domingo, 21 de octubre de 2007

Películas de terror: una encuesta.


La pregunta fue: ¿cuáles son tus películas de terror preferidas? Aquì van las respuestas.

Ricardo Bedoya
Mis películas de terror preferidas son La mujer pantera (Cat People), I Walked With a Zombie y Night of The Demon, obras maestras de Jacques Tourneur. Nadie como él supo construir un mundo de tinieblas a partir de elementos mínimos y miedos esenciales. Bertrand Tavernier dijo que sus cintas modulan un terror susurrado, de ecos que se sienten en corredores lejanos. Todo es así en Tourneur: pura sugerencia, dominio de lo no-dicho y lo no-visto. Detrás está la sexualidad femenina, que busca un cauce para manifestarse, creando una tensión que asume las formas de la pesadilla.

De terror satánico: The Seventh Victim, de Mark Robson, y The Devil Rides Out, de Terence Fisher, más logradas que El bebe de Rosemary, de Polanski, que también es notable.

Con Vincent Price, que es una figura central del género: The Tingler, de William Castle, The Fly, de Kurt Newmann, Witchfinder General, de Michael Reeves; La tumba de Ligeia, de Roger Corman.

De David Cronenberg, que es el gran “autor” del terror actual: Parásitos mortals (Shivers), Rabia (Rabid), The Brood, Scanners, Videodrome, La mosca (The Fly) y Dead Ringers.

De Tod Browning: The Unknown y Freaks.

Monstruos clásicos: La novia de Frankenstein, de Whale; King Kong, de Schoedsack y Cooper.

Con Bela Lugosi: The Black Cat, de Edgar Ulmer; The White Zombie, de Victor Halperin.

De Hitchcock: Psicosis y Los pájaros.

De George Romero: Martín y Zombie (Dawn of The Dead).

De Drácula: Horror of Drácula; Las novias de Drácula y Drácula, príncipe de las tinieblas, de Terence Fisher.

Autores europeos: Nosferatu, de Murnau; Vampyr, de Dreyer; Peeping Tom, de Michael Powell; La máscara del demonio, de Mario Bava; y Los ojos sin rostro, de Georges Franju.

De fantasmas: Ugetsu Monogatari; de Kenji Mizoguchi; Los inocentes, de Jack Clayton; El mito del sexo (Onibaba) de Kaneto Shindo; La niebla, de John Carpenter; Kwaidan, de Masaki Kobayashi .

Mexicanas: El vampiro, de Fernando Méndez; El monstruo resucitado, de Chano Urueta

A caballo de otros géneros: The Invasion of The Body Snatchers, de Don Siegel; La danza de los vampiros, de Roman Polanski; La hora del lobo, de Ingmar Bergman; El ángel exterminador, de Luis Buñuel; Sei donne per l’assassino, de Mario Bava; The Night of the Hunter, de Charles Laughton; Eraserhead, Mullholand Dr. y Inland Empire, de David Lynch; Locura de terror, de Julián Soler; Abbott and Costello Meet Frankenstein, de Charles Barton; Asalto al precinto 13 y They Live, de John Carpenter; The Premature Burial, de Roger Corman; Tobby Dammit, de Federico Fellini, episodio de Historias extraordinarias.


José Carlos Cabrejo
El gabinete del Dr. Caligari (Robert Wiene, 1920)
Nosferatu (F.W. Murnau, 1922)
Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960)
Tres rostros para el miedo (Michael Powell, 1960)
El látigo y el cuerpo (Mario Bava, 1963)
Repulsión (Roman Polanski, 1965)
Matanza sin igual (The Texas Chainsaw Massacre, de Tobe Hopper, 1974)
Carrie (Brian DePalma, 1976)
Suspiria (Dario Argento, 1977)
Kairo (Kiyoshi Kurosawa, 2001)


Oscar Contreras
The Texas Chainsaw Massacre (Tob Hopper)
Zombie (Dawn of The Dead, George A. Romero)
The Thing (John Carpenter)
El bebe de Rosemary (Roman Polanski)
Posesión (Andrezj Zulawski)
Frankenstein (James Whale)
El exorcista (William Friedkin)
Isle of The Dead (Mark Robson)
La mujer pantera (Cat People, Jacques Tourneur)
The Body Snatcher (Robert Wise)
Suspiria (Darío Argento)
Scream (Wes Craven)
Drácula de Bram Stoker (Francis Ford Coppola)


