sábado, 17 de mayo de 2008

El cine verdadero de John Cassavetes: Faces cumple 40 años


Este ensayo de Joel Calero sobre John Cassavetes es una versión revisada del artículo publicado en El Dominical de El Comercio, el pasado domingo 4 de mayo.


En el documental Un viaje personal con Martin Scorsese a través del cine americano, el director de Toro Salvaje explica que no se puede entender el cine americano de los sesenta sin la impronta de John Cassavetes, abocado, desde el inicio de esa década, a “un cine de guerrilla” y a explorar el “psicodrama”. Para apoyar sus afirmaciones, Scorsese muestra un fragmento de Faces, ese mítico filme que se estrenó en 1968. Ya han pasado cuatro décadas desde entonces, pero este filme, y todo el cine de Cassavetes, sigue siendo tan poderoso e insular como entonces.

La secuencia de Faces elegida por Scorsese es aquella en la que Maria Forst, la mujer que ha pasado la noche con Chet, un muchacho al que ha conocido en una discoteca, está acostada en el suelo, inconsciente, luego de haberse querido suicidar ingiriendo somníferos. Él la lleva a la ducha, la obliga a vomitar, la sacude y le suplica que no se muera. Exasperado, la reanima a punta de bofetadas que le sacuden el rostro inerme. Maria solloza, al fin, y Chet, de pie sobre la cama, salta, grita y chilla, como un animal histérico, desbordado y feliz porque María se ha reanimado. Esa pequeña escena resume ejemplarmente la fisicidad del cine de Cassavetes, porque lo que interesa, en su cine, no es la anécdota, sino la textura de la crispación, la agitación y los humores: el suyo es un cine de fluencias, de corrientes de amor, como el título del último de sus filmes.

El cine de la vida
Esencialmente, Cassavetes no filmó nunca historias, sino estados de ánimo. Un ejemplo de esa atención a las rugosidades y texturas emocionales, antes que a las causalidades del argumento, es Faces, pero también la espléndida Maridos (Husbands), filme que le permitió elaborar la muerte de su hermano. Maridos empieza con un entierro al que acuden tres amigos, encarnados por Peter Falk, Ben Gazzara y el propio Cassavetes. De regreso a casa, uno de ellos se resiste a subsumir lo ocurrido en el engranaje de la costumbre y rechaza la idea de regresar a su casa para ingresar a su vida cotidiana de trabajo, mujer e hijos. A partir de ese punto, lo que sigue en el filme son una serie de situaciones como discutir en el metro, jugar y perseguirse en las calles, nadar en una piscina, emborracharse, decidir tomar un vuelo a Londres, ligar con tres muchachas, meterse en una casa de apuestas y, finalmente, regresar a casa. Todo lo ocurrido es, por supuesto, su manera de estar juntos y de protestar por ese absurdo de la muerte.

De todas estas escenas que pueden ser consideradas episódicas e intercambiables, en tanto no tienen una férrea causalidad, la famosa escena de la borrachera es antológica: los personajes de Falk, Gazzara y Cassavetes están sentados en una amplia mesa de una taberna junto a unas diez personas más, que deben haber conocido allí mismo. La mesa está repleta de jarras de cerveza. Cuando empieza la escena, cada uno, por turnos, canta una canción. La ebriedad hace que, de rato en rato, se interrumpan, suelten risas desencajadas, murmuren, etc. Cuando le llega el turno a una tal Leona, mujer de unos 70 años, esta empieza a entonar una canción y Gazzara y sus compinches la interrumpen. Le dicen que es terrible, que canta sin sentimiento, que es impostada. Una y otra vez, Leona reempieza su canción y, una y otra vez, la cortan para gritarle, para implorarle, para besarla, para sacudirla y obligarla a que cante “from the heart”, desde el corazón.

¿Por qué esta escena es tan importante en Maridos y en su cine, si, al parecer, no ocurre “nada” particular o especialmente relevante en ella? Pues porque esa escena deviene en poética de ese cine suyo que busca radiografiar el alma y los sentimientos de sus personajes. Por eso, el director le dedica 21 minutos a esa escena de cantos y cerveza; 21 minutos de estremecedora atmósfera alcohólica; 21 minutos de vida, vida verdadera y no solo “cine”, como llamaba Cassavetes al cine comercial hollywoodense, que despreciaba porque, según él, estaba únicamente dirigido “a una mentalidad de catorce años”.

