miércoles, 9 de enero de 2008

Yo, pecador


Un lector envía este fragmento del editorial del último número de la revista Godard!.

"Hemos recorrido un largo camino pero nuestra opinión es personal y desinteresada como el primer día que empezamos. Quizás ha llegado la hora de que los críticos se hagan una autocrítica y abandonen la posición de guardianes del buen gusto que han adoptado tan gravemente. La intolerancia, la mezquindad y sobre todo el tufillo elitista de quienes ocupan algún puesto de poder son males que aquejan a nuestro oficio y conviene estar alertas para no repetir los errores de generaciones anteriores".
Mi autocrítica:

Luego de la visión epifánica de Alvin y las ardillas y teniendo el polo de Alien versus Depredador 2 sobre mi pecho, he decidido reconvertirme al nuevo credo y formular la autocrítica exigida.

No importa que el resto de los colaboradores de este blog, luego de mi cambio de camiseta, me dejen más solo que Will Smith en el Nueva York de 2012. Será problema de ellos, persistiendo en el error de mantenerse en su torre de marfil. Yo, en cambio, seré leyenda.

Además, tendré ilustres antecesores, como S. M. Eisenstein, autor de la elitista Iván el terrible, que publicó su autocrítica luego de que el padrecito Stalin le hiciera una propuesta que no pudo rechazar.

Esta retractación y pública mea culpa la formulo ante el gran árbitro del gusto masivo y popular, el Presidente de la Motion Pictures Association of America.

Esta es la carta de abjuración y la declaración de principios que regirán mi conducta de hoy en adelante.

Señor Presidente de la
Motion Pictures Association of America

Reverenciado Señor

Yo, pecador, me acuso de indiferencia ante los gustos masivos, de inconsciencia ante las tendencias del mercado, de insensibilidad ante la eficacia de las campañas de marketing, de ignorancia de los gustos del público cinematográfico preadolescente que marca el horizonte de la moda actual, de negligencia ante los resultados de los estudios de opinión que consideran a los espectadores de este lado del mundo como lo que en verdad somos: ciudadanos de tercera clase, merecedores de lo que nos dan.

Yo, abyecto, me acuso de haber infiltrado mi opinión y mi gusto en los comentarios de películas que he hecho en prensa y televisión, ejerciendo así el abominable privilegio de discriminar lo bueno de lo mediocre y de argumentar a favor de las películas de mis preferencias sin pensar en el gusto promedio de ese público que su digna asociación gratifica con lo mejor del cine mundial y premia con polos y llaveros.

Yo, ignorante, me acuso de no haber percibido que los críticos debemos hablar de lo que “le gusta a la gente” sin inventar artificiales diferencias de calidad entre las películas, ya que eso sólo siembra discordia y atenta contra el principio sacrosanto del mercado libre e igual, que da oportunidades semejantes a todas las cintas que llegan a él.

Yo, inconsciente, me acuso de haber sido “guardián del buen gusto” en vez de promotor y publicista del gusto promedio, noble actitud que debe ser el Norte de nuestra actividad, destinada desde hoy a nivelar lo distinto, igualar lo desigual, y medir con el mismo rasero a todas las películas, hablando bien de unas, menos mal de otras y ofreciendo souvenirs, pitos y matracas de todas las demás.

Yo, mezquino, me acuso de ignorar a las ardillas, a las abejas, a los Transformers, a los Piratas del Caribe, a las chicas Bratz, al alien en cita con el Depredador, para preferir a Supercool, Ligeramente embarazada y Duro de matar IV, cintas comerciales que me esforcé en disfrutar ya que se apartan de los cánones del “buen gusto” y anduvieron más bien desprovistas de merchandising que repartir.

Yo, intolerante, me acuso de admirar con obstinación a seres reprobables, elitistas y decadentes (esos Sokurov, Tarr, Tsai Ming-Liang, Jia Zhang-Ke, Alonso, Kiarostami, y hasta Chabrol, Assayas y Moretti, futuros inquilinos de Guantánamo o Abu Ghraib) a los que habría que rebajarles el copete progresivamente hasta equipararlos a los gallardos defensores del gusto multiplex, como Ron Howard, Michael Bay o Robert Zemeckis, porque la propuesta es que todo dé igual y que muy pronto podamos sortear llaveritos de las versiones norteamericanas de El arca rusa, con la imagen del Hermitage generada por una computadora de la Warner en Burbank, California, o camaritas Caché, para grabar a escondidas y celebrar la cultura del ampay convertida en virtud cardinal.

