martes, 28 de octubre de 2008

Vidas paralelas. Un comentario y una respuesta

El lector Ricardo Aciloi envía este comentario al post que publiqué sobre Vidas paralelas


"Estimado Ricardo:


Espero que tengas la gentileza de publicar este comentario.


Pienso que has "patinado" con tu comentario. Bajo tu óptica, una película para ser buena tiene que guardar primero correspondencia con tus ideas (¿o será con las ideas de Perú.21? ¿o el Diario El Comercio?).


Tu crítica debe limitarse al cine, que es lo tuyo. Haces mal en entrar a un terreno que no dominas y en el que, posiblemente, te sientas incómodo. Mantén tu objetividad y tu independencia y tus lectores apreciarán tu trabajo.


No cedas a la tentación de involucrarte en temas que no te corresponden. Después de todo nos podríamos preguntar sin caer en la malacrianza: ¿qué hiciste durante el gobierno de Fujimori? ¿te preocuparon los muertos entonces? ¿qué hiciste por ellos? ¿no estuvo El Comercio muy bien con Fujimori hasta que tocaron sus intereses a través del accionista minoritario García Miró?


No intentes, estimado Ricardo, dar lecciones moralistas a tus lectores. Entraríamos, entonces, a una discusión interminable. Una película sobre homosexuales, ¿sería buena o mala según tu moral? ¿y sobre el aborto? Yo vi Vidas Paralelas y hay muchos aspectos cinematográficos valiosos por comentar. ¿O la película tiene que ser de Lombardi para ser buena?


Como eres tan moralista, estimado Ricardo, deberías preguntarte por la argolla que mueve a Conacine a dar los premios a los amigos? ¿Por qué no enarbolas la bandera de la moralidad en ese tema?¿Me vas a decir que Mariposa Negra es una buena película, simplemente porque habla mal de Montesinos? Las actuaciones son débiles y el guión poco creíble. Pero claro la presentaron hace algunos años en el festival de Cine de la Católica.


Mi recomendación: sé objetivo y mantén tu independencia."


Ricardo Aciloi


Mi respuesta es la siguiente:


"Respuesta a Ricardo Aciloi


No creo que una película sea buena o mala en función de la concordancia con mis ideas, como dice usted. Adoro las películas de caballería de John Ford a pesar de que me repugnan la exaltación nacionalista y el culto por la disciplina y jerarquía militar que puede rastrearse en ellas. Admiro muchísimo las cintas de los marxistas Eisenstein y Dovjenko, de Donskoi y Pudovkin, a pesar de la ideología que las informa. Admiro el cine de Griffith y el de Eastwood, esos republicanos conservadores, pero también el de Sokurov y el de Nikita Mijalkov, admiradores de la más tenebrosa visión nacionalista de la Rusia conservadora e imperial. Me gusta mucho el cine de Rohmer, incluso en sus adhesiones monarquistas, y el de Dreyer, rabioso anticomunista en la cinta cuyo título es el de este blog.


Me disgusta profundamente el cine de Michael Moore, demagógico y deshonesto en sus métodos, aún cuando pueda estar de acuerdo en sus críticas al sistema de salud norteamericano o su posición contra los conservadores que postulan la libre tenencia de armas. Detesto La pasión de Cristo pero aprecio Apocalypto, de Mel Gibson, tan similares en su mirada ultraderechista. Para no citar títulos admirables pero de ideología repugnante, como El nacimiento de una nación, Alejandro Nevski o El triunfo de la voluntad.


Por supuesto que hay grandes películas sobre la homosexualidad o de cineastas homosexuales, así como hay fiascos y desastres sobre el mismo tema. No es lo mismo el kitsch hipertrofiado de Ken Russell que el sentido decadentismo de Luchino Visconti, ilustres homosexuales ambos.


La calidad de una película no la dicta su "tema" ni su ideología, sino su tratamiento. Pero nada puede impedir que un crítico señale las dimensiones del sentido de una película, de las que forma parte su ideología.


Me aconseja que mi crítica se limite al cine. Es lo que hago. Pero resulta que las películas no son entelequias, ni se hacen en Marte o son tratados sobre la nada y el vacío. Las películas se arraigan en un aquí y un ahora y hablan de lo que vivimos. A veces lo hacen de modo directo; a veces, apelando a la alusión, la metáfora, la parábola, la fábula. Pero siempre están señalando a una realidad compartida con los espectadores.


