lunes, 16 de junio de 2008

El fin de Shyamalan


The Happening (a la que llaman aquí El fin de los tiempos) muestra una vez más la ambivalencia en la que ha caído uno de los directores más prometedores de la última década: fascinación inusual por el fantástico, experimentando en sus diversas variantes, pero que en las sinuosidades de dicha búsqueda, al tratar de hallar la vuelta de tuerca perfecta, pierde el timón. Claro que M. Night Shyamalan comenzó de manera brillante su carrera (teniendo como pico más alto a El protegido), pero que desde Señales se ha visto obnubilado por su propio imaginario de lo sobrenatural, y en el intento de encontrar la fórmula inédita o insólita en el género, no le queda más que estar a la deriva de su propio solipsismo.

Un extraño fenómeno comienza en las ciudades del noroeste de EEUU, ya que al parecer un virus, disperso al aire libre, hace que las personas sientan unas ganas descomunales de matarse, luego de perder poco a poco la orientación y la conciencia. Shyamalan maneja bien todo el imaginario de la paranoia del 11 de setiembre y la obsesión de que se trata de un ataque terrorista. Pero su idea va por otro lado, ya que el atacante, el otro, pertenece al sector más marginal y salvaje del ecosistema. Trillado (sin ser plantas carnívoras, estrellas de diversas películas de serie B) pero igual Shyamalan ve originalidad en la idea y la intenta manejar.

Shyamalan ha dicho que "De alguna manera la película nos invita definitivamente a pensar en lo que estamos haciendo a la naturaleza y a todos los recursos que ésta nos da". Bien, Shyamalan ha decidido por fin hacer un filme simple, sin mayores devaneos, sin respuestas ocultistas, sin lógica científica, ni mal extraterrestre. Pero no le resulta.

El método narrativo de The Happening es distinto al que usa Shyamalan en sus anteriores filmes. Aquí ya no hay interés del dato oculto ni de asombrar al espectador. No hay aquí un Bruce Willis que se cree vivo y que va a asumir su condición de muerto. Los espectadores acostumbrados a las sutilezas se darán cuenta desde el inicio que la causa del "mal", el origen del cambio, está "en el aire". Shyamalan pone un énfasis en sus primeros cinco minutos para anunciarnos que los árboles y el viento se han confabulado esta vez para darle una lección a la humanidad. La ciudad no quedará desierta por zombies, virus, ni ataques químicos, sino por la supuesta venganza ecológica. Entonces, el cineasta desliza su relato a los cómo dejando de lado los por qué y cualquier respuesta lógica (aunque deje entrever un aspecto de lucha de poderes políticos sobre todo en una entrevista televisiva que aparece casi al final como una de las razones de este ataque).

Una ola impensable de suicidios colectivos en medio de la ciudad nos recuerda a Kairo de Kiyoshi Kurosawa, pero el ritmo y puesta en escena que asume el director de origen indio también nos recuerda a la hilarante Loft, también de Kurosawa. Como en Loft (para resumir: una escritora se muda a una causa vieja e inhóspita, donde aparece una momia. Lo que era una historia de fantasmas y momias se vuelve una comedia de situaciones con ribetes bizarros) no sabemos si Shyamalan toma el ejercicio de dirección del filme como "cosa seria". En entrevistas recientes ha dicho que con The Happening ha querido hacer un filme con reminiscencias del cine de serie B, y quizás esta intención nos haga recordar a la primera versión de La Guerra de los mundos (sobre todo por el uso del espacio rural) o a la clara afectación gore o de humor soso de algunos momentos, pero son quizás las actuaciones las nos acerquen más a esta sublimación del género. Un Mark Wahlberg inverosímil como docente con inspiración científica, una Zooey Deschanel como esposa autómata, libre de emociones mostrándose como la forzada analogía del químico clorofílico de la muerte, y un sudoroso y ambiguo John Leguizamo, que se debió quedar en pantallas un poco más de tiempo.

Hay otro punto del filme que llama la atención, como lo hiciera notar mi acompañante: una total ausencia del papel del Estado (militares, científicos del FBI, el presidente de EEUU, que se suponen estrellas del cine donde se intenta salvar al mundo, ni se asoman). Esta ausencia lograda a propósito deja en ascuas la tesis que se esboza a través de un entrevistador en una escena del filme, que quizás el Estado ha sido el causante de la dispersión del químico letal. Si bien también resulta descabellada la suposición, si sería una manera aterradora de desaparecer a todo un sistema geopolítico (Washington D.C. y Nueva York colapsados), tesis que queda en incógnita también si se pone atención a la escena final en Paris, donde también se busca aniquilar parte de su "historia" viva.