Yo, plúmbeo, me acuso de creer, hasta el momento en que escribo estas sinceras líneas, en la crítica como un ejercicio de argumentación y apreciación, y no como un salpicón ecléctico de notas de aquí y de allá, sobre esto y aquello (sólo rota por algunos infiltrados que parecen salidos de La lista negra, resistiendo a los nuevos tiempos, “new age” de la crítica), rociadas por reseñas argumentales de películas que nunca llegan o con fechas de estreno que no se cumplen.

Y más plúmbeo aún por la terca insistencia de acusarlo a Usted y sus filiales en el Perú de cancelar películas, censurar imágenes, doblar bandas sonoras, entre otras tropelías. ¡Fuego eterno contra mí!. Pido castigo por no haberme dado cuenta que los multicines son los culpables, aun cuando ellos no sean los que importan las películas ni establecen las estrategias de lanzamiento en el estilo de “guerra relámpago” de los blockbusters. Pero es mejor echarle la culpa a los multicines que a Usted; después de todo, los multicines no manejan presupuesto de publicidad para el lanzamiento de las películas.

Yo, abusivo, me acuso de no haber aprovechado el inmenso alcance y poder que dan los medios de comunicación –que se calcula en varios millones de lectores y espectadores de programas culturales- para abjurar de todos los principios, llamando a la concurrencia masiva hacia los grandes estrenos del verano norteamericano, regalando carteras, aretes, llaveros, pulseras, taparrabos, polos y maletines para la playa.

Yo, arcaico, me acuso de haber dejado pasar (por desconocimiento de las técnicas más modernas de mercadeo) la posibilidad de convertir la actividad crítica en “infopropaganda”, es decir de actuar como un Jorge Hané del cine (o como se llame el personaje de Reduce Fat Fast que anuncia el cable), que parece dar informaciones serias y científicas sobre sus productos para después poner el “¡llame ya!”. Otro réprobo, marrano y relapso crítico elitista llamado Jonathan Rosenbaum en un libro llamado “Las guerras del cine. Cómo Hollywood y los medios conspiran para limitar las películas que podemos ver” (Uqbar Editores y Festival Internacional de Cine de Valdivia, Chile, 2007) desnuda las técnicas que usa su dignísima corporación para captar (perdón, persuadir) a los críticos y obtener su docilidad, mediante junkets (entrevistas parametradas con actores y directores, realizadas en hoteles de Nueva York, Londres y Los Ángeles luego de la presentación de la película para la prensa internacional) e invitaciones especiales a rodajes y demás. Pero ese libro, claro, sólo es apto para los que se resistan a firmar una autocrítica como esta.

Bueno, Señor, ya me cansé de flagelarme. Sólo espero que León Frías, Cabrejo (con su gusto vicioso y perverso por las películas caletas y crueles que serán derrotadas en esta guerra a favor del cine familiar, el gusto satisfecho y el pensamiento único), y todos los otros colaboradores del blog, de varias generaciones, sigan mi ejemplo, firmen su autocrítica y se dejen de jorobar.

Atentamente, quedo de Usted,

Soy leyenda

Ricardo Bedoya

38 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja. Buena, Bedoya. Nunca se podrá derrotar la estupidez ni el silencio de los corderos. Ni hace falta, allá quienes los siguen. Pero está claro que no tienen cómo responder a eso. Bedoya tiene flow

Anónimo dijo...

