una era

En 2015, solo el 17 % de las proyecciones en las salas serán en soporte fílmico. Lean este artículo:

http://www.isuppli.com/Media-Research/News/Pages/The-End-of-an-Era-Arrives-as-Digital-Technology-Displaces-35-mm-Film-in-Cinema-Projection.aspx

viernes, 25 de noviembre de 2011

Un cuento chino



“Un cuento chino” es una película argentina de cuya presencia en la cartelera pocos deben haberse enterado. Son las reglas del negocio del cine en el Perú: las películas que escapan al perfil de “Crepúsculo: amanecer, parte 1” están condenadas a la clandestinidad, a la ausencia de publicidad, a un estreno desairado.

Lástima, porque “Un cuento chino”, de Sebastián Borensztein, es una cinta apreciable. Tiene el aspecto de una fábula construida en torno al personaje de Roberto, que encarna Ricardo Darín, un ferretero misántropo, solitario, malhumorado, que pasa sus interminables días coleccionando las noticias absurdas que aparecen en los diarios de todo el mundo. Anécdotas bizarras que –según él- son la prueba fehaciente de la carencia de sentido de la vida. El personaje evoca aquellos que encarnaba Nino Manfredi en el cine italiano de los años sesenta: terco y obstinado en sus manías pero con algún flanco débil a punto de quedar expuesto. Es el sujeto impenetrable al que, un día, le alcanza lo inesperado o, acaso, lo que está programado por un azaroso destino: un joven chino, maltratado y perdido en Buenos Aires, se cruza de modo casual en su camino. Empieza una extraña historia de convivencia, acaso forzada, acaso voluntaria, tal vez indispensable para él y su vida futura.

El mérito de la película es saber mover los hilos de una historia que se afilia a toda una tradición genérica de la comedia, la de la pareja dispar, obligada a permanecer unida aunque la circunstancia resulte insoportable y la incomunicación se imponga. La situación hilarante, por eso, adquiere por momentos el acento de lo enojoso e incluso de lo angustioso. En paralelo, se dibuja el entorno del pequeño barrio y se traza el retrato de los clientes de la ferretería y de la paciente vecina enamorada de Roberto, redondeándose un clima de discreto costumbrismo. De pronto, se apuntan episodios fantásticos, escenas imaginarias y situaciones grotescas que no siempre se resuelven con gracia o corrección. O la comedia se airea con episodios de humor físico e incluso burlesco, como ocurre en las secuencias de la comisaria y de la Embajada de la China Popular.

Y en el centro de todo está Ricardo Darín. La cámara lo registra hasta en sus mínimos gestos y estallidos de furia y lo muestra contemplando el derrumbe de sus rutinas. Lo escuchamos murmurando, soltando interjecciones, refunfuñando. Los usos del lenguaje le sirven de poco; sus fobias le impiden la comunicación amical y amorosa. Los mejores momentos de la película son los que presentan al actor ejercitando el arte del humor impávido. Es decir, afrontando con seriedad lo más ridículo y asistiendo, con gesto imperturbable, a lo que puede resultar delirante o extravagante.

La película se debilita cuando la fábula acentúa su costado didáctico y se insinúan lecciones sobre la tolerancia, el respeto a las diferencias culturales y la aceptación del “otro”. También cuando se cargan los tintes dramáticos o sobrevienen las explicaciones del pasado de Roberto y sus traumas personales vinculados a un episodio penoso de la historia argentina.

Ricardo Bedoya

domingo, 20 de noviembre de 2011

La muerte de la imagen fílmica



ARRI, Panavision y Aaton han dejado de producir cámaras fílmicas y desde ahora fabricarán únicamente cámaras digitales para cine. Si a ello le sumamos la conversión acelerada de las salas públicas a la proyección digital, no es desencaminado concluir que en cinco años más la imagen fílmica será un recuerdo para cinéfilos.



Aquí tienen estos esclarecedores artículos:




viernes, 18 de noviembre de 2011

Baby Shower




¿De horror o de humor involuntario?


Ricardo Bedoya

Fragmento de "Gallo de mi galpón"

El Archivo Peruano de Imagen y Sonido, que dirigen Irela Núñez y Mario Lucioni, han colgado en You Tube este fragmento de "Gallo de mi galpón" que muestra a Jesús Vásquez cantando "El plebeyo". Es una restauración realizada a partir del cortometraje "Los pioneros", de Jorge Reyes.

Aquí lo tienen: http://www.youtube.com/watch?v=PNerA33L_Dw

domingo, 13 de noviembre de 2011

Un festival en medio de la crisis griega

Este año el 52 Festival Internacional de Cine de Tesalónica se realizó en medio de la mirada del mundo sobre la crisis económica griega. Sin embargo, en esta ciudad, a seis horas de Atenas, el espíritu fue distinto: el fantasma de la crisis se mostró apagado, encerrado mientras miles de personas asistían a las salas de proyección a ver un cine distinto, proveniente de lugares tan disímiles como Irán, Chile, Serbia, Japón o Rusia.


Tal como lo dijera el director del festival, Dimitris Eipides, "esta vez el festival muestra más cine independiente que nunca", punto que quedó reflejado en cada una de las muestras: la competición oficial, la muestra de cine griego, la dosis de cine balcánico, el forum experimental, y los homenajes al cineasta Constantino Giannaris (la mejor sorpresa que me haya podido dar este festival), a la estadounidense Sara Driver y al austríaco Ulrich Seidl.


Si bien la noche de los premios me dejó una desazón (ya que generalmente los premios no necesariamente gratifican lo mejor de esta edición del festival), haber estado en esta ciudad y conocer su contexto cultural, donde se mantiene el deseo por conocer y hacer un cine lejos del mainstream, que está a la búsqueda de sus propios modos de representación y de puesta en escena, me ha permitido conectarme con un lado del mundo donde se abrieron posibilidades para la producción de cine en medio de situaciones difíciles (nueve filmes griegos en diferentes muestras, por ejemplo). Un festival a tener en cuenta.


Mónica Delgado

viernes, 11 de noviembre de 2011

El precio del mañana y Contagio



“El precio del mañana”, de Andrew Niccol, y “Contagio”, de Steven Soderbergh, son dos atractivas películas de ciencia ficción. La de Niccol se pliega, de modo más ortodoxo, a las reglas del género. La de Soderbergh simula ser una crónica periodística, un expediente documentado, la historia de una letal epidemia.

“El precio del mañana” muestra un futuro dominado por la ingeniería genética que ha programado un tiempo máximo de vida humana de 25 años. Los plazos adicionales se obtienen mediante intercambios y negociaciones que incluyen la explotación y la rapiña. La ciencia está al servicio de una oligarquía que cobra una plusvalía medida en tiempo de vida pagada por los explotados de la tierra. En ese mundo que luce como un inmenso campo de concentración en el que hay kapós y guardianes del tiempo, aparecen de pronto un par de “indignados”, la pareja que conforma Justin Timberlake y Amanda Seyfried.

Y entonces la ciencia ficción se desliza hacia otras vías. El director Andrew Niccol lanza guiños a sus películas preferidas. La pareja de amantes en fuga y revuelta justiciera contra la sociedad no sólo evoca “Bonnie y Clyde” sino también “Gun Crazy”. Pero la referencia más marcada está en el rostro de Amanda Seyfried, en la forma en que están delineados sus ojos, en sus miradas de costado: es la Anna Karina de “Alphaville”, la película de ciencia ficción de Jean-Luc Godard. Niccol se las agencia para instalar el espíritu inconforme de Godard en esta historia que, conforme avanza, se va perfilando como una fábula contra las corporaciones y los manejos oscuros de Wall Street.

En los giros que realiza el relato entre la fantasía distópica, el romance urgido, la persecución violenta, la carrera contra el tiempo y las alusiones a la codicia de los poderosos, se producen desniveles y turbulencias pero a pesar de ellos la película mantiene la energía.

“Contagio”, en cambio, está despojada de cualquier coqueteo estilístico. Desde el inicio es precisa, racional, expositiva, clara, tan aséptica como un quirófano. Una epidemia se expande por el mundo y el horror se globaliza. Soderbergh registra las trayectorias posibles del mal, las rutas del contagio, pero también los flujos del miedo.

Soderbergh desmonta los mecanismos típicos de las películas apocalípticas y de catástrofe. En el reparto encontramos actores tan conocidos como Matt Damon, Gwyneth Paltrow, Marion Cotillard, Kate Winslet, entre otros, pero nunca se propicia la identificación emocional con ellos. Más que víctimas o supervivientes de la epidemia, los personajes son funciones de una trama expositiva. La situación de la epidemia es desesperada, pero las acciones no apuestan al suspenso inmediato. La tragedia es consecuencia de la expansión de un clima moroso, cotidiano, casi inevitable.