The Happening tiene buenos momentos sobre todo en el "diseño de las muertes" y cuando aparece ese personaje sórdido y típico de la ermitaña maldita, pero al final de cuentas uno tiene la sensación de que fue invitado a la performance de una mala broma.

Mónica Delgado

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Concuerdo contigo de que Unbreakable fue lo mejor que hizo en su carrera, junto a Sixth Sense, aunque The Village tambien me pareció buena, pero en menor grado.
Signs, estuvo interesante en su primeros 3/4s de pelicula y Lady on the Water es lo peor que ha podido hacer, por lo que en general se nota un declive en su carrera.

Una vez leí en algún sitio que Shyamalan debería solamente dirigir y no escribir los guiones, lo cual ahora creo que es algo acertado. En todo caso creo que debería co-escribir los guiones y no hacerlo solo.
Me parece que es un muy buen director, las dos últimas historias que ha elegido no eran interesantes, pero a pesar de eso, en el caso de The Happening tuvo un buen resultado, no fue un regreso que muchos esperabamos, pero en general me pareció una buena pelicula.
Creo que Shyamalan tiene la capacidad de hacer que cualquier historia se convierta en algo relativamente interesante que atrape al espectador a lo largo de las 2 horas que dura una pelicula, no me imagino que porquería de pelicula puede resultar si, por ejemplo el guión de The Happening lo hubiera dirigido Michael Bay.

Shyamalan ha demostrado ser muy arriesgado en sus peliculas, esto desde Sixth Sense hasta la última y eso es algo que hay que rescatar de él.

Respecto a The Happening, a mi parecer son puntos en contra:
1. Argumento tonto
2. Malas actuaciones
Puntos a favor
1. A pesar del argumento, la historia te atrapa
2. Efectiva en las escenas de suspenso
3. Los primeros minutos me parecieron muy buenos

Ojalá su próxima pelicula llegue al nivel de Sixth Sense o Unbreakable.

Renzo

Anónimo dijo...

Comentario subjetivo: NO maten al verdadero cine
considero que shyamalan, junto con Tarantino son unos los mejores directores del panorama actual, y que cada pelicula que estrenan originan toda clase de sentimientos encontrados en el mundo cinefilo, con un gran ego hacen peliculas sin importarle lo que diga el publico y la critica, te puede gustar o no su cine, pero son directores imprescindibles... mientras los directores consagrados repiten las mismas formulas, vease scorsese, clint,etc,...

Hay que entender que la peliculas del hindu son mal vendidas, con sus trailer excelentemente hechos hacen creer a la gente que sera un nuevo sexto sentido, Y COMO ES LOGICO salen totalmente decepcionados, COSA QUE QUE OCURRIO DE MANERA ESCANDALOSA CON "LA DAMA EN EL AGUA", QUE ES UNA "FABULA ADULTA SOBRE LA FE", preciosa me encanto, original diferente...PERO EL TRAILER LO VENDIA COMO UNA PELICULA DE MIEDO, entiendan estos directores no hacen una pelicula de genero, van mas alla...


no entiendo porque la critica sobre todo la americana se HA ensañado con este director, igualmente con TaRANTINO, y en realidad le estan haciendo un daño al cine, que quieren que los productores no inviertan en sus peliculas, ya que las ultimas peliculas del indio, se nota que el presupuesto esta recortado, y el director tuvo que hacer malabares para darnos una buena pelicula, que es la peor del indio, pero mucho mejor de lo que nos muestra el panorama cinematografico actual, llena de remakes y adaptaciones, mismas formulas, ya aburren...

No voy al cine, compro pirateria, algunas considero que no vale la pena pagar por ellas, perdida de tiempo y dinero,pero estos directores (tarantino, shyamalan)
merecen eso y mucho mas... son a las unicas personas a las que regalaria dinero, para que nunca dejen de hacer cine...y siempre encontraran personas que valoren su trabajo, somos pocos, pero somos

¿Y para cuando estrenan aqui la ultima pelicula obra maestra del genio Tarantino "Death Proof"? , tan maltratada, tan vapuleada...es una Lastima, a los verdaderos genios nunca se le valoro cuando se les debia...

Diezmartinez dijo...

¿Puede salvarse una película cuando tiene tres, cuatro, cinco, seis grandes imágenes y/o escenas mientras el resto no funciona? Puede ser este el caso de The Happening, aunque yo diría lo contrario: precisamente por esos grandes momentos -el montajde los suicidios- la cinta termina decepcionando más. Bueno, por lo menos a mí.

Anónimo dijo...