Mónica Delgado
El cine de terror ha conmovido mis imaginarios más profundos. Puede tratarse de horror sobrenatural o de devaneos psicológicos, de demonios o de zombies, de serial killers o de heroínas bipolares; pero al final afloran mis miedos que se extienden más allá de las películas. Están los clásicos como El exorcista de Friedkin o La profecía de Donner, que por años fueron el comentario de los lunes en la última carpeta del salón de clases, tras alguna emisión en televisión. Miedos atroces que se quedaban en el dormitorio de Reagan o en los cánticos al demonio Pazuzo; horror propiciado por alguna mano mutilada en alguna cinta de Sam Raimi o de La Factoría de Yuzna. Noches de infancia con los ojos abiertos, al tanto de cada crujido, de cada tos, de alguna gota en el caño, por culpa de Creepshow, La noche de los muertos vivientes, Aullidos, La Niebla, la ochentosa Vamp (con Grace Jones) o del mítico Christopher Lee. Pero mis filmes favoritos van por otra ruta, así que he organizado una lista de diez, en orden de preferencia y de miedo:

1. Kairo de Kiyoshi Kurosawa. Una fusión de lo que quedaba de la humanidad y la máquina se hacia patente en un Japón finisecular. Fantasmas recluidos en un cuarto cerrado con una cinta roja; individuos enajenados al tener real conciencia de su existencia en medio de la alineación. Inquietante y melancólica.

2. El más allá de Lucio Fulci. Catriona MacColl hereda un hotel y obviamente se trata de un lugar con miles de secretos y zombies. El personaje de la ciega y su perro lazarillo es excepcional, y precisamente ella carece de lo que el cineasta termina sacrificando en muchos de sus filmes: " Los ojos son la primera cosa que tienes que destruir, porque han visto demasiadas cosas malas". Una obra maestra.

3. Posesión de Andrzej Zulawski. Adjani saca de quicio con su ataque de histeria en el subte y por el amante tentacular que se ha conseguido en medio de la crisis que vive con su esposo Sam Neil. Tiene escenas poderosas, un manifiesto pulsional de ribetes freudianos: verla fue una experiencia límite.


4. Suspiria de Dario Argento. El italiano logra un esteticismo inusual, muy colorido, para narrar historias de brujas malditas. La banda sonora de los Goblin, los asesinatos tipo crimen-arte son de antología y la ambientación del internado son algunos de los aspectos que deslumbran.


5. Videodrome de David Cronenberg. Podría ser mi favorita (intertextual, metadiscursiva, muy jugosa) pero esta es otra manera de acercarse hacia el caos de lo mediatico y la locura que propicia: la mano de Max Renn entrando en esa suerte de vagina que se abre en su pecho; el televisor con vida y, sobre todo, un nuevo canal afectando los sentidos.


6. Repulsión de Roman Polanski. Thriller psicológico con una espléndida Catherine Deneuve. El olor de un conejo pudriéndose invade la casa; un hombre que aparece de la nada en el espejo y una mujer que podría comer los pasadores de sus zapatos como si fueran fideos (recordando una evocación a La quimera del oro que se hace a través de un personaje).


7. El resplandor de Stanley Kubrick. Ser escritor no es fácil y mucho más si tienes el encargo de cuidar en el invierno el Overlook junto a tu esposa y tu pequeño hijo de seis años, quien padece de "The shining". El laberinto, la cocina, el dormitorio y las noches del niño en trance van más allá de Stephen King.


8. Halloween de John Carpenter. Debo decir que sufrí más con Asalto al precinto 13, pues son notables sus atmósferas cerradas, que trasmiten "el miedo a lo desconocido y a los Otros" (como ver concretado mi terror hacia las barras bravas) pero no es totalmente un filme de terror, así que materializar los divertimentos de la noche de brujas en un tipo enmascarado que asesina con un hacha, el típico slasher que cobra vida a partir de un evento edípico, propicia mi mención a John, un genio del género.


9. Los inocentes (The innocents, de Jack Clayton). Otra vuelta de tuerca de Henry James, guión de Truman Capote, John Mortimer y William Archibald y la actuación de Deborah Kerr como la institutriz Giddens, sorprendida por fantasmas en una mansión y alterada por dos niños nada inocentes, es demasiado. Sugerente ritmo narrativo, con fotografía impecable. Recuerdo también una versión media hot con Marlon Brando, pero sin puntos de comparación con la de Clayton.