El tratamiento plástico de la película es el fundamento del horror congelado que transmite: luces neutras, pálidas. Soderbergh no apela al expresionismo. El montaje pone lo suyo. Conecta lugares del mundo unidos por el mal, pero también pantallas que dan cuenta de la expansión del virus. Fragmentos breves que localizan la acción e informan del avance paralelo de tres males: la enfermedad misma; la paranoia que se va extendiendo por el mundo, y la manipulación mediática que rentabiliza el miedo.

Ricardo Bedoya

domingo, 6 de noviembre de 2011

Festival de cine europeo: "En ville" y "Pork and milk"



"En ville" (foto), de Valérie Mréjen y Bertrand Schefer, y "Pork and milk", también de Mréjen, en clave de ficción minimalista la primera, y de documental la segunda, muestran a personajes construyéndose o reinventándose a sí mismos. En "En ville", una adolescente que evoca a las muchachas desdichadas de Pialat o Varda -pero sin crispaciones ni violencia- se separa de su mundo protegido y se lanza a un viaje en el que conocerá a un fotógrafo cuarentón que la abre a la percepción de los paisajes en crisis y deterioro de la Europa de hoy, los amores tempranos y las primeras turbulencias afectivas. Y todo en un clima de lánguida melancolía, espacios vacíos, tiempos muertos, encuadres fijos, trayectorias inciertas.



En "Pork and Milk", ocho testimonios de judíos que nacieron ortodoxos y decidieron romper con la tradición cultural y la vida familiar y llevar una vida laica. Son testimonios que Mréjen relocaliza y en los que sabe encontrar no el costado exaltante por una libertad conquistada, sino acaso el tono culposo que queda luego de una educación fundamentalista y el desencanto por lo que pudo ser un proyecto de vida imaginado por padres y ancestros, y que no fue.



Ricardo Bedoya

sábado, 5 de noviembre de 2011

Algunas películas del Festival de cine europeo




Jerichow
Christian Petzold deseca "El cartero llama dos veces", la novela clásica de James Cain y la convierte en una sucesión de escenas fantasmales. El deseo de los protagonistas es un juego de asaltos abruptos, apariciones súbitas y nocturnas, asedios en el bosque, una ronda de apariciones y desapariciones. Todo es seco, espectral, alusivo, entrecortado, congelado, neto, elíptico. La narración tiene un trazo frío, lineal, ineluctable. Cine negro, renegrido, pero sin retóricas atmosféricas, efectos glamorosos ni guiños al pasado. Aquí, “el cartero llama dos veces”, como la muerte y el destino, para dar una oportunidad a los que no la esperan y lanzar un zarpazo a la inevitable víctima, monstruo y ser frágil a la vez. De lo mejor del festival.





Blog
Un grupo de quinceañeras se comunica por las redes sociales, conversa a través de webcams y en directo, graba sus reuniones reales y la película se presenta con la inmediatez de un videoblog. Se alternan texturas visuales diversas y desarrolla una trama subterránea, la historia de un pacto colectivo que se revela al final. Elena Trapé filma a sus actrices con el aliento espontáneo que parece haber aprendido mirando una y otra vez algunas secuencias de “Kids”, aunque estas chicas españolas parezcan querubines de algún coro celestial al lado de los personajes de Larry Clark. Acierta en la gracia y el desenfado de los diálogos y en la mirada insistente de la cámara en mano o en la estrategia invasiva de la intimidad expuesta por la cámara de vídeo omnipresente. Pero la película desbarra en las secuencias finales, con su estética de fotonovela romántica y no digo más para no revelar nada.





Whisky y vodka
Un decepción, sobre todo viniendo de Andreas Dresen, el director alemán de la interesante “Nunca es tarde para amar”. Sigue la crisis de un actor alcoholizado y sus dificultades para proseguir el rodaje de una comedia de época, pero el conjunto se disuelve en lo episódico y en lo insustancial, aprovechando el discreto encanto de las películas que muestran al cine haciéndose. Al verla recordaba la divertida pero angustiosa secuencia de Valentina Cortese incapaz de recordar sus líneas y de abrir la puerta correcta en el set de “La noche americana”, un Truffaut menor, pero a todas luces superior al de Dresen.





Ricardo Bedoya

sábado, 29 de octubre de 2011

Algunas cifras

Cerca de 5,500 espectadores para "El guachimán" en su primer día de exhibición. Más de 27,000 espectadores para "Actividad paranormal 3" en ese mismo día.

jueves, 27 de octubre de 2011

Las malas intenciones



Emilio Bustamante envía este comentario a "Las malas intenciones", de Rosario García Montero, que entra a su tercera semana de exhibición.



Cayetana es una niña solitaria, inteligente, sensible y asmática. Sus padres están divorciados y ella vive en una casa en Chaclacayo con su madre y su padrastro, además de la servidumbre. Los fines de semana espera la llegada de su padre para que la saque a pasear, pero él -a veces- se olvida de ir a recogerla. Su “persona favorita” es otra niña, su tía Jimena, y los héroes peruanos Grau, Bolognesi, Alfonso Ugarte y José Olaya, aparecen en su imaginación como fantasmas huidos de láminas escolares para hacerle compañía.

La vida de Cayetana da un giro cuando su madre le comunica que tendrá un hermanito. Cayetana siente que la quieren reemplazar y decide morir el día en que su hermanito nazca, aunque no descarta la posibilidad de matar al nuevo miembro de la familia. Todo alrededor de Cayetana parece alimentar sus pulsiones de muerte. Estamos a comienzos de la década de 1980, y Sendero Luminoso provoca apagones, pintarrajea paredes con lemas apocalípticos y cuelga cadáveres de perros en los postes de luz. La frágil tía Jimena se halla aquejada de una enfermedad grave, y la misma Cayetana experimenta –sin duda- la cercanía de la muerte en sus crisis asmáticas. La fotografía, con luz fría y matiz verdoso, da a los ambientes un aire de mausoleo, y los parlamentos sentenciosos (y en ocasiones susurrados) de la niña parecen pronunciados en un velorio.

El mundo de Cayetana, donde las familias habitan casas neo-coloniales y cantan antiguos villancicos criollos en Navidad entre muebles de madera tallada y mosaicos sevillanos, parece estar agonizando sin que sus residentes lo noten. Es un mundo de evidentes desigualdades sociales, que incluye muros divisorios, empleadas mestizas y un anciano chofer negro que escucha valses fúnebres como “El pirata”. Un mundo gobernado por seres fríos y pálidos, acosados por niños cobrizos en la playa de Ancón, pero que aún obtienen ganancias en épocas de atentados terroristas con oportunos negocios de vidrios y velas. Un mundo de muertos vivientes, y no es casual por ello que en los juegos entre Cayetana y Jimena, se acusen entre sí las niñas de vampiros. Ese mundo fastuoso y mortuorio, nostálgico y fantasmal que habita Cayetana no es otro que el de la clase social que fundó la nación criolla, aquella comunidad imaginada del primer siglo y medio republicano, la de los melancólicos héroes de guerras perdidas a quienes la niña levanta un altar.

Con excepción de Cayetana y la dulce y moribunda Jimena, todos los personajes que representan a la clase social creadora de ese mundo exhiben rasgos negativos. El padre es egoísta, ocioso e irresponsable; la madre es gélida y neurótica; la abuela Carmela –soberbia e indiferente- espera a la muerte mientras lee sentada en su cama; el padrastro es un deportista perdedor, un pintor atroz y un empresario que se aprovecha de los atentados terroristas para incrementar su riqueza. Los hijos de esa clase social son aludidos por las palabras del pescador que pasea a Cayetana en bote, quien menciona (provocando impresión en la niña) a unos peces de la selva que nacen ciegos por haberse acostumbrado a vivir en aguas turbias.