El amor y los personajes
Desde Sombras (Shadows) hasta Love Streams, todos los personajes de sus filmes están atravesados por el amor, su pérdida, búsqueda, carencia o celebración: en Sombras, las asperezas y vaivenes de los amores interraciales; en Faces, la separación de una pareja; en Husbands, la muerte de un amigo; en A woman under the influence, el costo de amar a alguien que está más allá de lo que llamamos normalidad; en Así habla el amor (Minnie and Moskowitz), el encuentro de dos tenaces solitarios; en The killing of a chinese bookie, la soledad de quien vive para la noche; en Opening Night, el temor a envejecer y el amor por el teatro; en Love streams, el intento de estirarse mutuamente la mano de dos hermanos ya mayores. Por eso, sus mejores filmes pueden ser vistos como una secuencia de “estudios”, a la manera de los bocetos de un pintor, sobre las resonancias del amor o su ausencia en sus personajes.

“Necesito que los personajes analicen en serio qué es el amor, que lo maten, que lo destruyan, que se hagan daño”, escribió el propio Cassavetes. Con una concepción tan clara de su cine, era natural que el foco de sus filmes estuviera puesto en los actores y en su performance antes que en cualquier otro aspecto de la puesta en escena. Por eso, planteaba a sus directores de fotografía que las locaciones tuvieran tan solo una iluminación general para que sus actores se puedan desplazar por donde quisieran, sin tener que pensar (y distraerse) en detalles como no estar en una zona iluminada. También, el director escribía y reescribía sus guiones una y otra vez, luego de cada ensayo, compulsiva, tenazmente, buscando atrapar la “espontaneidad” y la “verdad” que iban surgiendo de cada exploración a que sometía a sus actores. Esa es la razón por la que se extendió el mito de que su cine era producto de la “improvisación”: parecía la vida misma.

Disidencia y cine independiente
A Cassavetes lo tildaron de temperamental, conflictivo, histrión, temerario, pero, por sobre todo eso, fue, en el más cabal sentido de la palabra, un disidente y un antisistema. En los años sesenta, era muy difícil hacer cine fuera de la industria en EEUU, entre otras cosas porque era carísimo y porque los sindicatos de actores y de técnicos no lo hubieran permitido. Pese a eso, para filmar Shadows, su director no tuvo mejor idea que pedir por la radio que todos aquellos que quisieran ver un cine “que tenía que ver con sus vidas” lo apoyaran con 5 dólares. Así, recaudó 2,500 dólares con los que empezó el rodaje que se prolongó por más de un año. Cuando hizo Faces, ya había conseguido cierto prestigio (y fortuna) como actor y puso todo su dinero en la película, que se hizo en 16mm, cuando la norma industrial era hacerlo en 35mm. En esa y en sus sucesivas películas, cuando se le agotaba el dinero, paraba unos meses, buscaba trabajo para conseguir más dinero y proseguir. Eso, por supuesto, no lo hubiera podido hacer si los actores, productores y técnicos no hubieran sido sus cómplices absolutos, como lo fueron Seymour Cassel, Peter Falk, Ben Gazzara, Gena Rowlands (su mujer), su propia madre, la madre de Gena, y mil y un amigos que lo secundaron siempre. Más adelante, cuando los estudios lo boicotearon, negándose a distribuir y exhibir A woman under the influence, Cassavetes, terco y desafiante, decidió crear su propia compañía distribuidora para lanzar su película. Luego de pegar afiches clandestinamente en calles y bares, y de dar innumerables entrevistas en TV y periódicos, logró que este durísimo filme, en el que Gena Rowlands interpreta a una esposa y madre perturbada, recaudara seis millones y medio de dólares, que, luego, los perdió hasta el último centavo filmando y distribuyendo Opening night y Love streams, sus dos últimas películas.

Hasta antes de que él y algunos otros pocos lo hicieran, era impensable imaginar que se pudiese desafiar al sistema de producción y distribución estadounidense. Por eso, para muchos, el director de Faces es el mentor del cine independiente americano, ese cine que se produce al margen de los estudios poderosos. Sin embargo, John Cassavetes fue independiente en un sentido más pleno y esencial, el de quien no permitió que ni el dinero ni los convencionalismos o mezquindades suyas o ajenas le impidieran hacer lo que más amaba en el mundo: explorar personajes atravesados de amor.

