domingo, 13 de mayo de 2007

Festival de Cine de Lima: primeros rumores y algunas sugerencias


Hace tiempo que criticamos los criterios de programación del Encuentro Latinoamericano de Cine, hoy Festival, que organiza la Universidad Católica.


Criticamos el escaso riesgo de sus opciones de programación, que tienden a segregar o menospreciar las películas de “muertos” o de “animales”, como llaman los organizadores a las cintas de autor más personales o experimentales aludiendo a Los muertos, la radical película de Lisandro Alonso, donde se ve la muerte de un animal, lo que causó escándalo entre algunos espectadores en 2004. Criterios de programación que privilegian la inclusión de cintas premiadas en un festival tan ecléctico y conservador como el de La Habana o que favorecen las cintas consensuales, de factura profesional y nulidad expresiva, en el estilo de Nueces para el amor, Despabílate amor o El buen destino.

Como si esa programación quisiera complacer a cierto público asentado, bienpensante, confortable, de velada teatral de sábado por la noche, amante del cine de Eliseo Subiela o calamidades parecidas, pero envueltas en celofán culturoso. En una palabra, el síndrome “China Zorrilla”.

Eso explica que no hayamos visto en el Festival, por ejemplo, las cintas claves de la renovación del cine argentino: Desde Mundo Grúa hasta Silvia Prieto, desde La libertad hasta las cintas de Raúl Perrone. En su momento fueron películas extremas, experimentales, distintas. Hoy, son clásicos del cine latinoamericano que al Festival le pasaron por el costado y ni cuenta se dio.

Y seguiremos criticando la programación de seguir en esa línea.



Pero ahora se ha puesto de moda cuestionar hasta su necesidad o pertinencia. El neo-esnobismo al uso le hace ascos al hecho de que sea un festival “latinoamericano”, que la gente vaya a la cafetería, que pululen figuretis y hasta que el público haga cola para comprar entradas de películas que no conoce. ¿Y en qué festival se conocen todas las películas? ¿No son los festivales los espacios para descubrir y conocer? ¡Qué bien, en cualquier caso, que un público creciente vaya a ver películas que desconoce, tomando riesgos inusuales!

Si esos son los reproches que se hacen al Festival, bien vale la pena defender su iniciativa y sus alcances. Festival latinoamericano, sí, y ¿por qué no? Festival que convoque, también. Y que descubra cosas nuevas. Ojalá.

En esas estamos: bien por la existencia y el crecimiento del Festival, pero exigiendo apertura a lo nuevo, a criterios de programación personales, distintos, que den cabida a “muertos” y a “animales”, que son las películas que hacen caminar al cine. Las de Subiela, Lecchi, y compañía mejor dejarlas para la mortecina programación anual de la sala Azul del Centro Cultural.

La lista de películas que sigue contiene sólo algunas de las que vendrían este año. Por supuesto, son informaciones sin confirmar. Tómenlas con pinzas, pero los indicios parecen ser claros. Ahí van:

En competencia oficial

Argentina
El camino de San Diego, de Carlos Sorín.
El otro, de Ariel Rotter
Nacido y criado, de Pablo Trapero

Brasil
2 filhos de Francisco – A Historia de Zezé di Camargo & Luciano, de Breno Silveira.
Os 12 trabalhos, de Ricardo Elías.
Antonia, de Tata Amaral
O céu de Suely de Karim Ainouz

Chile
Pecados, confesiones de mujer, de Martín Rodríguez.

Colombia
Soñar no cuesta nada, de Rodrigo Triana

Cuba
El madrigal, de Fernando Pérez
Páginas del diario de Mauricio, de Manuel Pérez

México
Luz silenciosa, de Carlos Reygadas

Perú
La gran sangre, de Jorge Carmona
Una sombra al frente, de Augusto Tamayo San Román

En la sección Óperas primas

Argentina

Glue, Alexis dos Santos
¡Upa-una película argentina!, de Santiago Giralt, Camila Toser y Tamae Garateguy

Brasil
Sueños y Deseos, de Marcelo Santiago

Cuba
El Benny, de Jorge Luis Sánchez

Chile
El rey de San Gregorio, de Alfonso Gazitúa.