Si al hablar de una película como Vidas paralelas aludo a su machacona tesis sobre hechos precisos del pasado reciente del Perú es porque es su única propuesta cinematográfica. Por lo demás es una historieta didáctica, de buenos y malos, con personajes de una pieza, conflictos mecanicos y una secuencia panfletaria, la del juicio, de ejecución primaria, volcada a demostrar la tesis que menciono en la nota que usted comenta.


Por supuesto que al mencionar el proclamado "rollo" de la película estoy hablando como crítico de cine, como analista de su sentido obvio -la película carece de cualquier otra sutileza- pero también como ciudadano, condición que no puedo dejar colgada en un ropero. La verdad, me preocuparía que los lectores apreciaran mi trabajo (como es su deseo) a partir del silencio o la omisión de un discurso que quiere pasar como mensaje patriótico cuando en realidad proclama una tesis más que dudosa que hay que señalar.


¿Que no ceda a la tentación de involucrarme en temas que no me corresponden? La verdad, amigo Aciloi, sus consejos suenan -dicho con todo respeto- a los dictados de Vito Corleone: tienen un tufo de amenazante amabilidad.


¿Cuáles son los temas sobre los que no le corresponden opinar a un crítico o a un ciudadano? ¿quién delimita las materias posibles y las vedadas?


Me pregunta lo que hice en la época de Fujimori. Yo no le pregunto lo mismo porque parece evidente lo que hizo usted. Aunque no debería contestar su pregunta, que parece la de un juez sin rostro, lo hago: hice lo de siempre, escribir en medios de prensa de los que no soy accionista, ni director ni funcionario y lamentar, por ejemplo, el golpe del 5 de abril de 1992 (revise mi libro 100 años de cine en el Perú: una historia crítica) o criticar la administración de la legislación cinematográfica que ese régimen dictó e incumplió. Es decir, hacer lo que puede hacer un ciudadano con acceso a un medio de prensa que no tiene militancia política pero sí algunas ideas sobre lo que cree conveniente para el campo de su actividad.


¿Qué hice por los muertos? Careciendo de poder sancionador, sólo desear que sus responsables, materiales e intelectuales, sean castigados. ¿Usted no desea lo mismo? ¿O prefiere la impunidad?


Al hacer sus preguntas y afirmaciones apela usted a la inaceptable argumentación ad homini. Por ejemplo, insinúa que mi opinión está dictada por la posición de El Comercio o Perú 21. Con la misma lógica suya, y con todo respeto, yo podría preguntarme si su comentario acaso concuerda con los puntos de vista de Santiago Martin Rivas.


¿Se da cuenta que razonar así puede resultar hasta injurioso y siempre inútil para fines del debate de ideas?


Si usted encontró valores en Vidas paralelas, argumente a favor de la película, exponga sus razones, contradiga mi opinión sobre su absoluta nulidad. Envíe su opinión que será publicada en el blog. Pero no lo hace, claro, porque prefiere tacharme de lanzar lecciones moralistas, es decir encuentra la paja en mi ojo porque el suyo está por encima de toda sospecha. Es una típica manifestación de la ideología: "naturalizar" ciertas creencias, haciendo pasar por verdades universales lo que no son más que convicciones personales.


¿Lecciones moralistas, dice?


Lamento que se sienta usted sofocado, presionado, aleccionado por un comentario o una opinión. Cuando escribo sobre una película no pretendo convencer a nadie. No creo que la función de la crítica sea lavar el cerebro ni moralizar, ni mucho menos inducir a algo, ni siquiera a ver o a dejar de ver la película en cuestión. Pero es evidente que mi comentario ha lesionado su aceptación tranquila de Vidas paralelas, su concordancia con los supuestos y las tesis postuladas en ella. Es decir, su ideología. Está en su derecho de pensar lo que quiera, pero no acuse de moralismo a los que no piensan como usted.


Si usted tiene pruebas contra Conacine, dígalas. Si están bien fundadas, tendrá aquí el espacio para exponerlas y enarbolar la bandera que pregona. Pero si no las tiene, ¿a qué viene la insidia?


Mi opinión muy crítica sobre Mariposa negra la publiqué en el momento de su estreno. Parece que no la leyó. Haría bien usted en documentarse un poco antes de atribuir a los otros opiniones que son producto de su desconocimiento. Termina su comentario insinuando que la presencia de una película en el Festival de la Católica asegura la favorable opinión de la crítica, o al menos de la mía. Se equivoca una vez más. Revise usted en este blog mis opiniones sobre el Festival.