Señor Bedoya, usted es una persona adulta que lleva varias decadas redactando criticas cinematograficas y por eso mismo supongo que posee experiencia en cuestiones de forma literaria y/o ensayistica ademas de poseer cierta objetividad y decoro al tener que afrontar una polemica, mas alla de su reclamo y descargo - que tiene todo el derecho de hacerlo - le sugeriria borrar y reescribir su comentario ya que es a todas luces falto de coherencia, burdo en su alegoria y vulgar en su sarcasmo/humor negro?, una lectura a Quevedo no le haria mal.
Preferible que plantee mejor la forma de expresar sus ideas ya que por lo escrito ahora es obvio que lograra solo la mofa y hasta la compasion de sus detractores - y colegas- ya que en su escrito pierde sus cabales de lejos y ya no queda un experimentado critico de cine sino mas bien un guionista de telenovela o programa comico peruano resentido que ha leido en exceso a Coelho o Isabel Allende.
Las palabras son muy importantes si es que se saben usar.

LuchinG dijo...

Te creerán esta autocrítica el día en que Soy Legenda se filme con el final de la novela.

Anónimo dijo...

Caramba!! El Ego de este señor esta por encima de cualquier Torre, hasta la de Babel!!!!

Anónimo dijo...

Una pena que Ricardo Bedoya haya perdido el sentido del humor que caracterizaba a sus clases en la de Lima y apele a este tipo de sarcasmos indigestos. ¿Habrá un modo que los responsables de este blog le pongan algún control a arrebatos histéricos como este, o como el ridículo post contra Reygadas? Realmente cansa tanto egocentrismo.

Anónimo dijo...

Es necesario que se discuta sobre este tema, en serio y en broma. Creo que Bedoya apunta asuntos importantes que deberían ampliarse.

Anónimo dijo...

Esa autocrítica que piden es para que todos piensen como ellos pero hubiera sido bueno que tomen la delantera para saber hasta dónde pueden negociar su opinión ya que está muy claro que esa revista ha mediatizado toda su posición.

Anónimo dijo...

Buena Bedoya, pluma acerada e ironía de alto nivel. Qué podrían responder a eso Pimentel y Cordero,
después de ese desastroso y claudicante editorial.

MAXI dijo...

Ese editorial de Godard es una invitación para que todos claudiquen y se acepten los niveles más bajos y menos exigentes.
Es increible.
Un crítico literario o de artes plásticas jamás propondría una cosa semejante. El cine también está manejado por mercaderes y es difícil aceptar que existan críticos a los que les importe nada eso invitando a otros a ser como ellos.

Anónimo dijo...

Creo que el Señor Bedoya está en todo su derecho de hacer esta loable "autocrítica", en especial después de que ya dio todos sus argumentos en el pasado y en clave "seria". Qué verguenza el editorial de Godard. Si tan solo mencionado director supiera en el esperpento que han puesto su nombre.

Anónimo dijo...

Cuidado Bedoya que hay lectores que parece que se la toman en serio !



Hablan de tu gran ego como si la autocrítica que parodia las del stalinismo se pudiera escribir en tercera persona; Yo me acuso no es lo mismo que te acuso

Anónimo dijo...

Independientemente de si tiene o no razón, el excesivo sarcasmo y mala leche que destila el texto solo me hace tener simpatia por los agredidos. En resumen, Bedoya antes me caia bien, pero ahora solo quiero aventarle mi llavero.

Anónimo dijo...

GRACIOSO Y ESTA ESCRITO CON TODO ESTILO Y VOLUNTAD PERO NO ME REI: NO SE PUEDE REIR DE UNA COSA ASI: HUBIERA PREFERIDO UN TRATO MAS EXPOSITIVO Y DIDACTICO

Anónimo dijo...

Faltaria un parrafo:
"Yo, hipocrita, que por un lado critico a quienes se venden a las majors y por otro escribo libros sobre mis amigos, financiado con dinero de ellos y catalogo sus pelicuas como obras maestras"

Ricardo Bedoya dijo...

Respuesta al anónimo de las 19.23

Como esa es una acusación directa y no un comentario, paso a responderlo.

Es usted un ignorante, un desinformado y, al parecer, un analfabeto funcional porque parece saber escribir pero no leer.

Debe referirse al libro Entre fauces y colmillos, sobre las películas de Lombardi, del que soy autor.