Ecuador
Qué tan lejos, de Tania Hermida

México
El violín, de Francisco Vargas.
Familia Tortuga, de Rubén Imaz Castro, México.

Paraguay
Hamaca paraguaya, de Paz Encina

Perú
Condominio, de Jorge Carmona
Muero por Muriel, de Augusto Cabada

En la sección de Documentales, parecen fijas las argentinas M, de Nicolás Prividera y Copacabana, de Martín Rejtman; la chilena El tiempo que se queda, de José Luis Torres Leiva, y la franco-cubana El telón de azúcar, de Camila Guzmán Urzúa.

También se pasaría el documental catalán Más allá del espejo, de Joaquín Jordá, fallecido hace poco.

Francia es el país invitado este año. Trae un ciclo de películas francesas recientes, entre las que figuran dos indispensables: Le petit Lieutenant de Xavier Beauvois y Les amants réguliers, de Philippe Garrel. Se habla también de una muestra de películas canadienses contemporáneas.

Un mensaje a los programadores. Tengan en cuenta las siguientes películas :

Argentina
Extranjera, de Inés de Oliveira Cezar
Música nocturna, de Rafael Fillipelli
Canadá, de Raúl Perrone
La antena, de Esteban Sapir
La León, de Santiago Otheguy
La novia errante, de Ana Katz
Ana y los otros, de Celina Murga
La marea, de Diego Martínez Vignatti


Bolivia
Lo más bonito y mis mejores años, de Martín Boulocq

Brasil
Santiago, de Joao Moreira Salles
El año en que mis padres salieron de vacaciones, de Cao Hambuger
Eu me lembro, de Edgard Navarro
O signo do caos, de Rogerio Sganzerla

Chile
Calle Santa Fe, de Carmen Castillo

Uruguay
El baño de papá, de Enrique Fernández y César Charlone



Ricardo Bedoya

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Te apoyo Bedoyín. El festival debe tener un mejor criterio de selección de películas.

Anónimo dijo...

Mejor que los críticos y docentes de la de Lima haga su propio Festival (Festival Ventana Indiscreta sería buen nombre). A ver que pueden hacer. Es muy fácil criticar ¿no? Hagan algo más que quejarse de porque no trajeron la película que ustedes querían. Ya parecen los magalys y urracos del cine.

Ricardo Bedoya dijo...

¿Qué tendrá que ver Ventana Indiscreta con una opinión personal? Ventana tiene su página web y allí dicen las cosas que ellos tienen que decir.

Por si acaso, este blog es independiente y los responsables de lo que se dice en cada post son los que firman como autores.

En lo que a mi me toca, no suelo identificar mi opinión personal con la de las instituciones con las que puedo tener alguna relación. Son mis opiniones y de nadie más. Si acierto, acierto solo. Si me equivoco, también.

Criticar es fácil y no es fácil a la vez. Si se dice cualquier cosa y al capricho, es fácil. Si se describe una situación y se la juzga y comenta, tal vez no sea muy fácil.

Tampoco es difícil, claro. La crítica no es cuestión de facilidades o dificultades. Es asunto de criterio, interés, libertad de opinión.

El argumento ad hominen es inaceptable. Responder a una crítica diciendo "¡hazlo tú!" es poco menos que infantil.

Critico a un arquero o a un árbitro de fútbol: "hazlo tú"

Critico a un funcionario público: "haz tú ese trabajo y no te quejes".

Critico al Presidente de la República o al Papa: "hazlo tú, párate a ver en el balcon limeño o romano respectivo y a ver qué pasa".

Es así de absurdo responder de ese modo.