A la ceguera de clase sucede la confianza de que nada puede alterar el status quo. El abuelo de Cayetana, respondiendo a una pregunta de la niña por el cielo blanco de la capital, dice que en Lima siempre parece que va a llover, pero nunca llueve, y no es difícil interpretar su comentario como una alusión a los cambios sociales y políticos que constantemente se anuncian y jamás se concretan. No obstante, en contra de las palabras del abuelo, al final de la película, llueve. Algo –por fin- parece estar pasando, el cielo se está cayendo (o desatorando). La lluvia se encuentra justificada históricamente por el referente del Fenómeno del Niño que por entonces alteró el clima de Lima, pero aunada a los años liminares del conflicto armado interno en que se ambienta el filme, y a la vista de las transformaciones que se produjeron después en el país, es inevitable encontrarle un contenido simbólico: marca el fin de un ciclo y el inicio de otro, es desembalse y caos, pero también regeneración.[1]

La película no está estructurada a la manera clásica, es más bien episódica, pero hay un conflicto permanente que la articula entre las pulsiones de muerte de Cayetana (alentadas por su entorno) y sus pulsiones de vida. Cayetana renuncia finalmente a dejarse morir y a matar a su hermanito, llora el deceso del anciano chofer negro, salva la existencia de varios gatitos, libera a una mosca, proclama a los cuatro vientos que ella no es invisible cuando es encerrada en un vehículo de lunas polarizadas que semeja un ataúd, y recibe–acaso con esperanza- la nueva estación que anuncia el heladero allí donde antes esperaba la aparición de su padre los domingos. En Cayetana actúan pulsiones de vida, pero cada manifestación de ellas es resultado de un conflicto, de una lucha interior. Así, la niña se resiste inicialmente a verter lágrimas por el amable chofer a quien ella trataba con altanería; la mosca es liberada, pero ha sido la misma Cayetana quien antes la ha atrapado y encerrado en un frasco; y los soplos de vida que brinda a su hermanito son inmediatamente posteriores al intento que ha hecho de asfixiarlo.

Son las pulsiones de vida, sin embargo, las que predominan. Cayetana no quiere ser invisible, desea existir para los otros (no solo para su distante madre), sobrevivir al derrumbe mas no como un vampiro. Pero es hija de su clase, aunque tenga los ojos abiertos. Si bien su mirada es implacable para con los suyos, le es difícil lograr empatía con los otros, en especial con los subalternos como las empleadas domésticas o los obreros que construyen la piscina de su casa.[2] Parece condenada a la soledad. Su destino se adivina semejante al de la mosca a la que libera advirtiéndole que sobrevivirá, pero lejos de su familia, es decir, en el exilio y el desarraigo.

La dirección de arte y la actuación de Fátima Buntinx son notables, y, como en pocas películas peruanas, se hace en ella un uso muy expresivo de la música; la propia directora deja escuchar su voz en varias de las canciones que contribuyen eficazmente a representar el mundo de la niña y la formación de su imaginario.[3] Es, no obstante, en esas canciones y en la configuración de los héroes donde la instancia narrativa del filme revela algo de afecto y añoranza por aquel universo que se desmorona: las canciones suenan tiernas, susurrantes y lejanas; los héroes lucen candorosos, valientes y fatigados.

Las malas intenciones de Rosario García-Montero es una opera prima honesta y conmovedora, que trasciende el relato de la experiencia infantil de una niña rica y nos invita a reflexionar sobre nuestro país y su historia, sobre la decadencia de una clase social y un modelo de nación. Su estreno es uno de los más importantes de este año.

Emilio Bustamante

[1] No parece arbitrario relacionar la lluvia de Las malas intenciones con la exposición del artista plástico Juan Javier Salazar titulada Parece que va a llover (1990), inspirada en el mismo Fenómeno del Niño de 1983. Emilio Tarazona ha dicho, analizando la obra de Salazar y respecto a la ausencia de lluvia en Lima, que esta es “casi la metáfora de la falta de circulación o distribución de la riqueza, concentrada permanen­temente en la capital” (Tarazona, Emilio. “Sequías, precipitaciones, desbordes… Aspectos de la obra de Juan Javier Salazar vistos desde el cambio climático y socio-económico del Perú contemporáneo”. En: Cuauhtémoc Medina (Ed.) Sur, Sur, Sur, Sur. Séptimo Simposio Internacional de Teoría sobre Arte Contemporáneo (SITAC). México: Patronato de Arte Contemporáneo, 2010). Salazar ha hecho, además, una crítica a la nación criolla en sus muestras, y en una de sus pinturas más conocidas (“Perú, país del mañana”, basada en una lámina escolar) aparecen representados los gobernantes republicanos emitiendo la palabra “mañana” en globos de cómic. Una versión de esa lámina escolar que inspiró a Salazar aparece en el fondo del salón de clases de Cayetana.
[2] Es sugerente que el héroe preferido de Cayetana sea el pobre, oscuro y analfabeto José Olaya, y no Grau y Bolognesi; pero también lo es que Túpac Amaru ocupe un lugar secundario en su altar. Más cercano a ella se encuentra un mártir subalterno que un líder indígena. Túpac Amaru no es, precisamente, un héroe natural de la nación criolla.
[3] Ricardo Bedoya se ha referido al ingenuo racismo que contiene una de esas canciones (“La familia Cucharón”). Otra (“La Catalina”) se escucha durante una de las mejores secuencias del filme: la del arribo a la playa y la liberación de la mosca condenada al extravío; sus versos adquieren resonancias disociativas y fantasmagóricas: “- Usted no ha visto a mi marido que a la guerra un día fue / -Yo no he visto a su marido, ni siquiera sé cómo es / - Mi marido es alto y rubio, tan buenmozo como usted / y en la punta del sombrero lleva escrito San Andrés / Calla, calla, Catalina; calla, calla de una vez / que estás hablando con tu marido y no lo sabes reconocer)

martes, 25 de octubre de 2011

No puedo ver mi película



Fátima no puede ver a Cayetana:


Carta del Ministerio de Cultura sobre exhibicion de "Las malas intenciones"

Señores


ASOCIACIÓN DE EXHIBIDORES

Presente.-
De nuestra consideración:


Por medio de la presente los saludamos, además de comunicarles nuestra sorpresa e incomodidad al tener conocimiento de los horarios de exhibición de la premiada obra cinematográfica nacional, “Las Malas Intenciones”, programada para su segunda semana en las pantallas de las salas de cine de sus asociados.


No cuestionamos que el cine sea para ustedes un negocio y como tal debe regirse por las leyes del mercado. Pero el trato dado a esta película, como a otras cintas peruanas estrenadas en los últimos años, pareciera confirmar que no les interesa en absoluto el desarrollo de nuestra cinematografía y más bien quisieran obstaculizar su llegada al público, pues no le brindan las consideraciones que si le dan a las películas extranjeras, sometiéndola al maltrato de un horario inadecuado y anti-comercial, además de otros reclamos sobre súbitas suspensiones de función, impedimento de acceso a la entrada a menores acompañados de sus padres, descuido con el material de promoción, entre otros hechos de conocimiento público.


Por tal motivo, y como autoridad cinematográfica del país, demandamos tengan a bien reprogramar la exhibición de la película “Las Malas Intenciones” en la tercera semana en las salas de cine de sus asociados, con los horarios y en las condiciones en la que fue estrenada, puesto que el cine peruano merece un trato mínimamente digno en su propio país.


Agradecemos de antemano su disposición.
Atentamente,
Dirección de Industrias Culturales

MINISTERIO DE CULTURA

sábado, 22 de octubre de 2011

¿Las peores de algunos de los mejores?



Reverse Shot elige y analiza las que algunos consideran las peores cintas (o extravagancias, o filmes de culto, o "placeres culpables" o "cintas malditas", o simples y llanos desastres) de ciertos buenos directores. Aquí están:







viernes, 14 de octubre de 2011

Lecturas recomendables

Apareció la edición 60 de Senses of cinema: http://www.sensesofcinema.com/

Mesa redonda sobre lo "post-cinemático" en La furia umana: http://www.lafuriaumana.it/index.php/locchio-che-uccide/385-roundtable-discussion-about-post-cinematic

Joe McElhaney escribe sobre "El árbol de la vida" y Malick en La furia umana:
http://www.lafuriaumana.it/index.php/rapporto-confidenziale-joomla/397-terrence-malic-moving-beyond-the-threshold

Homenaje a Raúl Ruiz en Notebook:
http://mubi.com/notebook/posts/raul-ruiz-blind-mans-bluff

miércoles, 12 de octubre de 2011

Observaciones técnicas a un corto y respuesta del realizador Juan Daniel Fernández

Juan Daniel Fernández envía, para su publicación en el blog, las observaciones realizadas por la Comisión Técnica del Concurso de Obras Cinematográficas Peruanas de Cortometraje - 2011, a su corto "Los abducidos", y la carta de respuesta que ha enviado a dichas observaciones. Aquí están ambos documentos:




La Comisión Técnica del Concurso de Obras Cinematográficas Peruanas de Cortometraje - 2011, ha observado su Obra, con las siguientes indicaciones:

41.- Empresa: Aldea Digital Comunicaciones SAC
Título: Los abducidos
Director: Juan Daniel Molero
Región: Lima
Observaciones / Recomendaciones: Demasiado oscuro, considerando más aun que se trata de exteriores selva día. Planos fijos, con cámara movida. En el inicio la imagen va independiente del contenido de la narración en off.
Mal registro del sonido directo impide entender plenamente a los personajes entrevistados, a quienes difícilmente se les ve la cara.