Me recomienda, finalmente, que sea objetivo y guarde mi independencia. Al parecer, usted tiene el monopolio de la verdad, la objetividad y la independencia y las dispensa como bendiciones. Le agradezco el consejo, pero no gracias. No lo tomo, y menos de usted. No aspiro a la objetividad porque la crítica es el dominio de la más furiosa subjetividad, que no es lo mismo que arbitrariedad. Y sobre la independencia, sé como conservarla, y no es precisamente pasando de costado ante contrabandos ideológicos de semejante calibre."


Ricardo Bedoya

24 comentarios:

José Miguel Alzamora dijo...

Simplemente quería comparar la ignorancia y la falta de inteligencia de una persona desinformada y llena de prejuicios como el tal Ricardo Aciloi, con la contundencia explicativa de Ricardo Bedoya. Esa es la diferencia entre gente que conoce profusamente de cine, tiene una cultura e inteligencia respetable y un sujeto que no sabe de cine, que busca su propio estrecho acomplejamiento en los demás, que pregona palabras y frases confusas e inentendibles, y que supone que injuriando o hablando sin fundamentos va a convencernos de su sabiduría, la que es muy corta e impotente casi como jugar al billar con una soga destartalada. Una pena que existan individuos que les guste y fascine el ridículo y la imbecilidad sea la bandera que agiten por donde pasan y no dejan huellas. A leer Aciloi, a culturizarse para que sus atrevimientos sean menos repugnantes. La película que usted menciona es insulsa, fallida, sin argumentaciones, carente de un lenguaje cinematográfico coherente, de una inadecuada atmósfera de personajes, imprecisa de cualidades visuales y diálogos que esbocen ideas lógicas y coherentes. No sé quien es usted ni a quien representa pero dudo que alguien lo pueda tomar por una persona cuerda. Su intervención es toda una verguenza y digna del libro "Los Cojudos" del fallecido Sofocleto.

Anónimo dijo...

Aciloi, eres patético. Hay un psicólogo en el Jr. Quilca que por 3 soles y una mano de plátanos te saca el manjarblanco de la cabeza.

R bedoya dijo...

Un pedido a los lectores:

Este tipo de discusiones tiende a calentar los ánimos. Les pido opinar sin adjetivos. No quiere dejar afuera ningún comentario a causa de excesos. Hablen, por favor, de la película, y no de los que debaten.

Anónimo dijo...

No me interesa discutir con ese señor, aunque sí decirle que se informe bien de las cosas, pues lo que ha escrito revela que no sabe de qué está hablando. También decir que debemos cerrar filas en defensa no de Bedoya, sino de la libertad de expresión.

Anónimo dijo...

Que no nos sorprenda la intolerancia de algunos. Existe y a ella se debe una película como Vidas Paralelas, que no sólo es mala, sino que contiene un mensaje muy cuestionable (fíjense que son dos cosas distintas). Pero, por lo mismo, estemos preparados para afrontar cualquier atropello a la libertad de expresión. Mi apoyo a Ricardo Bedoya. Tiene derecho a decir lo que piensa, nos convenga o no. Eso es democracia.

Anónimo dijo...

El comentario de Bedoya a Vidas
paralelas era demasiado sumario y
sonaba muy fiscalizador.

Anónimo dijo...

Bedoya. Difícil referirse a la estupidez sin mencionar al estúpido.

Michael Mendieta dijo...

Buena respuesta la que usted realiza a Ricardo Aciloi, el cine no tiene que dicrimar aspectos ideologicos, orientaciones determinados, intereses politicos...lo que el cine es la expresion estetica que desarrolla el director y los actores,asi como tambien el mensaje que puede transmitir.
Vidas paralelas es solamente un pelicula de encargo...una pelicula en la cual de forma descarada los militares financian para poder tener una posicion con respecto a la guerra interna que vivio nuestro país...la misma directora comenta que la universidad Alas peruana le encargo el film...el guion ya existia...no hay originalidad en este caso de la directora...una pelicula deficiente en su caridad actoral...una vision totalmente parcializada...una pelicula de escaparate...
coincido en todos tus comentarios que ha realizado, una buena manera de responder....
saluds
Michael Mendieta

Anónimo dijo...

vidas paralelas tiene un pésimo y tendencioso guión, está llena de personajes de una sola dimensión, la dirección de actores es floja,
la narración irregular, la música excesiva y lo único que se salva es una buena fotografía y una correcta edición. Los méritos son de los técnicos y no de la novel realizadora Rocío Lladó.

Anónimo dijo...

