lunes, 30 de marzo de 2009

La frontera del alba


En nuestra quinta jornada en BAFICI 2009, sobreviviendo al calor infernal de Buenos Aires y dosificando las energías frente a la formidable oferta fílmica que ofrece el festival una vez más, corresponde elogiar –en lo que a mi respecta y hasta el momento- a Cuatro noches con Anna de Jerzy Skolimowski (notable rentré de este director polaco que entreteje en dos tiempos una historia de amor loco en la campiña checa); Waltz with Bashir de Ari Folman (largamente una de las mejores películas de 2008); La mamá y la puta de Jean Eustache (registro conmovedor de un estado de ánimo generacional); y el documental francés Yakuza Eiga: una historia secreta del cine japonés dirigido por el cineasta frances Yves Montemayeur, que reseña las fuentes seminales del cine de yakuzas y mafiosos japoneses, con Kinji Fugusaku como portaestandarte. Un must total.

Pero tras haber abandonado la sala hace minutos, quisiera compartir con ustedes lectores de Páginas del diario de Satán mi entusiasmo moderado por La frontera del alba del gran Philippe Garrel. Si bien es cierto no está al nivel de Los amantes regulares, se trata de un filme importante porque a partir de rasgos de estilo ya reconocibles en el director, un blanco y negro que sirve de contraste para el flujo de sentimientos desagarrados que se esparcen a lo largo de lo 108 minutos, fluye aquí de manera controlada una historia tormentosa de amantes (fotógrafo y modelo respectivamente) que se vinculan y hieren hasta después de la muerte en un París atemporal, en donde se aplican electroshocks, se escriben cartas a mano y se convive con la tecnología digital de punta.

La película tiene una solidez expositiva y una linealidad, que conversan permanentemente con la literatura fantástica del siglo XIX y sus motivos, dispuestos en función a las necesidades expresivas del autor y de un relato de amour fou que va capturando la atención del espectador poco a poco y lo envuelve en un torrente de sentimientos contrariados. La frontera del alba es una cinta que tranquilamente sería seguida con interés en Lima a través de un ciclo de la Alianza Francesa o del Festival de Cine Europeo. Lanzamos desde ya la idea a los programadores.

Oscar Contreras