Dos de Cassavetes
"Lo primero que todos quieren saber de una película es si tiene mucha acción o si es “aburrida”, si trata de problemas imaginarios que no existen en la realidad. Pero esta (A woman under the influence) es una película que sí tiene que ver con la gente. Para mí, lo aburrido es ver una película que no tiene nada que ver con mi vida. Creo que lo único interesante de las películas es ver una relación entre un hombre y una mujer."

"Nunca diré que lo que hago es entretenimiento. Es investigación, exploración. Es hacerse una pregunta tras otra: ¿cuánto eres capaz de sentir?, ¿cuánto sabes?, ¿eres consciente de tal cosa?, ¿puedes manejar tal otra? Una buena película te planteará interrogantes que nadie te ha planteado antes, sobre cada día de tu vida (….) Una película es una investigación sobre la vida, sobre lo que somos. "


Joel Calero

22 comentarios:

Anónimo dijo...

FLAGRANTE DESINFORMACION

Aprovecho el espacio de este buen
artículo de Joel Calero sobre John Cassavetes para llamar la atención
sobre una nota publicada hoy sábado
17 de mayo en Somos y firmada por Sebastián Pimentel. En ella, y a propósito del festival de Cannes, se alude a los "muchos realizadores y films que alguna vez ganaron la Palma pero que por diversos motivos no han podido verse aquí" .Señala que "para paliar esa ausencia el Cinematógrafo de Barranco ha programado El Knack de Richard Lester, El hombre de hierro de Wajda, La gran prueba de William Wyler, la puerta del infierno de T. Kinugasa, Bajo el sol de Satán de Pialat o La señorita Julia de Alf Sjoberg".
Por lo visto el Sr. Pimentel desconoce que cuatro de esas películas se estrenaron en Lima con
los títulos "El knack...y cómo lograrlo", La gran tentación", "La puerta del infierno" y "La señorita Julia". Es cierto que eso fue hace bastante tiempo, pero la
edad no justifica la ignorancia y se supone que es un deber del crítico estar informado sobre lo que se ha estrenado en el Perú y si no lo sabe que pregunte a los que saben, pero que no diga tan suelto de huesos que son películas que no han podido verse aquí. Incluso "La señorita Julia" se ha
visto en la Filmoteca de Lima. Eso
es desinformar a los lectores.

Anónimo dijo...

No serán Bedoya o León Frías los que han escrito el anónimo que es
verdad pone una vez más en evidencia las carencias de Sebastián Pimentel?

Rubén Solórzano dijo...

Me llamo Rubén Solózano, soy un ingeniero civil aficionado a los
cineclubes desde los 60, y yo fui el que envió la carta dando cuenta de lo escrito por Sebastián Pimentel en la revista "Somos". La
escribí con mi nombre pero por lo visto el nombre no llegó. He escrito en más de una ocasión a la revista "Somos" con respecto a errores de Pimentel, pero no me han
publicado. Por eso es que ahora lo hice directamente a este blog en el
que no pasan por alto los errores
de información de quienes ni siquiera se preocupan por saber que es lo que se ha estrenado o no en Lima y escriben como si nada.

Anónimo dijo...

FLAGRANTE DESINFORMACIÓN II

El anónimo del 17 de mayo señala que "es un deber del crítico estar informado" y se le tira a la yugular a Pimentel, que es el punching ball favorito de los asiduos a este blog, por no haber investigado que tal o cual película se estrenó en Lima hace 5 o 4 décadas. Pero en su cruzada por la información fidedigna, prefiere cerrar los ojos ante la metidota de pata de Calero al considerar a Opening Night y Love Streams como las dos últimas películas de Cassavettes. Ignoran el anónimo y el propio Calero que entre ambas notables obras, se encuentra Gloria (proyecto muy personal), y que dos años después de Love Streams, el extraordinario autor concluyó fatalmente su filmografía con Big Trouble (proyecto ajeno en todo sentido).
¿Por qué denostar sistemática y exclusivamente a quienes pertenecen a otro grupo -aunque parezcan empeñados en hacer del error su marca de identidad-, y a la vez obviar las pifias -que llevan a una desinformación igual o incluso más grave- de alguien cercano a este blog? Eso sólo puede considerarse como conducta mafiosa.

Anónimo dijo...