Según el Art. 8 de la Convocatoria y Bases, "La evaluación técnica emitida por dicha Comisión, será comunicada a la empresa postulante, la cual tendrá un plazo de cinco (5) días hábiles para regularizar alguna observación. La Comisión Técnica de acuerdo a sus atribuciones admitirá o no a concurso, las obras cinematográficas de cortometraje."

En consecuencia, tiene plazo hasta el día viernes 14 de octubre a las 5:00 pm.

Le remitimos la recomendación que nos hizo llegar la Comisión Técnica sobre la presentación de su material: "Queremos aprovechar para sugerir que los DVDs para evaluación sean presentados en una caja con etiqueta. Nos parece necesaria esta formalidad que además facilita su manipulación e identificación y es una muestra de respeto con su propio producto."

Hacer caso omiso a esta recomendación si fue cumplida.

Le saludamos, reiterando nuestro respeto.


Dirección de Industrias Culturales
MINISTERIO DE CULTURA
Telf.(511) 618-9393 anexo 3500
Av. Javier Prado Este 2465
Lima, 41 San Borja
http://www.aldeadigital.pe:2095/cpsess6255346226/3rdparty/squirrelmail/src/compose.php?send_to=conacine@mcultura.gob.pe
http://www.conacine.pe/


CARTA DE RESPUESTA A LAS RECOMENDACIONES ESTÉTICAS OBLIGATORIAS

Estimado Conacine,

Leo con gran sorpresa su mensaje sobre las recomendaciones que exigen para mi cortometraje experimental Los Abducidos. Por sobre todo porque una comisión técnica no debería intervenir es los aspectos estéticos de una obra cinematográfica ni CONACINE en la propuesta de un director. Me parece que quién estuvo a cargo, no comprendió la esencia de mi cortometraje, y en general, no conoce sobre cine moderno. Bueno, sobre todo la oración que hace mencióna a la independencia de la voz en off sobre las imágenes mostradas. Eso se practica desde los inicios del cine sonoro. Hay tantos ejemplos que cualquier aficionado podría darles, como por ejemplo Hiroshima Mon Amour (1959) de Alain Resnais que se basan en esa herramienta para una busca poética.

Sobretodo la Nouvelle Vague, Dogma 95 o cualquier caso del cine experimental en la historia (como Stan Brakhage y Jonas Mekas) hacen uso de supuestos "errores" como herramientas artísticas en busca de poesía y/o la crudeza de nuestra percepción de la realidad. O sin ir muy lejos, nuestro conocidísimo César Vallejo hacia uso de "errores" ortográficos para alcanzar su reconocido estilo poético. (y ni que hablar de Picasso o cualquier obra de arte moderno)

Ahora, dentro de todo este cortometraje cumple con los aspectos técnicos básicos, e incluso está en HD y cuenta con un sonido stereo. Si la cámara se mueve aún en planos fijos es porque se está contando desde un punto de vista subjetivo y en varias partes se hace entender eso, el protagonista está detrás de la cámara, el protagonista es tácito. Si no comprenden los que dicen los personajes, es porque talvez la historia no depende de lo que cuentan, o talvez porque no entienden el español de los indígenas machiguenga (aunque tampoco haría daño añadir subtítulos en español). Y sobre las imágenes oscuras, tal vez deberían calibrar bien sus monitores o proyectores, o entender que la oscuridad puede ser también parte de la propuesta, no estoy haciendo televisión.

Es extraño, aunque ya costumbre, que trabajos sean reconocidos en el extranjero y no en su propio país, Perú. Mi anterior largometraje, Reminiscencias, es mucho más rupturista que Los Abducidos, ya que utlizo formatos de VHS, baja resolución de video, "mal sonido", pixeles, ruido analógico, y un montaje caótico. Y sin embargo ha sido exhibido en festivales como Rotterdam, FIDMarsella, La Habana, BAFICI como también en el Museo de arte de Lima (MALI) y en diciembre he sido invitado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York a mostrarla en su programación Modern Mondays donde muestran lo mejor del cine contemporáneo de vanguardia. Por el mismo trabajo y estilo, he sido seleccionado a participar en el Talent Campus Buenos Aires y el Talent Campus Berlinale. ¿Pensarán ellos que mi trabajo es amateur? ¿Le cambiarían la estética?

Yo hasta el momento no he recibido ningún apoyo por parte del estado (habiendo concursado con Reminiscencias al apoyo de posproducción en el famoso concurso donde el jurado se quejó de la calidad técnica de todos los participantes), ni tampoco cuando pedí apoyo cuando me invitaron a festivales (el resto de latinoamericanos presentes contaban todos con apoyo estatal), y ahora, que por primera vez postulo al concurso de cortometrajes, soy descalificado antes de competir. Me parece increíble que CONACINE no pueda aceptar una propuesta de esta manera, y definitivamente deberían dejar de incluir él "cine experimental" dentro de los géneros aceptado por el concurso, si continúan con esta mentalidad. Creo que ya es hora que expandan sus ideas sobre el cine, que los mismos integrantes de CONACINE y sus jurados posean una adecuada educación sobre cine moderno, no solo del lado técnico y comercial sino también conceptual, estético, artístico y filosófico. Y por sobre todo tratar de fomentar ese cine que sin apoyo dificilmente alcanzaría su potencial, ya que no tiene una finalidad comercial.

Y lo peor de todo, es que sé que esto no es una pataleta personal. Ya que en los últimos días han salido varios mensajes de concursantes que han recibido similares "recomendaciones" estéticas obligatorias. Y sin ir muy lejos, recuerdo los casos en los concursos de largometraje donde los jurados se quejaban de un proyecto "seudo intelectual, poético y filosófico" como también le reclamaron a otro de tener un final muy pesimista. Como también todos conocemos el maltrato que se le dio en vida a la obra de Armando Robles Godoy, por la misma neglicencia intelectual.

De no ser así, solo queda la opción de cambiarse de nacionalidad, porque dejar de hacer este tipo de cine no es una posibilidad.

Atentamente,
Juan Daniel Fernández Molero

lunes, 10 de octubre de 2011

Entrevista con Rosario García Montero



Carlos Esquives Espinoza envía, como colaboración para el blog, una entrevista con Rosario García Montero, que estrena este jueves 13 de octubre su primer largometraje, "Las malas intenciones". La entrevista fue realizada en el mes de agosto durante el marco del Festival de Cine de Lima.