De hindú no tiene nada. Es más gringo que Spielberg y esta es su peor película

Diezmartinez dijo...

Además, el gentilicio es indio, no hindú. La hindú es una religión, no una nacionalidad. Pero no es indio, en efecto.

Orson dijo...

Shyamalan nacio en India, el 6 de agosto de 1970. En Mahé, Pondicherry, según IMDB. Si eso no lo hace indio entonces qué.

Mónica Delgado dijo...

Hola:

Creo que hay que diferenciar el origen de los directores y el lugar donde han conformado su filmografía. A nadie se le ocurriría decir que Shyamalan pertenece a la tradición del cine indio, a Bollywood o que se inserta en un panorama renovado de ese país. El nació en la India, y me parece natural decir que es un cineasta indio y su familia tiene las mismas raíces, porque nació allí, así como Michel Gondry, que nació en París pero eso no implica que se lo señale como parte de la historiografía del cine galo. Hay casos en que esas precisiones son más permeables si pensamos en Raúl Ruíz o Bela Tarr. Sería ridículo decir que Fernando Fernán Gómez fue un director peruano por haber nacido aquí por cuestiones de trabajo de sus padres que eran españoles como él.
Shyamalan es un director estadounidense en la medida que hizo todos sus filmes allí, como también sucede con Robert Rodríguez, pero la diferencia es que éste sí nació allí y sin embargo muchos espectadores lo reconocen como director mexicano, por ejemplo.

Diezmartinez dijo...

Digamos, pues, que es cineasta estadounidense de origen indio. Pero, como bien apunta Mónica, al final de cuentas es un cineasta estadounidense.
El término más usado aqúí en México con respecto a Rodríguez es "cineasta mexico-americano" o cineasta estadounidense, incluso, pero nunca mexicano, por más que siempre reivindique sus raíces. Lo cierto es que su obra se ha hecho del otro lado de la frontera...

Anónimo dijo...

¿entonces, Raúl Ruiz es francés?

Anónimo dijo...

Q bostezo esta peli......

Jorge Luis Villacorta Santamato dijo...

A mí me ha parecido un filme excepcional de principio a fin.

Todos los factores externos al individuo (las plantas, el gobierno, los químicos) son excusas para disfrazar un hecho esencial, la cercanía que tenemos con la muerte.

La genialidad de la historia, me parece, estriba en disfrazar bajo un fábula de consumo masivo, una realidad tan contundente, que ni siquiera nos detenemos a pensar en ella. La realidad agobiante que implica el que podemos hacer cesar nuestras funciones orgánicas de modo relativamente sencillo bajo la actitud adecuada, no podía menos que tener que ser escondida bajo las temáticas que los medios de comunicación utilizan para mantener el orden político en el que nos conducimos casi bajo el concepto de estímulo-respuesta, sin uso de nuestra conciencia.

Shyamalan debe ser uno de los pocos escritores-productores-directores lo suficientemente lúcidos como para tratar este tema casi en abstracto, sin revestirlo de las usuales excusas narrativas como "guerras", "invasiones", "catástrofes", etc.. En "El Fin De Los Tiempos" se experimenta de modo directo ese aspecto de nuestra conciencia que no nos atrevemos a activar y que nos muestra que el autoexterminio es una posibilidad concreta, muy concreta, que en la película es expuesta en una variedad de formas.

En esto, supera a "Promesas Peligrosas", de David Cronenberg. En "Promesas Peligrosas", el protagonista es carcomido por un demonio interior; en "El Fin De Los Tiempos", la sociedad entera entra en contacto con su demonio. Shyamalan libera una fuerza más potente que Cronenberg, que se queda en el caso particular.

Me parece una cinta potentísima, peligrosísima. Y es un riesgo que la exhiban por allí, libremente. Pese a esto, es una contribución maravillosa a la ampliación de la conciencia del género humano.

diego dijo...

He malgastado una hora y media de mi vida creyendo que iba a ver una peli de ciencia ficcion o misterio. Es la primera vez que no entiendo una peli si es que tiene sentido la susodicha. En ningun momento dicen las causas, solo lanzan conjeturas e hipotesis pero son simples teorias. En mi humilde opinion la peli se basa en lo que el protagoniasta dice al principio de la misma con lo que te ahorras de verla entera. lease: "Es un acto de la naturaleza que nunca llegaremos a comprender","nunca reconoceremos que hay fuerzas que actuan mas alla de nuestro entendimiento","un buen cientifico ha de respetar temerosamente las leyes de la naturaleza".

Pero esto no me vale porque yo soy un esceptico.:)

by Drasius