Recién me entero del jurado que
van a compartir Bedoya y Cordero, seré corto de entendederas pero por lo visto lo que habia era "un
lío de blancos", esos que se resuelven en silencio, bajo la mesa
o de maneras poco transparentes. Me pregunto como seguro muchos otros lectores del blog porque es el cambio de Bedoya, despues de
publicar y apoyar cartas tan agresivas en contra de Cordero. Por lo visto en vez del debate público que defendía Bedoya habrá un jurado a puertas cerradas. De que modo jstifica Bedoya ese entendimiento con quien antes ninguneaba.

Anónimo dijo...

El hombre de hierro se dio en la Filmoteca de la Católica hace dos o tres años en el Festival de la Unión Europea.

Ricardo Bedoya dijo...

Al anónimo de las 17.35

Lea usted la respuesta al tema que doy en el post respectivo.

Pero quiero dcir otra cosa

¿No se cansa de escribir una y otra vez el mismo mensaje? ¿No se averguenza de exhibir esa lógica aberrante que dice mucho de su manera de ver el mundo y alucina "líos de blancos" y arreglos bajo la mesa, creyendo que todos somos de su misma condición?

Ya sé que algunos dirán que esta respuesta es insolente e impropia de caballeros, como ya se dijo de alguna otra. Si es así sólo me queda ratificarme en la insolencia.

"...habrá un jurado de puertas cerradas". ¿Alguien ha visto un jurado deliberando a puertas abiertas? En efecto, es usted "corto de entendederas", como se define de modo autocrítico.

Isaac León Frías dijo...

Como se menciona mi nombre en torno a la carta sobre los errores informativos de la nota publicada en "Somos" y en algún otro comment
sobre el jurado de Festival de documentales de creación,
quiero exponer mi posición:
1) Ya se identificó (si es que quien escribió es esa persona, no lo sé)el supuesto autor. Digo el supuesto porque es difícil asegurar nada en este reino del anonimato que son los blogs. De cualquier manera, suscribo íntegramente lo dicho en ese texto,
aunque y esto lo saben bien quienes me conocen, son muy maniático con el asunto de los títulos y hubiera insistido en señalar el error de usar los títulos de estreno en España tan habituales en estos últimos tiempos. Si no se conocen los títulos locales es mejor usar solamente el título original.
2) Bien leído hay un solo error
informativo en el texto de Calero. "Love Streams" no fue la última película de Cassavetes, sino "Big Trouble", como señala el anónimo. Pero "Big Trouble" fue una película que Cassavetes nunca quiso y que, con frecuencia, está fuera de las mismas retrospectivas dedicadas al director. Por otra parte, Calero no hace referencia al íntegro de la obra de Cassavetes, sino a su franja más significativa. El caso de "Gloria"
es bastante discutible. En mi opinión, es una buena película, pero no tiene la mordiente del mejor Cassavetes. Rechazo, sí, en lo que a mi respecta, el cargo de conducta mafiosa.
3) En lo que se refiere al jurado
que formarán Bedoya, Cordero y Roberto Winsberg quiero decir que cada quien es libre de elegir con
quien comparte o no la participación en un jurado. En mi caso, no hubiera aceptado estar en un jurado con Cordero porque creo que el cuestionamiento que yo inicié a propósito del ingreso casi a escondidas a una función promocional en la universidad de Lima y los textos publicados más tarde en este mismo blog (como la carta anterior), a lo que se suma la propuesta de polemizar, cayeron en saco roto. Entiéndase, no es que me niegue a participar en actividades comunes (estuve a punto de hacerlo en la APRECI antes de ese "asalto", sorpresivo como todo asalto), pero creo que hay temas de debate que requieren ventilarse en público antes de compartir otros espacios. Esa es mi posición y respeto la de Bedoya,
pues aceptar estar en ese jurado no lo convierte en un traidor o un inconsecuente como señalan algunos comments.

Joel Calero dijo...

FLAGRANTE DESINFORMACIÓN III (como el Padrino, esa película mafiosa)

Tiene razón el anónimo de las 22:06cuando dice que la pifié y me fui en caldo. Es verdad que Opening night y Love streams no son las dos últimas películas de Cassavetes y que, en efecto, a Opening Night le siguió Gloria (que no es "muy personal" ciertamente) y que a Love streams le siguió Big Trouble. Gracias por la corrección.

En el texto publicado en El comercio, hubo, además, otros dos errores: afirmé que en los sesenta era imposible hacer una película fuera de la industria. Como un amigo me lo hizo saber, eso no es del todo cierto. "Anger, Brackage, Hellman, y otros ya lo hacían", me escribió. Dije, además, que la escena de borrachera duraba 16 minutos. En verdad, dura 21 minutos.