Ese libro fue editado por el Festival de cine de Huesca, en España, y financiado con el dinero de esa institución. Y allí digo lo que pienso de sus películas, una por una, hasta Bajo la piel. ¿Obras maestras? ¿Cuáles?

Lo reto a que cite la página donde diga tal cosa.

tere dijo...

Hay cosas que no entiendo en el editorial. ¡Qué quieren decir con lo de los críticos guardianes del gusto? Tampoco me queda claro del artículo de Bedoya que tiene sarcasmo pero no ofende.

Diezmartinez dijo...

Magnífico blog, Bedoya. Y buen texto. Algo me llama la atención de su blog: la pasión de los comentarios y del suyo propio. Este sí que es un blog nada pasteurizado. Saludos desde México.

Ricardo Bedoya dijo...

Respuesta a Tere

Aunque siempre es complicado hacer de traductor, la alusión es a los críticos que establecen exigencias o formulan reparos a determinadas películas y a un sistema comercial que restringe las opciones de elección a títulos que se consideran de rentabilidad segura.

En realidad, se trata de un reciclaje del viejo argumento populista que afirma que el público tiene un gusto infalible y que los que apuesten a lo alternativo siempre serán elitistas.

Pero hay algo adicional aquí: el reclamo de autocrítica es un argumento que busca justificar la actitud de la revista y de ciertos -no todos- de sus miembros. Un lector lo dijo antes: es como una proposición colectiva para que se baje la exigencia crítica; para que se asuma el "realismo" que indica que así es la cartelera y que en esos márgenes hay que moverse; para que cesen las críticas a un sistema que, mal que bien, es el único que existe y el que pone películas sobre las pantallas.

Es muy sintomático, por ejemplo, que en esa misma edición de la revista se comente La mujer de mis pesadillas sin mencionar los parches y mutilaciones censoras, como si el comentarista la hubiese visto en una sesión privada en las salas de la productora en Los Angeles. Las películas se ven en determinadas condiciones y ellas influyen en la apreciación. Y decirlo no es un capricho de guardián del gusto ni un antojo de exquisito.

p1l4r dijo...

Es increible el tiempo que ha invertido en escribir esa carta!!! Parece de mujer depechada!!! Que bilis, no tiene nada mejor que hacer??? Ah! ya se! Debo admitir que es estupenda tactica para lograr vean su blog, por ciero, bien mal karmoso desde el titulo.
Me suscribi a Godard! porque me IMPACTO ver una publicacion tan pulcra, sincera, profesional y sobretodo, porque se percibe que esta hecha con mucho entusiasmo y con ganas de compartir. Eso, vale mucho y por eso mismo, se debe respetar.

Casualmente, uno de los puntos que mas me gusta de la revista es que es imparcial,me gusta leer las opiniones tambien, siempre es bueno considerar otros puntos de vista. En resumen, yo estoy contenta cada vez que llega la mia :-)

Me entusiasma el trabajo de Claudio Cordero y el de sus colaboradores porque me hace sentir que en esta ciudad hay material y desarrollo como en otras ciudades de primer mundo. Clap, clap, clap para Godard!

Por otro lado, si se puede dar gratis polos, llaveros o lo que sea, bienvenido! a quien no le gusta algo gratis?!

Por ultimo, al mejor combi style: Su envidia es su progreso.
Lero, lero ;-)
Pilar

Anónimo dijo...

Lo de Obras Maestras seguro se refiere al Bien Esquivo, superior a Ojos Bien Cerrados de Kubrick...

Anónimo dijo...

La Mujer de Mis Pesadillas se vio sin parches y sin mutilaciones en Risso en la funcion de prensa donde sus amigos fueron y que usted ha repetido hasta el hartazgo....

Anónimo dijo...

Yo pense que la editorial se referia a aquelos criticos que creen que hay una sola verdad, la de ellos, y que a los otros, no nos puede gustar las peliculas que ellos consideran regulares o mediocres....

Anónimo dijo...

En soy leyenda el personaje muere al final, ¿es ese premonitorio?, a propo, quien seria su fiel perro????

Anónimo dijo...