Las malas intenciones ha sido presentada durante el certamen del Festival de Lima ¿Cuáles han sido tus impresiones durante este evento? ¿Cómo el público nacional ha recibido tu película?
Mi película en el Festival ha sido una experiencia increíble. Tres fueron las fechas las que se proyecto la película y fue en una de ellas que me dijeron que se habían agotado las entradas dos semanas antes de empezar el Festival; simplemente no podía creerlo. Al parecer gran parte del público se había generado mucha expectativa luego que Las malas intenciones había viajado por distintos festivales. Es interesante medir este rango que sucede en Lima debido a que este es el público que realmente me interesa que la vea y me comente que les parece. Ya luego en las funciones, recuerdo que en las tres oportunidades había mucha aglomeración dentro de la sala. Gente pisándose, buscando desesperadamente sus lugares. Empezada la proyección, la impresión general era de alegría, algunos lloraban pero se reían a la vez, era como si tuvieran un viaje muy divertido. Al final algunos se me acercaron y me abrazaban. Generalmente recibí gestos de mucha gratitud. Alguien por ahí me dijo: “gracias por este viaje inesperado”; fue lo más lindo que me habían dicho.
¿Cómo nació la idea de este filme?
Recuerdo que en un momento me estaba decidiendo entre hacer un corto o un mediometraje que narra la construcción de una piscina, una idea que luego evolucionó completamente además de desarrollarse una línea temática más profunda e incluso ajena a la inicial. Luego se sacó mucho de esa historia hasta terminar por ser tan solo una escena nada trascendental, pero que a pesar de todo resultó ser una excusa para contar una nueva trama, sobre un embarazo o el límite de vida de una persona, distintos eventos biográficos personales que vuelco en una niña que pertenece a una época que he vivido y que conozco bien. Obviamente el personaje principal de mi película es propio, uno que por ejemplo es más valiente, mientras que yo era más tímida.
Tu película se estrenará en cartelera limeña el 13 de octubre y aún hay muchos que no han tenido la oportunidad de poder verla. Cuéntanos sobre la trama.
Las malas intenciones trata la historia de Cayetana de los Heros, una niña de ocho años, quien tiene una vida solitaria en una enorme casa prácticamente compartida solo con sus empleados. Todo comienza con la llegada de su mamá quien anuncia está embarazada de su nuevo esposo. Cayetana se pone muy mal y luego de encerrarse en un baño con un gesto solemne anuncia que el día que nazca su hermanito ella morirá. Es una fecha de expiración que este personaje se impone que aunque pueda sonar algo ridículo para nosotros, para ella es un asunto serio. Es así como toda la película se desarrolla. Desde el punto de vista de Cayetana el espectador de pronto va acompañando y asimilando el comportamiento de la niña, quien a medida que la película avanza va provocando ciertos estados de evasión respecto a su realidad, tal es el caso de la figura de los héroes nacionales, personalidades que Cayetana mucho admira pasando a ser estos una especie de imágenes paternales para ella.
Dos temas son muy recurrentes dentro la película: la muerte y la violencia. Respecto a estos, ¿cómo describes el universo de Las malas intenciones y a Cayetana de los Heros, personaje principal de tu película?
Existe un paralelo entre la linea narrativa de Cayetana y el de la ciudad limeña, lugar donde se contextualiza mi película. Con la llegada del hermanito, Cayetana siente que está perdiendo su espacio, el lugar que ocupa dentro de su círculo familiar. Por otro lado, Lima está experimentando las primeras manifestaciones de violencia provocadas por Sendero. Es a partir de esto que observamos como ambas líneas dramáticas van subiendo de intensidad hasta llegar cada uno al clímax. El espectador va ser testigo de la convivencia entre Cayetana frente a sus miedos, y sobre como el terrorismo se va aislando en un espacio en off, asechando ominoso pero sin dar la cara. Definitivamente el mundo de Cayetana y su entorno familiar son metáforas de un país en crisis que va gestando una violencia social, una que no es obvia, pero está allí como telón de fondo, asechando a lo lejos. Es como un rumor lejano, pero que nadie a su alrededor quiere darse cuenta o asumirlo. Existe una evasión social, casi como un exilio de los problemas. Cayetana es como la sociedad, solo que ella provoca un estado de evasión a través de su imaginación. Tal vez ella es la más consciente, el problema es que aún no sabe como procesar lo que intuye. De pronto la vida y la muerte son los llamados a decir que algo está cambiando definitivamente en el Perú y pronto nada será lo mismo.
Como cineasta, ¿tienes algún nuevo proyecto en mente? ¿Este tendrá un universo afín al de Las malas intenciones?
Sí, sin embargo lo estoy tomando con calma. Ante todo hay una incertidumbre de por medio ya que siempre me pregunto si este me tomará también otros cinco años como ocurrió con Las malas intenciones, pero igual estoy desarrollando la idea, una que de hecho tendrá un mismo humor, un universo similar al que he planteado en mi película.
¿Cuál sería tu mensaje frente a los nuevos rostros que se están animando a realizar su primer filme?
Mas que todo sería un consejo el que les brindo. Es preciso realizar una película a corto plazo, uno que posiblemente tenga un promedio de duración de uno a dos años, un tiempo suficiente que al principio yo no había tomado en cuenta. Sea cual sea el tipo de formato, en 35mm o digital, siempre hay un límite de duración el que te debes imponer para luego no encontrarte con dificultades que vayan aplazando tu cronograma. Igualmente no se desanimen, al menos realizando una sola película, algo de por sí muy significativo. Ya después de eso si quieren se desaniman.

Carlos Esquives Espinoza http://fotogramagourmet.blogspot.com/

domingo, 9 de octubre de 2011

El caso FENACO

Al Festival Nacional de Cortometrajes del Cusco (FENACO) se le está escatimando el apoyo que venía recibiendo por parte de las autoridades del Estado. Esta vez el funcionario en cuestión es David Ugarte, jefe de la Dirección Regional de Cultura de Cuzco, que ha restringido las facilidades que se otorgaba a la organización del Festival. Desde aquí hay que solicitarle, requerirle, demandarle, que reconsidere su decisión.


Una vez más se pone en evidencia la inexistencia de políticas de fomento consistentes para cualquier actividad cultural en el Perú. Lo que pasa con FENACO ahora o las anunciadas limitaciones en el presupuesto 2012 para el cine son hechos que comprueban que la existencia de organismos burocráticos de cultura no garantizan su eficiencia. Lo que importan son las decisiones políticas y ellas, en el Perú, se toman tarde, mal o nunca.

Ricardo Bedoya

Imprescindibles de la década de los veinte




Miguel Marías publica sus películas imprescindibles de la década de los años veinte, en la revista virtual "Miradas de cine". La tienen aquí completa:





Su lista del año 1928 es muy sustanciosa:


1928
The Cameraman (Buster Keaton & Edward Sedgwick)
The River (Frank Borzage)
Street Angel (Frank Borzage)
The Wind (Victor Sjöström)
La Petite marchande d’allumettes (Jean Renoir & Jean Tédesco)
The Man Who Laughs (Paul Leni)
Die Büchse der Pandora (G.W. Pabst)
The Docks of New York (Josef von Sternberg)
Beggars of Life (William A. Wellman)
The Wedding March (Erich von Stroheim)
The Woman Disputed (Henry King)
Lonesome (Pál Fejös)
La Merveilleuse vie de Jeanne d’Arc (Marco de Gastyne)
Lady of the Pavements (D.W. Griffith)
The Red Dance (Raoul Walsh)
West of Zanzibar (Tod Browning)
Staroye i novoye (Sergei M. Eisenstein & Grigori Aleksandrov)
Potomok Chingis Khana (Vsevolod Pudovkin)
The Last Command (Josef von Sternberg)
Arsenal (Aleksandr Dovzhenko)
Riley The Cop (John Ford)
White Shadows in the South Seas (W.S.Van Dyke)
The Farmer’s Wife (Alfred Hitchcock)
L’Argent (M.L’Herbier)
Dom na Trubnoí (Boris Barnet)
La chute de la maison Usher (Jean Epstein)
Braza dormida (H.Mauro)
Oktiabr (Sergei M. Eisenstein & Grigori Aleksandrov)
Four Sons (John Ford)
Fräulein Else (Paul Czinner)
Finis terrae (Jean Epstein)
Le Capitaine Fracasse (Alberto Cavalcanti & Henry Wulschleger)

Carta abierta a la ministra de Cultura, Susana Baca

La UCP y la APCP han presentado a la ministra de Cultura, Susana Baca, la siguiente carta:



Lima, 6 de octubre de 2011
Sra.
SUSANA BACA DE LA COLINA
Ministra de Cultura
Pte.–

Reciba en primer lugar nuestros saludos y renovados deseos del éxito de su gestión, que apreciamos como una oportunidad para el desarrollo integral de la cinematografía y la cultura nacional.
Motiva la presente el comunicado del pasado 14 de setiembre de la Dirección de Industrias Culturales, que anuncia limitaciones en el presupuesto 2012 para el cine y genera la necesidad de redoblar esfuerzos dentro y fuera del Ministerio de Cultura, entre funcionarios y cineastas, para lograr el monto más amplio posible, en la línea de la presentación del viernes 2 de setiembre de la Dirección General de Industrias Culturales y Artes (DGICA), que se ha propuesto conseguir las 2008 UITs que estipulaba la Ley 26370 y que asciende a más de 7 millones de nuevos soles.
Sin duda, se trata de una clara secuela de la disolución del otrora Consejo Nacional de Cinematografía (Conacine), heredada de la gestión anterior del Ministerio de Cultura. Sin embargo, es vital que el cine reciba el volumen presupuestal que le corresponde, para evitar un estancamiento de la producción cinematográfica ya planificada y del sector en general, sobre todo si la premisa fundamental del nuevo gobierno es crecimiento con inclusión social, que en este campo sólo será viable y significativa si cuenta con los fondos suficientes para diversificar las ayudas y dinamizar el sector, a través del incremento del apoyo al cine regional y el impulso de diferentes acciones que la DGICA se ha planteado con el respaldo de la comunidad cinematográfica en su conjunto.
En ese sentido, la Unión de Cineastas Peruanos (UCP) y la Asociación de Productores Cinematográficos del Perú (APCP) renovamos el tenor de la carta conjunta que le presentamos el viernes 9 de setiembre, señalando precisamente la importancia de que el cine cuente con el presupuesto 2012 en su integridad para otorgar mayores premios en los concursos a convocarse, y realizar otras importantes actividades de difusión y capacitación.
Además de asegurar los fondos necesarios, el logro de este objetivo común fortalecerá tanto a la DGICA y al Ministerio de Cultura como a los cineastas, para afrontar otras dos tareas cruciales en el corto y mediano plazo: la existencia de un organismo cinematográfico autónomo, adscrito al Ministerio de Cultura, y la promulgación de una nueva ley, que empoderen definitivamente la cinematografía y el audiovisual en general y, entre otras cosas, permitan que su estructura global y sus recursos dejen de ser tan vulnerables ante los vaivenes del Estado, tal como viene ocurriendo desde 1994 cuando se promulgó la Ley 26370.
Sin otro particular, agradeciéndole su atención, le expresamos los sentimientos de nuestra mayor estima personal.