La función de la crítica de cine es también llamar la atención sobre las películas importantes, "las que ustedes querían", como dice la anónima (o anónimo). Los críticos apuestan por sus gustos. Los programadores de los festivales más importantes también lo hacen (los de Rotterdam, Pusan, Cannes y aquí nomás, cerca, Sanfic de Santiago de Chile, Bafici de Buenos Aires, FICCO de México) y descubren el cine. Ven las películas sin prejuicios, no van sólo a lo conocido, comparan el cine de América Latina con lo que se hace en el mundo. Les gusta el cine y tienen interés. Ojalá eso ocurriera también por aquí.

F dijo...

recien mayo, y ya las cosa pinta como que la sangre va a llegar al rio...

estoy de acuerdo, las cosas tienen que cambiar MUCHO. si quieren hacer un festival, que primero busquen en el diccionario lo que ello significa, despues, que digan claramente a que tipo de publico está dirigido.

sucede, tambien, y quizas tu lo sepas mejor que yo, que detras de cada pelicula hay 'muchos intereses creados'... o sea mucho dinero.

Anónimo dijo...

Don Ricardo, creo que está en un error. He estado en la católica en varias oportunidades y he visto películas como "Los Muertos", "La Quimera de los Héroes", "Días de Campo", "25 Watts", "Bolivia", "Un Oso Rojo", "La Espera", entre otras. Todas me fascinaron, algunas muchísimo como "Los Muertos" y ojo todas las vi en la Sala Azul fuera del festival. Su juicio me parece lleno de mezquindad y bastante envidia, yo lo admiraba, pero más quiero aquella gente que hace cosas como la gente de la católica.

Carlos Correa dijo...

Hola:
Creo que Ricardo Bedoya se refiere a los programadores del festival de Lima y no al público espectador. Cabe recordar que si no fuera por los críticos el lector de arriba no hubiera visto las cintas que menciona. Los muertos de Alonso no estaba dentro de los planes de la gente de la PUCP.

Anónimo dijo...

Los rumores son chamba de Magaly

Anónima (o anónimo) dijo...

Estimado Sr. Bedoya, no se sulfure. Cuando decía lo del Festival de la Ventana Indiscreta lo hacía de manera irónica. No digo que la crítica sea fácil. Hacer Festivales tampoco lo es. Simple e inocentemente se me ocurrió decir que usted que intenta incentivar nuevas propuestas podría reunirse con algunos colegas y fomentar esto de una manera práctica. Por ejemplo, comprado una película realmente valiosa. Así demostrarían que realmente quieren hacer algo por el cine. No interesa el dinero, lo que importa es incentivarlo. Seguro me va a decir que soy infantil ante tal postulación. Ojo un futbolista se debe a su hinchada, un funcionario público y el presidente a los electores que votaron por él, incluso el Papa se debe a los fieles que lo siguen. El cine y los Festivales como el del Centro Cultural, en cambio, son esfuerzos privados. Y allí está la diferencia. Es cierto, usted es crítico y no distribuidor, pero no es iluso pensar en que detrás de una persona en busca de incentivar el cine está un prospecto de distribuidor de películas alternativas (y no me refiero a proyecciones en DVD sino al circuito comercial). Por otro lado, hasta donde tengo entendido la presencia de películas en cualquier festival se negocia. Si se negocia quiere decir que la última palabra no la tienen ni el Festival ni los críticos sino el dueño de la película. Seguro los productores de las películas que mencionan no tendrán intereses monetarios, o de repente sí. A lo mejor estoy siendo infantil, aunque creo que es un asunto muy complejo. Nadie dice que criticar es fácil. Por lo visto tampoco es fácil criticar al crítico, pues inmediatamente buscan el contraataque. Aunque algunas cosas sean absurdas para usted para otros no lo son. Desde allí se cultiva el respeto y la discusión alturada. Y lo digo con todo el respeto del mundo.

Ricardo Bedoya dijo...

