lunes, 2 de mayo de 2011

Avanti y Corazones ardientes




Viendo "Corazones ardientes" no pude dejar de pensar en "Avanti, amantes a la italiana", la gran película de Billy Wilder. Ya sé que nada tienen en común, salvo una coincidencia argumental. Ambas muestran las historias de dos hijos que descubren que sus padres fueron amantes. Pero lo que en Arriaga es el relato de un tortuoso destino que causa estigmas para siempre, en Wilder es la celebración nostálgica de lo bien que la pasaron los viejos bebiendo chianti bajo el sol de Ischia. El oscuro destino de Arriaga es, en "Avanti", un gozoso proyecto de vida.





Ricardo Bedoya