Espero que, pese a esos horrores, algún joven cinéfilo pueda querer o conocer un poco más a Cassavetes.

Joel Calero

Joel Calero dijo...

FLAGRANTE DESINFORMACIÓN III (como el Padrino, esa película mafiosa)

Tiene razón el anónimo de las 22:06cuando dice que la pifié y me fui en caldo. Es verdad que Opening night y Love streams no son las dos últimas películas de Cassavetes y que, en efecto, a Opening Night le siguió Gloria (que no es "muy personal" ciertamente) y que a Love streams le siguió Big Trouble. Gracias por la corrección.

En el texto publicado en El comercio, hubo, además, otros dos errores: afirmé que en los sesenta era imposible hacer una película fuera de la industria. Como un amigo me lo hizo saber, eso no es del todo cierto. "Anger, Brackage, Hellman, y otros ya lo hacían", me escribió. Dije, además, que la escena de borrachera duraba 16 minutos. En verdad, dura 21 minutos.

Espero que, pese a esos horrores, algún joven cinéfilo pueda querer o conocer un poco más a Cassavetes.

Joel Calero

Anónimo dijo...

Ho hable de cultura de la paranoia,
Bedoya. Esta vez ha expuesto usted
a su colaborador Calero a las críticas por cosas que usted no admite en otros.¿Que significa eso?Y guardese sus insolencias.

María Almada

Anónimo dijo...

Por la puta madre,Cassavetes debe estar recontar furioso con todos UDS imbéciles que usan un post dedicado a él sólo para insultarse. nunca mas entro a entre blog, adios sarta de acomplajados.

lapaupachica dijo...

hola... ¿por qué no hablan de películas en lugar de juzgarse los unos a los otros? quiero decir, es un error no saber si la película fue o no la última, sí, lo es; pero seríamás interesante que después de corregirse, que se puede hacer con amabilidad, se comente algo del post... ¿no?

Anónimo dijo...

O sea no paso nada, ni ud. cuestiono tan seriamente a Cordero
ni la "repugnante campaña de insultos de siete años" que adujo Cordero era para tomarselo en serio, eso es más que discrepar Sr.Bedoya.

Ricardo Bedoya dijo...

Estimadísima señora (o señorita) Almada

Yo no puedo disertar sobre la cultura de la paranoia porque no la practico, pero sé reconocerla en algunos anónimos y seudónimos que llegan al blog.

Yo no expongo a mis colaboradores. Ellos son mayores de edad y no requieren de tutela alguna. En cualquier caso,saben defenderse de sus críticos y de malvados como yo que los induzco a exponerse ante personas tan penetrantes en sus comentarios como usted.

Tiene razón el lector que se ofusca diciendo que somos unos talesporcuales al no hablar del tema de fondo que es Cassavetes. Pero ese es el nivel al que quieren llevar al blog y al que contribuye una dama como usted con sus retorcidas (sì retorcidas y màs que eso) interpretaciones. Se lo digo con toda caballerosidad.

Anónimo dijo...

Calero podría equivocarse, como todos, y no pasaría nada en cualquier otro lugar, menos en este blog donde se ha incentivado una verdadera cacería de brujas en contra de la "ignorancia" ajena.
Tal vez Calero quiso decir que Opening Night y Love Streams fueron las últimas películas "personales" de Cassavettes, y eso podría originar un buen debate, ya que aunque es muy cierto que Big Trouble fue un encargo asumido sobre todo por amistad con Peter Falk a pesar de que el asunto no congeniaba por ningún lado con el universo del neoyorquino, Gloria es, aunque no le aprezca a Calero, una película bastante personal en la que Cassavettes intentó hacer una película dentro de la industria, pero sin vender de ninguna forma su alma al diablo. Dicha película se acerca demasiado a las reglas de un género que su autor no sabía manejar (mas sí dinamitar, como en la espléndida The Killing of a Chinese Booker) y de ahí su falta de "mordiente" (en términos de León), pero sin duda contiene momentos muy logrados, de exasperación y también de intimismo muy cassavettianos. Y sobre todo es un homenaje caluroso a esa gran compañera de vía que fue Gena Rowlands. Gloria, es cierto, no es muy lograda (aunque deslumbre si se compara con el remake de Lumet), pero sí que es muy personal, así que pasarla por alto al referirse a la obra de este gran cineasta, es poco afortunado.
Sí, claro que, como lo desean Lapaupachica o el lector que se despidió harto de tanto "acomplejado", se podría discutir aquí muy civilizadamente sobre películas, autores, géneros, perspectivas del cine nacional y un interminable etcétera; pero mientras se insista unilateralmente en examinar con lupa los escritos de Cordero o Pimental y exponerlos como al Anticristo, en echarles constantes e ingentes dosis de agua bendita, en insistir en la idea de que "el infierno son los otros", será necesario ventilar también los frecuentes errores y patinadas de los miembros de este blog. Y lo "digo con toda caballerosidad".