Unión de Cineastas Peruanos Asociación de Productores Cinematográficos del Perú
(UCP) (APCP)

Francisco Adrianzén Gustavo Sánchez
Presidente Presidente

viernes, 7 de octubre de 2011

Damas en guerra



“Damas en guerra” es una comedia extraña, divertida, original y provocadora. No es una meliflua comedia romántica ni el convencional relato sobre dos amigas que se reencuentran para celebran la boda de una de ellas. Es, más bien, la historia cruel de Annie (la brillante Kristen Wiig) una mujer a la que todo le sale mal. Sí, la vida se le presenta como una sucesión de fiascos. Desde la quiebra de su pastelería en plena recesión económica hasta sus paseos en un auto al que le fallan las luces traseras. No le va bien en el trabajo, ni en el amor, ni en la vida familiar, ya no no quiere volver a vivir en el hogar materno (la madre es Jill Clayburgh, en su papel final) Su amante ocasional es un macho abominable y sus compañeros de habitación, un par de desagradables chantajistas. La única ilusión que aparece en su vida es ser la dama de honor principal en el matrimonio de Lillian (Maya Rudolph), su amiga de la infancia. Pero eso también se complica porque aparece otra amiga, Helen (Rose Byrne), perfecta, impecable, eterna protagonista, que busca ser la primera en todo, incluso en la organización de la boda.
Y entonces empieza el juego de contrastes, crueldades y disparidades que sustentan las risas provocadas por esta película tan poco modosa. El director Paul Feig se dedica a desmontar con perversa delectación las convenciones de los filmes de amistad femenina: aquí se trata de apostar a todo lo que separa, hace competir, enfrenta e incordia. Es decir, la belleza, el estatus, la figura, el dinero, el carisma, la diferencia social, el éxito, el glamur, las buenas costumbres, el talento para la frivolidad. Annie es la perfecta heroína de la comedia de situaciones de los años treinta, la señorita “todo el mundo”, la hacendosa que busca y no encuentra, que se empeña y no lo consigue, que dice verdades amargas sobre la vida y la despiden de su empleo por ello. Miss Democracia, con un toque de vulgaridad plebeya, a la que sólo le queda odiar a la aristócrata venida del Norte, sacada de alguna revista de páginas satinadas, cual figurín arrancado de Vogue

Cada una, por su lado, elabora la estrategia para dejar mal y en ridículo a la rival, para destruirla. A veces de modo amable. A veces, con hipocresía y buenas maneras. O con desprecio, violencia, a la mala. Al cabo, la princesa es vista como bruja y la dama madrina se convierte en arpía furiosa y destructora. Todo en esta película muestra el anverso y el reverso del cuento rosa del matrimonio.

Un color rosa que, por cierto, adquiere los tonos de lo excrementicio porque en el humor de “Damas en guerra” lo escatológico tiene un detonante papel central. Aquí vale todo, desde un malestar gastrointestinal colectivo hasta la destrucción del decorado de una despedida de soltera. Del chiste verbal, pletórico de latiguillos, se pasa al humor de rupturas físicas y caos masivo.

Y es que la mecánica hilarante de la película está construida sobre las nociones del agotamiento, el exceso y la repetición de las situaciones. Ahí está, por ejemplo, la escena de las rivales compitiendo por el micro durante el agradecimiento por la designación como damas o la secuencia del trastorno gastrointestinal o la del auto que pasa y repasa por la carretera tratando de llamar la atención del policía.

A propósito, la historia de Annie con el policía resulta lo más tópico y convencional de todo el filme.
Un papel fundamental en el desmadre propuesto por la cinta lo cumplen las otras tres damas de honor, que encarnan los modelos más divergentes de feminidad. Desde la formidable Melissa McCarthy, hermana del novio, robusta, ruda y llena de iniciativa, que trata de celebrar la despedida de soltera al estilo del “Club de la pelea”, hasta la ingenua Ellie Kemper, pasando por la madre asqueada y conyuge harta Wendi McLendon-Covey. Sin duda, parte del logro de esta película nace de la química irresistible que se genera en el grupo de actrices.
Ricardo Bedoya

miércoles, 5 de octubre de 2011

La calma

Mañana, jueves, a las 10 de la noche, en "El placer de los ojos", por TVPerú, se pasará el corto "La calma", de Fernando Vílchez, que acaba de ganar un premio en el Festival de "La noche de los cortos".

martes, 4 de octubre de 2011

Ripstein se disculpa con el Festival de San Sebastián

He aquí la carta de disculpa de Arturo Ripstein. Más información en:
http://www.elpais.cr/articulos.php?id=54346


"En mi carrera he tenido la fortuna de haber ganado muchos premios y la desdicha de haber perdido galardones muchísimas más veces.
La profunda emoción del triunfo no se compara ni poco con la agonía de la derrota.
De mi carrera puedo decir que la han arropado la buena suerte y la contumacia. Confieso que me arrepiento de algunas de las películas que he perpetrado pero me arrepiento muchísimo más de las entrevistas que he dado. Siempre que las he leído, parecen dichas por otra persona, un poco más imbécil que yo. Y eso me da mucha vergüenza.
Para hablar de mí el adjetivo "irascible" es el frecuente. Y es cierto. Soy pasional. Así son mis películas. O al menos eso quisiera pensar yo.
Si fuera una persona reflexiva y equilibrada, hubiera trabajado en la alta pedagogía o en algo que requiriera de delicadeza, diplomacia y buenos modales. Pero no lo soy. Quizás por eso me dedico a lo que me dedico.
Hablé hace unos días sobre el festival de cine de San Sebastián y sus entretelones.
Habló la ira. Esa furia agónica de la derrota. Y la ira es como una borrachera. No la pude controlar.
Cuando yo era muy chico y soltaba algún improperio, mi nana Rosa decía que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Eso es francamente cuestionable, además cuando hablé hace unos días, ni estaba borracho ni soy un niño. Y como era una entrevista donde dije lo que dije, me arrepiento una vez más. Y mucho.
Con esta nota quisiera dar por terminado un penoso asunto, que de no ser yo un colérico nunca habría ocurrido.
Hago mías las palabras de Jorge Luis Borges cuando escribió "no es que tenga razón, es que así soy..."
Arturo Ripstein"

lunes, 3 de octubre de 2011

Una crítica por día tiene nuevo dominio

Nuevo dominio del blog de Mónica Delgado: http://www.unacriticapordia.com/

domingo, 2 de octubre de 2011

XXIII Festival de Cine Europeo







El XXIII Festival de Cine Europeo se inicia el 25 de octubre y finaliza el 20 de noviembre. Lo organiza como siempre la Filmoteca de la Pontificia Universidad Católica del Perú y las representaciones diplomáticas de los países miembros de la Unión Europea.







Las películas que se proyectarán son las siguientes:

POLONIA

LA MADRE TERESA DE LOS GATOS - MATKA TERESA OD KOTOÅLW
De Paweł Sala. Polonia, 2010.

CERDITOS - ŚWINKI (Piggies)
Director: Robert Gliński. Polonia, Alemania 2009.

ZERO
De Paweł Borowski. Polonia, 2009.

MALL GIRLS – GALERIANKI
De Kasia Roslaniec. Polonia, 2009.

EL ÁRBOL MÁGICO - MAGICZNE DRZEWO
De Andrzej Maleszka. Polonia, 2008.

JASMINUM
De Jan Jakub Kolski. Polonia, 2006.