Interesante carta que se atrevieron en publicar en Otroscines (que gran diferencia de blog) parece ser destinada a nuestros criticos tambien

Tras analizar la lista de las Ten Top Movies de 2007 llego a la conclusión de que todos aquellos que somos medianamente felices, medianamente realizados en lo afectivo, lo profesional, lo económico, lo sexual estamos marginados del interés de los cineastas y los críticos.

Para tener premios y elogios con un film, los directores tienen que elegir a míseras estudiantes rumanas practicándose un aborto ilegal (4 meses...), a pobres pescadores coreanos cuya hija es raptada por un asqueroso monstruo submarino (The Host), a un delirante Don Quijote que habla en catalán (Honor de cavalleria), a pobres individuos que arrastran su impotencia en múltiples cafés (Café Lumière), a viejas sordomudas que se hacen entender con dificultad en sus remotas ciudades orientales (Be With Me), a sufridas mujeres afganas (A las 5 de la tarde), etc. etc.

Quienes hemos cometido el aberrante pecado de ser felices y sentirnos medianamente realizados no le interesamos a nadie. Estamos marginados, discriminados. No hay quien se ocupe de nuestras vidas y nuestros devenires.

Ha de ser por eso que los films seleccionados como los Top Ten del año han batido records de taquilla congregando multitud de espectadores. Ha de ser tambien por eso que los espectadores han huido espantados de 92 peliculas nacionales donde SIEMPRE, pero SIEMPRE, los protagonistas discurren sobre sus problemas existenciales en playas desérticas fuera de temporada.

La entrada a un cine decente cuesta $ 17.- Señores críticos sesudos: ¿Uds. creen que un espectador de clase media/alta va a pagar el costo de una entrada para ver sufrir a pobres miserables en muchos casos responsables de lo que les pasa? Bienvenido el cine yanqui, viva Encantada, El diablo viste a la moda, La brújula dorada, Ratatouille y películas cuya visión alegra la vida de quienes las ven.

Ahi va el enlace
http://www.otroscines.com/cartas.php

Anónimo dijo...

Hay mucho fuego cruzado, pero así son los blogs. Me sorprende que puedan haber defensores de Cordero, a no ser que sea la propia gente de Godard! la que escribe sibilinamente y con enorme ignorancia.

Anónimo dijo...

Después de la nueva paliza que les ha caído, no creo que gente como Cordero o Pimentel puedan decir algo. ¿Qué pueden decir?

Anónimo dijo...

Efectivamente creo que hay una gran hipocresia en el fondo de todo esto. El señor Bedoya no es el espadachin que lucha por la independencia de la critica, lo unico que el quiere es pejudicar a la unica Revista de Cine que hay en el Pais, puesto que despues de haber fracasado con La Gran Ilusion y Tren de Sombras, él no puede permitir que haya otra publicacion, caso contraro al Sr. Frias, que aunque manifieste discrepancias, compra la revista, la lee y mal que bien, estima que hayan otras publicaciones de cine.

Anónimo dijo...

Lo que si ha demostrado el sr bedoya es ser un buen marketero, sabe que si se refiere a la revista godard y a sus directores, los comments no tardaran en aparecer y su blog se leera mas y se nombrara mas. Miren no mas cuando no habla sobre ese tema, no pasan de 4 o 5 comentarios....

Ricardo Bedoya dijo...

Pido moderación. No insistan. No publicaré comentarios con suposiciones, alusiones o agravios personales a nadie.

Se está discutiendo un asunto de fondo; tratemos de eso, con ideas.

LuchinG dijo...

21:06
Si consideras que El diablo viste a la moda, La brújula dorada, Ratatouille son películas cuya visión alegra la vida de quienes las ven, entonces dudo mucho que estés medianamente feliz, medianamente realizado en lo afectivo, lo profesional, lo económico, lo sexual, porque para todo eso se necesita estar vivo, y todo parece indicar que eres un zombie.

Chévere el final de Soy Leyenda con Will Smith, ¿no?

Anónimo dijo...

Por supuesto, subvencionada por Festival de Cine de Huesca= Francisco Lombardi, todo el mundo sabe la estrecha colaboracion entre ambos....

Anónimo dijo...