Fui a ver Dioses de Josue Mendes. Que manera de pifiarle del que parecia una promesa. Espero que Bedoya critíque a Mendes por semejante desproposito. Edgar Saba no sabe vocalizar y cotorrean todas las veteranas tías de nuestro maravilloso cine nacional. Dioses es un embudo al revés. El desnudo de la Effio es una obra de marte digna de un endocrinologo.

Anónimo dijo...

no será la misma Rocío Lladó la
que firma comO Ricardo Aciloi?

Anónimo dijo...

VIdas paraelas es muy mala pero merece un análisis más ecuánime
que la descalificación en pocas líneas que hizo Bedoya.

Anónimo dijo...

Es lamentable que una película tan
mala, pero que funciona con el público por su maniqueísmo y sus
recursos sentimentales y patrioteros tenga más espectadores
que Pasajeros, que no es gran cosa, pero es muy superior a Vidas paralelas.

Anónimo dijo...

¿Alguien conoce otras críticas aparte de las de Ricardo Bedoya? ¿Estarán en Internet?

Anónimo dijo...

Es un tema interesante, el si los criticos al realizar su analisis sobre una pelicula, cuestionen las ideas, opinones y punto de vista que los directores han querido plasmar, y no solo concentarse en los aspectos meramente cinematograficos, particularmente considero, que un critico, solo debe hacer su analisis sobre que razones le parece una pelicula buena o mala, sobre el aspecto netamente del cine, olvidandose de la ideologfia del director, por ejemplo Historia oficial, la noche de los lapices, el viento agita la cebada, me parecen peliculas mediocres en cuanto a valoraciones cinematograficas se refiere,pero que han ganado premios internacionales sobre todo por el tema que tocan, es decir se le da mas valor a cuestiones que no son del cine (denuncias politica), que a cuestiones que competen a esta, bueno eso es un problema que no escapa ningun critico de cine al momento de valorar una pelicula, es por tal razon que siempre cuando opino de una pelicula trato de ser lo mas objetivo posible, basando mi analisis solo lo referente al cine nada mas. Se puede hacer comentario sobre las ideas dedl director pero hacer valoraciones de esta con respecto a la pelicula.
Por lo que estoy de acuerdo con Acioli en el tema a discucion del tema, pero no en la forma como lo a expresado, ya que tambien a hecho valoraciones impertinentes

Anónimo dijo...

Sí,quién más ha escrito sobre V.P?

Rodrigo dijo...

Hay dos criticas a Vidas Paralelas en Cinencuentro.com, ademas de toda una cola de comentarios, a favor y en contra, de quienes la vieron. Asunto de estudio no solo cinematografico, sino sociopolitico.

raul lizarzaburu dijo...

En medios escritos se ha visto pocas críticas a Vidas Paralelas. Alonso Izaguirre publicó me parece que el domingo 12/10 en Perú 21, yo lo hice el sábado 18 en Expreso y Ricardo Bedoya hizo un comentario breve en el Dominical de El Comercio. Por supuesto los tres fuimos muy severos. Respecto a la persona que firma como Ricardo Aciloi, cuando pregunta dónde estaba uno en tiempos de Fujimori (¿?) o qué hizo por los muertos, diré que yo no he estado en las zonas de emergencia cuando las fuerzas armadas combatían a Sendero, pero eso no me desautoriza a comentar Vidas Paralelas, La Boca del Lobo o cualquier otra película sobre el tema. Bajo ese criterio, ninguno de quienes hacemos crítica hace años podría escribir sobre Pelotón o Apocalipsis Ya, porque no hemos estado en Vietnam. O sobre Alien o 2001 Odisea del Espacio porque nunca hemos salido de la tierra, y dudo que lo hagamos alguna vez. Y así sucesivamente. Y no se puede decir alegremente, sin pruebas, que Conacine premia las películas de sus "amigos" en base a argollas. Ya se está haciendo mala costumbre.
Raúl Lizarzaburu

JORGE LUIS VILLACORTA SANTAMATO dijo...

[Como complemento al comentario inmediatamente anterior]:

Y por supuesto... también está mi maravilloso comentario sobre "Vidas Paralelas" :-D

JORGE LUIS VILLACORTA SANTAMATO

Anónimo dijo...

Que se acuse a CONACINE con pruebas
o que se guarde silencio.

Emilio Moscoso

Anónimo dijo...

Buen aclare, Lizarzaburu.

Anónimo dijo...

No publiques a Villacorta, Bedoya.

Gus Van Sant dijo...

Ricardo, te amo! y siempre te ame :)

El hijo de John Wayne dijo...

Fuera las mariconadas del blog.