RESPUESTA AL COMENTARIO DE F DEL 14 de mayo

Cuando una persona hace insinuaciones de ese tipo, es decir que corre dinero para que un festival seleccione tal o cuál película, hay que tener la entereza de firmar con nombre, apellido y DNI. No basta una sigla.

He posteado el comentario infeliz y hasta paranoico de F -que podría ser X, Y, o Z- sólo porque me permite decir que tengo muchas discrepancias con el Festival de Lima, pero sé que los que están detrás de él y lo organizan son personas decentes e intachables. Los conozco personalmente y puedo decirlo.

Ellos firman con su nombre, dan la cara y responden y discuten cuando es necesario.

No admitiré más comentarios de este tipo en el blog.

Ricardo Bedoya dijo...

RESPUESTA A ANONIMA (O ANONIMO)

No me sulfuro; al contrario, me parece muy divertido descubrir su invariable modo de razonar y me alegra poder dialogar con una lectora (o lector)interesada (o).

Ahora me sugiere que me convierta en distribuidor de películas.

Como me decìa un amigo: "seguro que si te quejas del cirujano que olvidó un bisturí en la barriga del paciente, te respondería: ¡no te quejes, lo hubieras operado tú!"

La respuesta es simple: no tengo vocación de empresario, ni de funcionario o promotor cultural, ni de organizador de festivales.

Admiro a los que hacen eso, pero no me siento competente ni con vocación para ello.

Así como tampoco soy productor de películas o director, a pesar de mi relaciòn con el cine.

Me gustan las películas, y nada más. No me interesa hacerlas ni venderlas. No tengo otro poder ni autoridad, y desde ese gusto personal (mio nomás, y no de todos mis colegas, con los que comparto algunas opiniones pero no todas) es que opino.

En todo caso, lo que no sería iluso es pensar que un crítico de cine apoye desde su posición pequeña y poco influyente las películas alternativas que traiga el empresario que se decida a ello. Que es lo que ha pasado cuando se han estrenado películas que valía la pena apoyar y difundir, llamando la atención sobre su presencia en la cartelera.

Y tampoco es iluso opinar, criticar, señalar alternativas cuando es posible hacerlo. Las películas se negocian, claro. Las opiniones y los comentarios alternativos sirven para señalar las negociaciones que se hacen y las que no se hacen. Lo que he dicho en los posts sobre el Festival es que bien debería hacerse el esfuerzo para negociar con los productores de las películas que suelen marginarse de ese certamen.

Yo también digo esto con todo el respeto y la curiosidad por una lectora (lector) que conoce bien los mecanismos de la distribución, pero que no conoce las razones (o no las quiere conocer) de fondo de las críticas. Gracias por escribir.

Páginas del diario de Satán dijo...

RESPUESTA AL COMENTARIO ANONIMO QUE NOS DICE QUE PARECEMOS MAGALY

Los rumores acerca de las películas que participarán en un Festival son un género de blogs y páginas web. No hemos inventado nada nuevo.

El principal festival del mundo, el de Cannes, viene precedido de rumores publicados meses antes de la conferencia de prensa oficial.

Aquí, unos ejemplos:

http://www.fra.cityvox.fr/guide_cannes/festival-de-cannes-premieres-rumeurs_3501556/PageNews

http://www.allocine.fr/article/fichearticle_gen_carticle=18383205.html

http://www.filmdeculte.com/news/news.php?id=2367

F dijo...

Insinuar? es decir que detrás de cada película que se hace NO hay dinero de por medio??? (vaya novedad, o sea que el cine es independiente de la economía, de los lobbies, de los intereses en recuperar inversión, del mercado, etc. no sabia. ya me estoy enterando...)

Todo el mundo sabe que un premio en un festival es imprescindible para cuestiones de publicidad y marketing, por mas desconocido que sea este... en fin.


Franco salcedo del rio
DNI 21867010
cell: 95071010
si quiere mas datos, solo me avisa.