miércoles, 18 de marzo de 2009

Entrevista con Bruce LaBruce: “Me considero un director de cine porno político”


Pude apreciar el último largometraje del canadiense Bruce LaBruce en el BAFICI del año pasado. Su película Otto, or up with dead people, comentada en el blog en esa oportunidad, no sigue la línea de sus anteriores trabajos No Skin Off My Ass, Super 8 ½ o Skin Flick, que aprecié posteriormente gracias a la Internet, aunque todas sí mantienen la agudeza para proponer un softcore delirante. Por ello el interés en conocer algo más de este autor que, tras pasear sus filmes en diversos festivales y en circuitos alternativos de distribución, se ha convertido en un cineasta de culto, en una suerte de creador polifacético, en propulsor de una onda particular de lo pop y camp, que tiene muy claro indagar a través de diversos recursos expresivos el universo del porno menos convencional y de otros subgéneros, como el cine de zombis, sin temor a mezclarlos. LaBruce no sólo es cineasta, sino escritor y fotógrafo canadiense, que vive en Toronto, nacido en 1964, y que acaba de ser demandado por la Fundación Korda por haber usado una foto famosa del Che Guevara en su película The Raspberry Reich (2004). Tuvimos una entrevista reciente con él, a modo de preámbulo de lo que tendremos de los protagonistas del BAFICI 2009 para el blog (Mónica Delgado).

- Tus primeros cortometrajes son de fines de los ochenta ¿cómo reflejaron esta época y cómo fueron configurando tu universo cinematográfico? Ya aparecen ciertos motivos como los zombies, punks, skinheads, el uso del super 8, una fijación por cierta iconografía popular…

Sí, los gérmenes de todas las obsesiones que han aparecido en mis películas estaban presentes en mis primeros cortos experimentales filmados en super 8. Me gradué en Cine en la universidad de Toronto, y luego tomé dos años de Producción. Los primeros años estudié fotografía fija, y el segundo año trabajé en super 8. Así fue como tuve un background en ambos campos, pero al tercer año de estudios, cuando tenía que financiar la mayoría de mis trabajos, no podía costear una película en 16 mm. ¡Solo los chicos ricos podían mantenerse en producción! Así que me cambié a Teoría de cine social y político, y saqué un master en Artes. Fue mientras estaba por graduarme que comencé a pasar mis trabajos en la escena punk del centro de la ciudad, donde conocí a gente que trabajaba en super 8. Era barato, simple técnicamente y se veía genial. Comencé a documentarme, lo cual me llevó a filmar mi primer largo en super 8, que se llamó No Skin Off My Ass (Nota del editor: de ahora en adelante NSOMA). También sacaba y escribía en fanzines, como J.D.s, el primer fanzine queercore. Era bastante político en una época en que la gente en serio peleaba contra el control corporativo de los medios. Todo ha cambiado con Internet, para bien y para mal.

- Con el transcurso de los años ¿cómo ves ahora dentro de tu filmografía a una película como No skin off my ass?, ¿cómo así decidiste recrear un filme de Robert Altman?


El autor de la novela original That Cold Day in the Park, Richard Miles, vino a una proyección de NSOMA en Los Angeles, y me dijo que le gustó más mi versión que la de Altman (Nota del editor: cinta que tiene el mismo nombre que el libro y que fue filmada en 1969). Me dijo "Tú la entendiste". Ahora que reviso nuevamente NSOMA -pues la he visto proyectada en unos cuántos festivales últimamente- de verdad, me gusta la película, y creo que sobresale como un ejemplo del tipo de realización underground con micro-presupuestos que realmente ya no existe. Es casi como una película del fin de una era, antes que el cine digital revolucionara completamente todo. Se filmó en super 8 y alargada a 16 mm, y el sonido es horrible -una reseña decía que parecía que "se filmó en una tormenta de nieve y se grabó en una lata"- pero el sentimiento de la película, y su sinceridad, realmente permanece. No creo que ahora mucha gente aprecie su estética, ¡aunque quizá vuelva a estar de moda! Además la idea era "re-homosexualizar" la novela, ya que Altman la volvió más una historia heterosexual. Me encanta su versión también. La vi en televisión cuando era niño y fue tan perturbadora y sexualmente retorcida, que recuerdo haber pensado "Wow, así que esto debe ser la pornografía". Y además soy un gran fan de la protagonista Sandy Dennis.

- ¿Cómo interpretas eso de que haces un cine gay pospornográfico?

En realidad, nunca dije eso, pero las personas me lo atribuyen a mí. De hecho, yo no me considero post-porno, creo que soy pre-porno. Estoy más metido en el porno de los sesentas y setentas, cuando todo el porno gay era hecho en 16 mm y el porno hetero era hecho en 35 mm. Este cine hetero era hecho mayormente por cineastas que trabajaban en la industria cinematográfica "legítima", pero que se "escabullían" en el porno durante los fines de semana o en sus ratos libres. Por lo que había un taller para eso, y no era un cine tan hiper-comercial como lo es hoy. Asimismo, se preocupaban mucho por la trama, la caracterización, el humor, el estilo, en la mise-en-scene, etc. Para no mencionar el significado de la producción. Era mucho más sofisticado y entretenido que un producto actual.

