jueves, 26 de junio de 2008

El mercado caníbal


El crítico Diego Batlle, en la revista virtual Otros cines, analiza el estado del mercado cinematográfico de Buenos Aires, copado por pocas películas, es decir, los blockbusters típicos de esta época, que corresponde al verano del hemisferio norte.


Piensen en las similitudes con nuestro mercado, igualmente copado por casi los mismos títulos.


Aquí fragmentos del artículo:


"Cada año, cuando se acercan las vacaciones de invierno -el período más lucrativo de la temporada- comienzan a oirse las voces de alarma respecto de una verdad insoslayable: la creciente concentración del mercado de la exhibición y las penurias de aquellos distribuidores independientes que intentan seguir estrenando películas de arte y producciones nacionales, incluso en condiciones muchas veces desventajosas.


Este debate sobre la concentración y canibalización del mercado cinematográfico local no es nuevo. Hace poco más de dos años, a fines de mayo de 2006, se estrenaba El Código Da Vinci en 208 salas y X-Men 3: La batalla final, en 100. Para la misma fecha, pero en 2007, Piratas del Caribe: En el fin del mundo salía en 283 pantallas. Hoy, el panorama no ha cambiado demasiado, aunque la situación es aún más extrema, ya que entre mayo y junio fueron lanzadas nada menos que ocho producciones de Hollywood con 50 o más copias cada una: Iron Man: El Hombre de Hierro (102); Meteoro: la película (131); Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (146), Sex and the City (74), Las crónicas de Narnia: Príncipe Caspian (195); Hulk: El hombre increíble (84) y El fin de los tiempos (50), mientras que este jueves se suma El Súper Agente 86. En julio, lejos de relajarse, la situación se complicará aún más, ya que desembarcarán nuevos tanques como Hancock, Kung Fu Panda, WALL-E y Batman: El caballero de la noche.


Las víctimas inevitables de semejante invasión de la cartelera son los films pequeños y medianos, ya sean argentinos o europeos, que son levantados o ven reducidas drásticamente sus funciones diarias aun cuando obtengan buenas cifras de concurrencia.


Algunos aspectos a tener en cuenta para intentar desentrañar qué está ocurriendo en el mercado local son los siguientes:


-El último fin de semana, los 5 títulos más vistos (Las crónicas de Narnia: Príncipe Caspian; Hulk: El hombre increíble, El fin de los tiempos, Sex and the City e Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal ) se quedaron con el 60% de las salas (algo más 500 sobre un total de 850) y con el 80% del público (465.000 sobre un total de poco más de 585.000).


-Las crónicas de Narnia: Príncipe Caspian, por ejemplo, se estrenó en 5 de las 14 salas disponibles en el Hoyts de Unicenter (...)


-Leonera, de Pablo Trapero, fue levantada de varias salas por no cumplir (en algunos casos por 10 o 20 espectadores) la media de continuidad, pese a lograr mejores recaudaciones que otros títulos extranjeros que sí permanecieron en cartel.


-Aniceto, de Leonardo Favio, perdió 24 de sus 32 salas en su segunda semana de exhibición. En Capital Federal fue borrada de todas partes con la excepción del Atlas Lavalle (dos funciones) y del Gaumont, que es propiedad del INCAA, coproductor del film. En este último cine logró en su segundo fin de semana la excelente cifra de 2.454 espectadores.


-Como el mercado no crece en espectadores (en lo que va del año se ha perdido casi un millón de entradas con respecto a igual período de 2007) y tampoco lo hace en cantidad de salas que operan (menos de 1.000 en todo el país), no son pocos los distribuidores pequeños/medianos y los productores de cine argentino que están desempolvando un viejo reclamo: que se limite por ley la cantidad máxima de copias que una película puede tener en un mismo complejo.


La consecuencia directa del actual sistema de exhibición es que las películas más arriesgadas no encuentran pantallas (todas las semanas se aplazan varios lanzamientos) y, cuando finalmente acceden al mercado, tienen una vida útil muy corta: en una, dos o a lo sumo tres semanas suelen desaparecer de los complejos más taquilleros, ya que las salas están reservadas de antemano para los tanques de Hollywood que fijan sus lanzamientos (muchas veces globales) con varios meses de anticipación."


El artículo completo lo pueden leer aquí:



5 comentarios:

Jorge Luis Villacorta Santamato dijo...

La solución es sencilla:

1) Prohibir la entrada a los países de habla hispana de películas yanquis.

2) Parametrar todos los medios de comunicación para evitar que informen mínimamente sobre la existencia de la industria cinematográfica yanqui.

La televisión no emitirá películas yanquis y la prensa jamás informará sobre los empleados de la industria yanqui (actores, por ejemplo).