10. Carrie, extraño presentimiento de Brian de Palma. Tener casi 17 años y que te venga por primera vez la regla ya me resultaba espeluznante. La telequinesis se me hacía una facultad extraordinaria pero trocarla por el apabullante cariño maternal de Piper Laurie (sí que resulta terrorífica) me hacía desistir de la idea. Más allá de la secuencia antológica de la fiesta de graduación, está la relación subyugante entre madre e hija, oscura, castrante y manipuladora.


Isaac León Frías
Fenómenos (Freaks), de Tod Browning
La novia de Frankestein, de James Whale
La mujer pantera, de Jacques Tourneur
Los ojos sin rostro, de Georges Franju
La mosca, de Kurt Neumann
Psicosis, de Alfred Hitchcock
Peeping Tom, de Michael Powell
Zombie (Dawn of the Dead), de George E. Romero
Pacto de amor (Dead Ringers), de David Cronenberg
Inland Empire, de David Lynch


Enrique Silva
En lo que se refiere al cine de terror mis gustos se orientan más hacia lo clásico. No estoy en contra de las películas que se hacen hoy, sobre todo en Asia, pero prefiero las de antes. Los monstruos de la Universal son un poco cómplices de las primeras pesadillas que recuerdo relativas al cine. Y de entre estos, me quedo con Frankenstein (1931), de JamesWhale; y El hombre lobo (1941), de George Waggner. También debo reconocer como muy espeluzante la versión original de Invasion of the Body Snatchers (1956), de Don Siegel; y la colorida y apasionante Horror of Dracula (1958), de Terence Fisher, una de las mejores adaptaciones de la obra de Bram Stoker. Tal vez una de las películas más extrañas que he visto -y de hecho me gustaría revisar- es la española "El sonido de la muerte" (1964), de Antonio Nieves Conde, cuyo monstruo prehistórico invisible me dio un gran susto. En fin, la lista completa de quince (15) títulos de terror que considero imprescindibles (en realidad faltan bastantes) es como sigue:



Nosferatu (1922), de F.W. Murnau
Dr. Jekyll and Mr. Hyde (1931), de Rouben Mamoulian

Frankenstein (1931), de James Whale
El hombre lobo (1941), de George Waggner
I Walked With a Zombie (1943), de Jacques Tourneur

The Thing From Another World (1951), de Christian Nyby
Invasion of the Body Snatchers (1956), de Don Siegel
Night of the Demon (1957), de Jacques Tourneur
Horror of Dracula (1958), de Terence Fisher

The Revenge of Frankenstein (1958), de Terence Fisher
The Innocents (1961), de Jack Clayton
La Máscara del demonio (1960), de Mario Bava
Psicosis (1960), de Alfred Hitchcock
The Pit and the Pendulum (1961), de Roger Corman
Los pájaros (1963), de Alfred Hitchcock

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en la mayoría de títulos aunque hecho en falta más terror actual. Y no puedo creer que se hayan olvidado de una de las más escalofríantes cintas de los 70's Don't look now de Roeg.
Aquí van mis preferidas de este fascinante género:

- Psicosis
- Frenzy
- The Texas Chainsaw Massacre (1974)
- Don't look now
- El otro
- The Innocents
- I Walked With A Zombie
- Night of The Demon
- Suspiria
- L'Aldila (El más allá)
- The Pit and Pendulum
- Carnival of souls (1962)
- Ojos sin rostro
- Les diaboliques
- Picnic at Hanging Rock
- Let's scare Jessica to death
- Martin
- Night of the living dead
- Peeping Tom
- Henry Portrait Of A Serial Killer
- Dead and Buried
- Sleepaway Camp
- Alice Sweet alice
- Black Christmas (1974)

Anónimo dijo...

A Partir de cuando David Cronenberg, es el gran “autor” del terror actual, porque en la epoca que dirigio esas peliculas, ningun critico de cine local lo denominaba "autor"

Ricardo Bedoya dijo...

Al desinformado anónimo que habla de Cronenberg:

Lea usted la vieja Hablemos de cine y encontrará largos comentarios sobre Cronenberg. Recuerdo haber escrito un artículo muy largo sobre Parásitos mortales (Shivers), la primera película de Cronenberg estrenada en Lima, de modo casi clandestino en el cine Venecia. Por supuesto mi comentario era entusiasta y abordaba a Cronenberg como un gran director. Y desde entonces, