miércoles, 15 de abril de 2009

Una cierta tendencia del cine argentino, excelente artículo de Nicolás Prividera


Nicolás Prividera es cineasta y en 2007 dirigió M. El blog La lectora provisoria acaba de publicar este interesante artículo suyo sobre el estado del cine argentino:


"Las películas que se presentan (es decir: que cierto consenso canonizante nos presenta) como la continuidad vital del “Nuevo Cine Argentino”, parecen más bien demostrar que lo que alguna vez mereció ese nombre (NCA) está cerca del agotamiento. Y que esa aparente “renovación” no sería más que el (¿último?) avatar de una lenta decadencia (que lo llevaría inevitablemente a convertirse en otro “viejo” cine argentino). El problema es que aún no se vislumbra (o no se deja ver, gracias a esa sistémica formación del consenso) a una nueva generación que se haga cargo de hacer un “duelo” (en todo sentido: es decir, de desafiarlo, enterrarlo y superarlo). Estos apuntes solo intentan esbozar algunas hipótesis sobre el porqué de esa imposibilidad (política) del NCA, a partir de una interpretación (social) de su historia.


Generaciones: Principiemos por las impugnaciones, que seguramente ya se me están haciendo aun antes de comenzar: ¿Se puede hablar de un NCA? Y aun así, ¿tiene sentido hablar de un “colectivo”? Las respuestas a esas preguntas son, precisamente, las premisas que estos apuntes intentan justificar, pero no como axiomas inamovibles sino como necesidad estratégica. No se trata de generalizar, sino de pensar en términos generacionales (para generar, precisamente, algo más que una mera contemplación de obras o nombres entregados a la pena o la gloria). Pues si todas las generaciones tienen sus irreconciliables diferencias, también las une una misma pertenencia (aunque más no sea a un tiempo y espacio determinados, y a los conflictos que los atraviesan) y esa inevitable comunidad no puede sino producir una obra en común.