3) Con dinero estatal, crear una empresa que produzca 96 películas nacionales anuales que sustituyan la oferta yanqui.

4) La calidad de las películas es lo de menos, mientras más baratas mejor. El vídeo ampliado para la pantalla de cine está muy bien.

¿Está justificada esta propuesta?

Claro que sí.

Las películas yanquis realizadas por los estudios cinematográficos, entre 1999 y 2004 fueron deficitarias, perdieron dinero.

(Página 104 de "El Juego de Hollywood", edición 2006 de T&B Editores).

La producción no es rentable en la exhibición interna, sólo es rentable por los negocios subsidiarios y los mercados extranjeros.

Las películas yanquis pueden ser subvencionadas indirectamente por el estado cuando los productores dejan que el Pentágono censure sus guiones. Existen oficinas de coordinación para esto. La producción de la película recibirá acceso para filmar armamento militar y otros beneficios a cambio de ser censurada. Por tanto, la película yanqui es un instrumento de reclutamiento interno y PROPAGANDA a nivel externo (instrumento de guerra psicológica). [Leer "Operación Hollywood, La Censura del Pentágono" /Operation Hollywood: How the Pentagon Shapes and Censors the Movies/ de David L. Robb; Editorial Océano S.L., 2006].

Aún la Agencia Central De Inteligencia deja que se filme en su salón de entrada si el productor permite la censura de su guión. Y solicitar la lectura del guión es muy fácil. Aquí está el correo electrónico al que hay que escribir:

entertainmentliaison@ucia.gov

y aquí la página de referencia:

https://www.cia.gov/offices-of-cia/public-affairs/entertainment-industry-liaison/index.html

La Reserva Federal yanqui es una empresa privada, que no depende del estado. Puede imprimir billetes a su gusto. Por tanto, es perfectamene razonable que un estado como el Estado Peruano que tiene (supuestamente) el control de la impresión de su moneda, financie películas para asegurar su seguridad nacional.

A mí, la solución me parece muy sencilla y puede ser aplicada aquí como en Argentina, Ecuador, Bolivia, etc.. Serviría para generar puestos de trabajo :-)

Anónimo dijo...

He ojeado el blog de JORGE LUIS VILLACORTA SANTAMATO y es un esperpento. Así que no dejarías que las películas yanquis ingresaran al País. Uff...que miedo.
Espero verte el 9 de julio con tu banderita en la mano respaldando a tu amada CGTP.

Rompetujes

Anónimo dijo...

Estimado RB
No me entra en la cabeza como puede ud. publicar un artículo de un ignorante a granel como Diego Battle.
Saludos
Pablo Mosquera

JORGE LUIS VILLACORTA SANTAMATO dijo...

Luego de meditar detenidamente respecto de las afirmaciones contenidas en los últimos dos comentarios (el del Sr. Rompetujes y el del Sr. Pablo Mosquera), me parece que bien podría ser que se encuentren completamente en lo correcto.

JORGE LUIS VILLACORTA SANTAMATO dijo...

Para ampliar la información respecto de la función de las películas de Hollywood como intrumento de propaganda del Pentágono, es decir, como intrumento de guerra psicológica, veamos una breve lista de blockbusters que la Fuerza Aérea Estadounidense reconoce haber "ayudado" (lo que implica impuestos de ciudadanos estadounidenses dirigidos a financiar a productores "privados" de filmes):

http://www.airforcehollywood.af.mil/portfolio/

Como cualquier participación del Pentágono exige censura del guión, tenemos que "Los Transformers", "La Guerra De Los Mundos", "El Hombre De Hierro", "El Núcleo" y otra películas de "puro entretenimiento" han sido amoldadas a los intereses de la seguridad nacional de Estados Unidos de América.

Y directores de cine como Steven Spielberg, Michael Bay, Ridley Scott, Wolfgang Petersen, Ron Howard o Clint Eastwood [por Firefox] entre otros, son propagandistas.

Todo esto es información perfectamente abierta al público y quien esté interesado puede revisar las sitios web siguientes:

U.S. Army:
http://www4. army. mil/comrel/offices/losAngeles/entertainmentProducers/

U.S. Navy:
http://www. chinfo. navy. mil/navinfo/navinfowest. html
(lo lamento, hay poca información en esta página)

U.S. Air Force:
http://www. airforcehollywood. af. mil/faqs/topic. asp?id=1095

Central Intelligence Agency:
https://www. cia. gov/offices-of-cia/public-affairs/entertainment-industry-lia
ison/index. html

Esta contiene información general:
U.S. Department of Defense:
http://www. defenselink. mil/faq/pis/PC12FILM. html