Anónimo dijo...

Bien por el reconocimiento de los errores que hace Calero en buena
onda. Ojalá Pimentel hiciera lo mismo.

Rubén Solórzano dijo...

Quiero decirle al sr. León que soy
un viejo cinéfilo y que me conoce,
hemos hablado alguna vez en la Filmoteca del Museo de Arte. A mi si me ha visto en el cine, Sr. León, y muchas veces.

Rubén Solórzano dijo...

Quiero decirle al sr. León que soy
un viejo cinéfilo y que me conoce,
hemos hablado alguna vez en la Filmoteca del Museo de Arte. A mi si me ha visto en el cine, Sr. León, y muchas veces.

Ricardo Bedoya dijo...

Una respuesta colectiva a varias intervenciones.

Tienen razón los lectores que, como lapauchica, se quejan del modo en que se desvía la discusión hacia cualquier detalle secundario.

En este blog no se practica ninguna caza de brujas informativa ni buscamos con lupa los errores de nadie. Si así fuera, tendríamos que poner una sección permanente.

Pero hay errores que resultan tan enormes y pintorescos que es imposible dejarlos pasar, como el de Edison descubriendo el celuloide.

Joel Calero ya respondió sobre el error.

Que se opine, entonces, sobre el fondo del asunto, como lo hace el mensaje de 21.20.

Como moderador de este blog, y un poco harto de las campañas que organizan las mismas manos anónimas enviando comentarios que, al no poderse dejar de responder, resultan provocaciones para pisar el palito y salirse del tema tratado en cada post, tengo que decir lo siguiente:

A partir de hoy sólo publicaré comentarios que se refieran al asunto del post. Es decir, que argumenten, informen, critiquen, concuerden o disientan, con razones o informaciones, con lo tratado por el autor. Y nada más.

Joel Calero dijo...

Es reconfortante empezar a leer ideas sobre cine.

Discrepo, por supuesto, con el anónimo de 21:10 en su valoración de qué Gloria, pese a su tono menor, sea, a fin de cuentas, "bastante personal" para Cassavetes. Sospecho que a fin de cuentas es una cuestión de matices, de degradés, de gustos y sobre eso no hay mucho que decir. Si al anónimo referido le parece "bastante personal", pues él es (y lo envidio por eso) "afortunado" pues tiene una película más de Cassavetes que querer y querer bastante. Pero decir lo contrario no es "poco afortunado", como él lo sugiere.

En todo caso, transcribo lo que el propio Cassavetes pensaba sobre Gloria, la película en cuestión:

"Escribí ese guión para venderlo, sólo para venderlo. En el fondo no quería hacer esa pleícula. Pero Columbia insistió en que la dirigiese yo, y yo no quería. Demasiado comercial (...)"

Y también: "Como guión, servía para una película destinada a la televisión, aunque los actores se esforzaron por hacer algo mejor. Es un cuento de hadas para adultos. Nunca pretendí que fuera otra cosa que una historia de ficción, y siempre creí que la comprendía. Me aburrí porque supe cuál era la respuesta a esa película en el momento en que empezamos a rodar, y por ese motivo nunca podré estar loco de entusiamo por Gloria; es una película muy simple. Husbands, en cambio, no lo es, y tampoco son sencillas Una mujer bajo la influencia y Opening Night. Esas son películas que te hacen pensar"

lapaupachica dijo...

he regresado y leo que se ha decidido no publicar comentarios que trasciendan los posts..; por un lado, me parece genial, porque por fin se hablará de lo que corresponde; pero, por otro, ¿no corremos el riesgo de que las eventuales "rectificaciones" (digo, todos somos falibles) sean ignoradas. yo adoro el cine y me encanta leer críticas acerca de cine, a diferencia que críticas de literatura que es lo que estudié... paradojas. lo digo para agradecer y esperar eso, más críticas y más interesantes críticas. gracias