EL VALLE DEL ISSA – DOLINA ISSY
De Tadeusz Konwicki. Polonia, 1982.


BELGICA

SI EL VIENTO SOPLA LA ARENA – SI LE VENT SOULÈVE LES SABLES
De Marion Hänsel. Bélgica-Francia, 2006.

CIENCIA FICCIÓN – SCIENCE FICTION
De Dany Deprez. Bélgica, 2002.

REPÚBLICA CHECA

LOS KARAMAZOV – KARAMAZOVI
De Petr Zelenka. República Checa, Polonia 2008.

GRANDHOTEL
De David Ondříček. Rep. Checa, 2006.

EL DUENDE – SKŘÍTEK
De Tomáš Vorel. República Checa, 2005.

ALEMANIA

WHISKY CON VODKA – WHISKY MIT VODKA
De Andreas Dresen. Alemania, 2009.

LA MUJER CON 5 ELEFANTES – DIE FRAU MIT DEN 5 ELEFANTEN
De Vadim Jendreyko. Alemania-Suiza, 2009.

JERICHOW
De Christian Petzold. Alemania, 2008.

ABSURDISTAN
De Veit Helmer. Alemania, 2008.

WHOLETRAIN
De Florian Gaag. Alemania, 2006.

GRECIA
HOMENAJE A MICHAEL CACOYANNIS
LAS TROYANAS
De Michael Cacoyannis. Grecia-Reino Unido-EE UU, 1971.

ZORBA EL GRIEGO
De Michael Cacoyannis. Grecia-Reino Unido-EE UU, 1964.

ELECTRA
De Michael Cacoyannis. Grecia, 1962.

ESPAÑA

YO, TAMBIÉN
De Álvaro Pastor y Antonio Naharro. España, 2009.

25 KILATES
De Patxi Amezcua. España, 2008.

LA VERGÜENZA
De David Planell. España, 2009.

LA MUJER SIN PIANO
De Javier Rebollo. España, 2009.

LA BUENA NUEVA
De Helena Taberna. España, 2008.

EL JUEGO DEL AHORCADO
De Manuel Gómez Pereira. España, 2008.

PAN NEGRO – PA NEGRE
De Agustí Villaronga. España, 2010.

RELATOS
De Mario Iglesias. España, 2010.

PRIMOS
De Daniel Sánchez Arévalo. España, 2011.

BLOG
De Elena Trapé. España, 2010.

FRANCIA

DOS DÍAS EN PARIS
De Julie Delpy. Francia, 2008.

ANDALUCIA
De Alain Gomis. Francia, 2007.

PORK AND MILK
De Valérie Mréjen. Francia, 2004. Documental. 52 min.

EN VILLE
De Valérie Mréjen y Bertrand Schefer. Francia, 2011.

ITALIA

LEVANTA LA CABEZA – ALZA LA TESTA
De Alessandro Angelini. Italia, 2009.

GENERACIÓN MIL EUROS – GENERAZIONE MILLE EURO
De Massimo Venier. Italia, 2009.

LOS AMIGOS DEL BAR MARGHERITA – GLI AMICI DEL BAR MARGHERITA
De Pupi Avati. Italia, 2009.

EL ÚLTIMO PUCINELLA – L’ ULTIMO PULCINELLA
De Maurizio Scarparo. Italia, 2008.

LA SEÑORITA EFE – SIGNORINA EFFE
De Wilma Labate. Italia, 2008.


PAISES BAJOS

LA CASA OSCURA – TERUNG NAAR DE KUST
De Will Koopman. Países Bajos, 2009.

EL INFIERNO DEL ‘63 - DE HEL VAN ‘63
De Steven de Jong. Países Bajos, 2009.

PORTUGAL

EL EXTRAÑO CASO DE ANGÉLICA – O ESTRANHO CASO DE ANGÉLICA
De Manoel de Oliveira. Portugal-España, 2010.

EMBARGO
De António Ferreira. Portugal-Brasil-España, 2010.

DIOS NO QUISO – DEUS NAO QUIS
De António Ferreira. Portugal, 2007.

RETORNOS
De Luis Avilés. Portugal-España, 2010.

EL JUICIO – JULGAMENTO
De Leonel Vieira. Portugal, 2007.

PIEL – PELE
De Fernando Vendrell. Portugal 2006.

RUMANIA

CÓMO CELEBRÉ EL FIN DEL MUNDO – CUM MI-AM PETRECUT SFARSITUL LUMII
De Catalin Mitulescu. Rumanía, 2006.

FINLANDIA

CARTAS AL PADRE JACOB – POSTIA PAPPI JAAKOBILLE
De Klaus Härö. Finlandia, 2009.

REINO UNIDO
PAGO JUSTO – MADE IN DAGENHAM
De Nigel Cole. Reino Unido, 2010.

SUIZA

EL HOMBRE DE ARENA - DER SANDMANN
De Peter Luisi. Suiza, 2011.

LA ALCALDESA - DIE STANDESBEAMTIN
De Micha Lewinsky. Suiza, 2009.

MARCELLO MARCELLO
De Denis Rabaglia. Suiza, 2008.

Ciclo de cine brasileño



Se anuncia la “V Semana de Cine Brasileño”, organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Brasil. Se pasará en Lima (del 14 al 19 de octubre) y en Arequipa (del 21 al 23 de octubre)

Las películas son:

"Malú en bicicleta", de Flávio Ramos

"Antes de que el mundo termine", de Ana Luiza Azevedo

"Chico Xavier", de Daniel Filho

"De piernas al aire", de Roberto Santucci


"Una noche en el 67", de Renato Terra y Ricardo Calil


"Viajo porque lo necesito, regreso porque te amo", de Marcelo Gomes y Karim Ainouz



Proyecciones en Lima: Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú (Avenida Camino Real 1075 – San Isidro)



Proyecciones en Arequipa: Cine Auditorio del Palacio Municipal de Arequipa (Portal de la Municipalidad 110 - 2º piso – Arequipa)

viernes, 30 de septiembre de 2011

Esto no es un filme



Y ya que hablamos de los problemas de los cineastas en Irán, lean esta interesante conversación sobre Jafar Panahi y "Esto no es un filme":



Apoyo a cineastas iraníes prisioneros


La Cinemateca Francesa está haciendo circular el sigueiente texto de apoyo a cineastas presos por el régimen iraní. Los que deseen firmar pueden hacerlo entrando al siguiente enlace:





Manifestons notre soutienaux cinéastes iraniens emprisonnésLes dernières informations en provenance d’Iran sont très alarmantes, elles concernent la situation des cinq cinéastes iraniens emprisonnés depuis le 18 septembre. Rappelons leurs noms : Mojtaba MIRTAHMASB, Nasser SAFFARIAN, Hadi AFARIDEH, Mohsen SHAHRNAZDAR, Marzieh VAFAMEHR, tous réalisateurs, ainsi que Katayoun SHAHABI, productrice de films.



Les médias gouvernementaux, les délégués du Sénat de Téhéran, le ministre de l’Information, celui de la Police secrète, le ministre de la Culture, le directeur général du ministère de la Culture, trois réalisateurs islamiques proches du régime, douze associations d'étudiants islamiques, le site du gouvernement et les télévisions, ont accusé les 6 réalisateurs arrêtés en les traitant d'espions, annonçant que l'espionnage en Iran était passible de longues peines de prison. Les familles des réalisateurs emprisonnés ont appris qu'elles n'avaient pas le droit de rendre visite à leur proche.Le gouvernement iranien a également arrêté le caméraman, Touraj ASLANI, alors qu’il se trouvait dans un avion en partance pour la Turquie. La Maison du Cinéma en Iran avait lancé un appel pour la défense et la libération des cinéastes emprisonnés. Les médias gouvernementaux ont annoncé que la Maison du Cinéma en Iran n'aurait désormais plus de reconnaissance officielle, accusée d’être un parti politique en contact avec l'étranger.



Selon nos informations, le gouvernement iranien a l’intention de museler tous les organismes et artistes indépendants.


Le ministre de l'Information en Iran a demandé aux familles des réalisateurs de s’en tenir au silence, et de ne pas évoquer la situation des cinéastes emprisonnés.



Un grand nombre d'artistes iraniens, en France, en Europe, au Canada et aux Etats-Unis, viennent de créer le Comité de Soutien aux Cinéastes iraniens Emprisonnés.Le Festival de Cannes, La Cinémathèque française, La SRF, La SACD, France Culture


Petition in support of the imprisoned Iranian filmmakersWe, the undersigned, are most worried about the recent arrests of five Iranian filmmakers, Mojtaba Mirtahmasb, Nasser Saffarian, Hadi Afarideh, Mohsen Shahrnazdar and the film producer and distributor, Katayoune Shahabi on 18 September 2011.