-¿Qué opinas de aquellos que te comparan con Paul Morrisey o Andy Warhol?
Bueno, he sido inmensamente influenciado por las películas de Morrisey y Warhol, a quien le rendí homenaje directamente en mi película Super 8 ½. Adoré su modelo de fábrica al moldear películas de bajo presupuesto y reclutar no-actores y gente de las calles. Me gustaba la forma cómo operaban, como si fuera una imagen distorsionada de Hollywood, tipo casa de espejos. Particularmente, Warhol revolucionó realmente el formato del cine, con su trabajo experimental como el caso de Empire o Sleep. Realmente cambió la manera en que nosotros experimentamos y vemos ahora las películas.

- ¿Cómo surge "Otto, or up with dead people"? ¿Cómo insertaste el papel de la narradora que es la cineasta en la trama de la película teniendo en cuenta que en todo tu cine prima un universo masculino? ¿Qué tratas de decir con Otto?

Mi punto de identificación en Otto, or up with dead people está repartido en los dos personajes principales, Otto y Medea. Ambos son los narradores en el film. Otto representa cómo me sentí cuando era un joven tratando de sobrellevar mi homosexualidad, y toda la desaprobación y las amenazas y peligros y la violencia que debes aprender a encarar cuando eres gay. Y no solo lidiar con el hecho de ser gay, sino también tener que sobreponerse a todas las fortalezas emocionales que toda persona tiene que afrontar: el primer amor, un corazón roto, enfermedades, crisis existencial, etc. Medea me representa en mi vida ulterior como cineasta que ha aprendido cómo mirar al mundo con una perspectiva más amplia y más política, y cómo satisfacer todo por una mediación a través del arte. Creo que Otto, o Up with Dead People tiene numerosos de mensajes, pero al final se trata de un joven gay sensible que debe lidiar con la enfermedad, la traición, la homofobia y la muerte.

- Una escena de Otto que me parece absolutamente creativa dentro del subgénero y que resultó hilarante: un zombie penetrando a una víctima a través de sus heridas. ¿Qué otras cosas más vas a explorar en un porno no convencional?

No intento hacer una película splatter de zombies gay hardcore real, exagerada. Creo que el splatter (Nota: cine de horror visceral) es el futuro del porno.

- Después de tu filme Otto ¿qué sigue?

Estoy trabajando en un nuevo script, pero la verdad que no hablo sobre eso. Estoy viajando a Berlín, y de ahí a Zurich para un proyecto teatral en el teatro Neumarkt, llamado "Macho Family Romance: A Vaguely Take-over by Bruce LaBruce". Estoy colaborando con Susanne Sachsse, quien protagonizó mis dos últimas películas, Otto y The Raspberry Reich; con Vaginal Davis, quien estuvo en un par de mis primeras películas (Super 8 1/2, Hustle White), y Black Sun Productions, un dúo establecido en Zurich que contribuyó con parte de la música en Otto. Voy a tener otro proyecto teatral en Berlín para el otoño con Susanne tocando el tema de la histeria femenina.

-¿Cómo te presentarías en Perú, país que no tiene circuitos de exhibición de un cine independiente y alternativo, ante un público cinéfilo que desearía conocer tu carrera como director?

Bueno, con Internet la mayoría de mis trabajos deberían ser accesibles ya. Sé que mis películas están disponibles en un montón de sites de Bit Torrent y parecidos. Comenzaría con mi último film, Otto, y luego ir retrocediendo. Como introducción, diría que soy un cineasta gay underground, con una sensibilidad punk que hace películas político-pornográficas de propaganda agitadora (politico-porno agit-prop films!).

Entrevista: Mónica Delgado. Traducción: Cristhian Manzanares.

La nota sobre Otto, or up with dead people en:
http://paginasdeldiariodesatan.blogspot.com/2008/04/bruce-labruce-y-su-homocore.html

4 comentarios:

laslo rojas dijo...

entonces, con el permiso de bruce, bajense Otto:

http://thepiratebay.org/torrent/4730757/Otto.Or.Up.With.Dead.People.2008.DVDRip.XviD-VoMiT

Anónimo dijo...

Se dice que va a venir a Lima pronto para presentar sus películas. ¡Seerá verdad Monica?

Mónica Delgado dijo...

Hola: Sobre el rumor de que Bruce pueda venir a Lima no tengo idea. Al menos no lo mencionó.

Luis Saco dijo...

Mónica, necesito urgente contactarme con usted. Podría enviarme un correo. Gracias.