Publico este anónimo, de las 6.49, como modelo de los mensajes cobardes, canallas e ignorantes propiciados por la impunidad del anonimato en un blog. Lo publico como una excepción porque no puedo dejar pasar una cosa así.

Antes de responder quiero pedir disculpas a los lectores por los adjetivos que usaré, pero creo que son los que merece este sujeto.

El miserable que escribe, víctima de su paranoia, sus fobias y frustraciones, ignora algo elemental: que el Festival de Huesca publica todos los años un libro sobre un cineasta de América Latina. Para este infeliz, Ripstein, Gutierrez Alea, entre otros, forman (o formaron) parte de una argolla o trenza que se hace la repartija de los libros.

Como ayer hizo acusaciones que no pudo probar, ahora vuelve a la carga.

Mira, pobre diablo, el libro Entre fauces y colmillos está en varias bibliotecas y es muy fácil de conseguir. Que alguien me diga si se trata de un catálogo promocional o un libro de análisis crítico de las películas.

La verdad, lectores, para polemizar en un blog hay que tener una vocación especial de árbitro de injurias que creo no tener. Estas páginas se están haciendo cada vez más sulfurosas y demandantes.

Ricardo Bedoya dijo...

El comentario anterior anterior, de las 8.50, es mio. Me equivoque al postearlo cliqueando el casillero de anónimo.

Ricardo Bedoya

Anónimo dijo...

Ricardo,

Recibir ese tipo de mensajes es el precio que se tiene que pagar por tener un blog. No te compliques la vida y simplemente no publiques mensajes como el de las 6:49.

Más allá de ello y volviendo al tema de fondo, te preguntaría si tienes que hacer alguna autocrítica como miembro de la crítica "tradicional". Me queda claro que no tienes por qué responder (ni responder como lo hiciste con Claudio Cordero), pero quisiera saber si consideras que la crítica de cine en el Perú ha estado a la altura de lo deseado o lo deseable.

Anónimo dijo...

Sr Bedoya, antes de atacar a la gente que le escribe en contra suya tildandolos de pobres diablos, canallas, ignorantes, miserables, frustrados y paranoicos (le falto el flaco , ojeroso , cansado y sin ilusiones )deberia revisar sus propios escritos y los del Sr. Leon duranto estos ultimos dias para comprobar quien merece mas esos adjetivos denigrantes que con los que califica a quienes "hacen supociones disparatadas y malintencionadas poniendo en duda la honestidad del critico de cine"

Ricardo Bedoya dijo...

Al anónimo del 10 de enero, a las 12.41.

Sí, habría que hacer una autocrítica. Creo que la crítica en el Perú debió crear un sistema activo y vigente de cultura cinematográfica.

Es decir, investigar permanentemente sobre temas cinematográficos -y no sólo desde el punto de vista estético e histórico-, publicar sobre ellos, porque hay un déficit notorio de trabajos críticos y analíticos de largo aliento;trabajar en la difusión alternativa o cultural; prolongar las opciones críticas en la programación, intentando incluso la realización de una muestra cinematográfica permanente.

Anónimo dijo...

Sobre su post de las 7:20, señor Bedoya: ¿no cree que el primer paso para esa muestra permanente debería ser la existencia de una Filmoteca? ¿O de varias filmotecas? (Esto, sin entrar a discutir si la Católica se comió a la ex Filmoteca de Lima). Porque, de qué valdrían trabajos críticos extensos y brillantes sobre películas que no se pueden ver. Claro, me van a decir que está la piratería. Pero, hay quiénes no consumimos DVD's con el mismo placer que da ver una película en una sala y que, además, agradeceríamos debates públicos sobre las películas, sin contar con el placer de verlas con público. ¿No se puede conseguir un financiamiento internacional para constituir una Filmoteca Nacional? Saludos cordiales

Jorge Luis Villacorta Santamato dijo...

¡Oh! ¡Pobrecito! ¡Qué autocrítica tan dura! (Siempre se puede ser más duro con uno mismo...)

[¡JA-JA-JA-JA-JA-JA-JA-JA-JA-JA-JA-!]
(¡qué gracioso!)