The families and the lawyers of the filmmakers have been banned from visiting them, and the families have been forced to remain silent about the situation of their loved ones. Many other Iranian filmmakers have been warned that they would suffer the same fate in the future. Filmmaker and actress Marzieh Vafamehr was imprisoned in July for acting in a movie and director of photography, Tooraj Aslani, was banned from leaving Iran because of working on film outside of Iran.The independent association House of Cinema in Iran, a body composed of a number of trade guilds, issued a press release in defense of the arrested filmmakers and questioned the government's approach to the filmmakers.



House of Cinema's action was immediately condemned by the government media who accused the institution of working with "foreign enemies of the state." Certain members of Iranian government have accused the filmmakers of espionage and treason. The charges made by pro-government media, certain members of the parliament, three pro-government filmmakers, twelve Islamic student associations and the website of Islamic Republic of Iran's Broadcasting (IRIB) can result in long prison sentences in Iran.



A number of Iranian artists and filmmaker in Europe, Canada, the United States and different countries around the world have created the Committee in Defense of Imprisoned Filmmakers: cinemairan@ymail.com



We the undersigned support the actions of the Committee in Defense of Imprisoned Filmmakers. We urge the Iranian government to release the imprisoned filmmakers and stop the intimidation and harassment of filmmakers in the future.

Declaraciones de Ripstein

Lean estas polémicas declaraciones de Arturo Ripstein que dispara contra todo el mundo luego de haber participado, sin ganar, en el Festival de San Sebastián, con su película “Las razones del corazón”. La entrevista completa está aquí:

http://www.gara.net/paperezkoa/20110929/293709/es/Zinemaldia-era-festival-serio-y-pronto-es-subnormal-No-volvere


Sobre el jurado del último Festival de San Sebastián:
"Es más fácil ganar un festival que entrar a la competencia, porque cuando uno presenta la película para que la seleccione el festival compite con otras 200 o 300 películas y después quedan solamente dieciséis; entonces, es más fácil obtener algo entre esas dieciséis. Por supuesto, tiene uno el obstáculo tremendo del jurado, que en el caso del último jurado de San Sebastián es lamentable. Es tener una actriz que no ha salido nunca de Pensilvania (Frances McDormand), y que los gringos nunca entienden nada, nunca han visto una película con subtítulos, no saben leerlos. También un guionista mexicano (Guillermo Arriaga); es decir, un enemigo personal por el hecho de ser mexicano. Porque la megalomanía hace que todo lo demás no exista, que la basura que se escribe parezca oro. La fama se confunde muy fácilmente con ser bueno, ser famoso y ser bueno parece lo mismo, pero no es cierto. La gloria hace que seas muy bueno; la fama es un producto de la publicidad, y este cuate es de un talento innegable para la autopromoción. A Álex de la Iglesia yo le había ganado una Concha de Oro en un festival y eso no se olvida. Una fotógrafa desconocida (Sophie Mantingeux) y un director danés desconocido (Bent Hamer), y dos chapuzas de actrices (Bai Ling y Sophie Okonedo) componen el resto de un jurado muy lamentable. De pronto, la dirección del festival empieza mal. Un festival, además de seleccionar lo que se les da y las mejores películas posibles, tiene que saber qué hacer con un jurado y no tener un jurado de chapuza, porque con un jurado de chapuza mal empieza la semana en el lunes. La dirección del festival en este momento ha logrado convertirlo en un festival en vías de desarrollo."

Sobre los jóvenes, lo digital, el talento, y otras cosas
"El problema serio es que hay un montón de jóvenes que no quieren meterse a hacer cine con este formato, es inevitable. La historia del cine es, sin duda, la historia de sus cambios tecnológicos y este es uno más, y es inevitable. Será la manera de hacer películas de aquí para adelante. El problema es que hay una serie de jóvenes que van a la escuela y hacen los ejercicios con una pequeña cámara. Salen de ahí con su papelito según lo cual son directores de cine, o lo que sea, y les dices que sigan trabajando con la misma cámara y dicen que no, que lo que quieren es un camión, reflectores y mucha gente; cables por el piso, la silla con su nombre. Quieren las cosas que son el obstáculo y el peso de hacer una película. Los que empezamos el cine con el otro formato somos directores viejos. Los jóvenes van a la escuela, pero yo no fui a la escuela de cine nunca, soy absolutamente autodidacta.
Ahora se democratiza un poco el medio con esta posibilidad y el que no filma es porque no quiere. Se puede hacer con amigos, sin presupuesto, como sea. Exactamente igual que como existe la democracia indiscutible en la pintura, la literatura, la poesía, la música... es sencillísimo, cualquiera lo puede hacer, no a cualquiera le sale. Dios es avaro, les dio talento a poquísísimos, pero puede hacerlo el que sea. En el cine ahora el que quiera puede y la posibilidad de que esto se democratice hará monumental cantidad de proyectos, una monumental cantidad de mierda, pero detrás de la mierda invariablemente estarán las joyas que determinen cuál es el camino y cuál es el sentido, la verdad y el bien."

Partir



Los fantasmas de dos grandes películas rondan sobre “Partir”, de la francesa Catherine Corsini. Por un lado está “La mujer infiel”, ese retrato al vitriolo del adulterio que firmó Claude Chabrol en 1968. Por el otro, “La mujer de al lado”, de François Truffaut, su película más pasional, cual hielo seco, fría y ardiente.

En “Partir”, el personaje de Kristin Scott Thomas, casada con un médico, madre de dos hijos adolescentes, kinesióloga que intenta retomar su oficio luego de haberse dedicado a la vida doméstica, pasados los cuarenta años de su edad, se enamora de un obrero catalán que trabaja en las obras de habilitación de la nueva consulta. La directora Corsini narra los hechos en tiempo retrospectivo. La primera escena de la película nos ofrece una información decisiva que resta suspenso a la acción y nos convierte a los espectadores en testigos de lo ineluctable.

Por eso, todo en la película es escueto y está marcado, acotado, de un modo casi informativo. En el inicio aparecen las escenas de la vida conyugal. Mejor, las rutinas inamovibles de la vida burguesa. Mejor aún, los retratos en interiores de la molicie provinciana, filmados con luminosa transparencia por la fotógrafa Agnès Godard. Todo parece marchar sobre las ruedas de la satisfacción y la abundancia pero también del malestar o la infelicidad. Esa es la sensación que activa el recuerdo de Claude Chabrol, pero también el que lo mitiga. Porque aquí no hay furia ni sátira. Corsini se limita a constatar la frialdad de las relaciones familiares expresadas en el rictus de tristeza esbozado en la expresión de Kristin Scott Thomas.

Y luego sigue la fría conmoción del descubrimiento del amor. Todo es súbito y no requiere de preámbulos ni de mayores desarrollos. Corsini resuelve los encuentros con el notable Sergi López como un repertorio de cuadros pasionales separados por fundidos en negro. Más que carnalidad, hay en ellos contención y un sentimiento de precaria melancolía. Es una relación erótica que nace de un desgarro físico, de un accidente, y que continúa marcada por esa herida.

De la economía de la pasión se pasa a la administración de la crisis: el drama del cambio de estatus, de la modificación de las rutinas, de la desarticulación de la vida familiar. La acomodada burguesa se encuentra de pronto en estado de necesidad y Corsini altera entonces, solo por unos momentos, el equilibrio de su tratamiento fílmico, para filmar la histeria y el enfrentamiento físico. Son los mejores momentos de Kristin Scott Thomas, que lleva el peso de toda la película. El retrato de su personaje, esa mujer “poseída” por el amor, es el que evoca “La mujer de al lado”. Pero Corsini es menos radical que Truffaut. Es decir, es más prudente, más racional, más sensata y trata de ubicarse siempre en el justo medio, evitando los alardes, los estallidos, los efectos melodramáticos.

“Partir” está hecha con los insumos del folletín, con las materias primas con la que se han fabricado centenares de historias de infidelidad y pasión, pero Corsini sabe mantener un centro de interés poderoso, el rostro y la personalidad de su actriz principal. La mirada de Kristin Scott Thomas aporta el desgarramiento y la vulnerabilidad de la adúltera que es también amante enceguecida, esposa despojada, madre repudiada o reconocida, persona violenta, trabajadora ocasional, acaso delincuente, mujer humillada y ofendida.

Ricardo Bedoya