jueves, 3 de enero de 2008

Películas de 2007: lista de Jorge Letelier


Jorge Letelier, de la revista de cine Mabuse http://www.mabuse.cl/1448/channel.html, envía su lista de preferidas desde Chile.


Creo que en general, fue un año bastante discreto en cuanto a la oferta. No hubo esa GRAN película que liderara todas las encuentas o se transformara en un referente ineludible. A pesar de títulos importantes como Cartas desde Iwo Jima, El laberinto del fauno, La reina o Zodiac, se trató en general de un año parejo, sin grandes luces ni mucho menos obras maestras. Quizás la confirmación del talento superlativo de Pixar con Ratatouille, la vital aparición del mix de generos de The host, o la exquisita sutileza sicológica de Infame, son parte de los puntos altos del año. Y habría que agregar también -con sus fallos- la minuciosa observación de personajes y la notable renovación de los códigos del western que supuso El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford.


Por un lado, este año demostró la anemia aguda que sufre Hollywood, con una carencia de ideas alarmante y una inclinación casi obscena por el blockbuster de factura ramplona e intenciones calculadas, que llegaron a su punto más bajo con títulos como 300 o Ghost rider, sino cuando los inefables remakes de otrora clásicos sólo sembraron disgustos (El culto siniestro), y las franquicias estériles llegaron a un punto sin retorno.


En el cine chileno fue un año también regular, con los consabidos bodrios que suelen adornar la temporada (Fiestapatria, Normal con alas), decepciones de títulos que se esperaba algo (Papelucho y el marciano, Radio corazón), la emergencia de un cineasta nuevo con ideas y desparpajo (Sebastián Silva y La vida me mata), pero fundamentalmente la confirmación de la escena documental como el formato más sólido que se está haciendo en el país, donde las dos mejores películas del año corresponden a ello: Calle Santa Fe y La ciudad de los fotógrafos.
Tengo la impresión de que el cine chileno apostó definitivamente por el formato y la factura industrial, donde el cálculo comercial asociado a una muy buena factura técnica, ha redundado en filmes irreprochables y de alcances masivos, pero sin un punto de vista ni agudeza. Es un cine plano, que se deja ver pero que carece del ímpetu de otros tiempos, donde apenas un par de títulos intentan torcer la tibieza de apuestas estéticas marcadas por el conformismo (La vida me mata, Malta con huevo).


Definitivamente, fue el año del cine comercial sin ninguna vergüenza, ya sea apostando por historias eternizadas en el imaginario popular (papelucho), pero sin la más mínima intención de reinterpretar el personaje, como fórmulas facilistas de programas de televisión en base a humor revisteril y una picaresca trasnochada (Che Kopete). Por ello no deja de llamar la atención que tres de los documentales más importantes del año (Calle Santa Fe, La ciudad de los fotógrafos y Reinalda del Carmen, mi mamá y yo), hayan sido resultados de experiencias personales (en algunos casos traumáticos) de los propios realizadores, lo que da cuenta de una perspectiva autoral y testimonial que en estos casos, rayó en trabajos de un notable lirismo y coherencia artística. Nada más opuesto a la ramplonería que inundó la producción de ficción.

Listado:
Película chilena: Calle Santa Fe, de Carmen Castillo
Mención Honrosa: La ciudad de los fotógrafos
Ficción: La vida me mata (por debajo de estas dos)

Cartelera:

1. Infame
2. The host
3. El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford
4. Ratatouille
5. El tiempo
6. La reina
7. Zodiac
8. El laberinto del fauno
9. Supercool
10. El custodio



Jorge Letelier

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Otro crítico extranjero que pone películas qye nuestros críticos
dejan en segundo lugar. ¿Que película es Infame?

Anónimo dijo...

Solo algunos criticos, aquellos que las mejores películas del año en España, Francia, Inglaterra solo son "aceptables" o "no deben estar en una lista de mejores"...

Ricardo Bedoya dijo...

Infame (Infamous) es una película de Douglas McGrath, con Toby Jones, Sandra Bullock, Daniel Craig, sobre Truman capote en la escritura de A sangre fría, al igual que Capote, que llegó primero y se benefició de premios y demás.

La verdad, anónimos lectores, que resulta gracioso ese complejo provinciano que se deslumbra con las preferencias de París, Berlín, Nueva York, y otras grandes capitales del mundo, que no resultan compartidas por los críticos tercermundistas del Perú.

Zodiac y La reina son buenas películas -por momentos apasionantes, sobre todo Zodiac- pero prefiero otras y no creo que ellas entren en lo que considero es una lista de preferencias. No tendré gustos parisinos, lo siento, pero son los mios. No tengo otros.

Anónimo dijo...

Touché, pero como diría el gran Anton Ego "En el gran esquema de las cosas, la basura promedio es ás significativa que nuestra crítica que así la designa"

Ricardo Bedoya dijo...

Sin duda, anónimo, la crítica es parasitaria; se elabora a partir de lo que otros hacen. A pesar de eso, hay lectores que se dan el trabajo de leerla y lamentar que los críticos nacionales no designen la misma "basura promedio" que se designa en Francia o Nueva York.

Anónimo dijo...

es quea nadie le gustó "Princesas" de Leon de Aranoa? De verdad no le gustó mucho Sr. Bedoya?

Anónimo dijo...

No creo que los gustos de Bedoya sean diferentes a los de Paris, Londres, Nueva York, creo que son los mismos en realidad, solo que nuestros criticos son mas "provenzales"

Anónimo dijo...

No siempre estoy de acuerdo con Bedoya pero le doy la razón en que nuestros críticos "mayores" elogian las películas de su preferencia sin necesidad de que se lo dicten desde el extranjero. Así fue con Hablemos de Cine, en épocas en que el Internet no existía. Y así fue después con ellos y con otros más jóvenes, herederos de los de Hablemos. Si recordamos la irrupción en nuestras salas de los Hermanos Cohen, para citar realizadores que conozcan los jóvenes de hoy, con Educando a Arizona, nuestros críticos la celebraron sin necesidad de que alguien "se los soplara". Los Cohen tardarían un poco en llegar a ser las celebridades que son hoy, lo que habla bien de nuestros críticos de entonces.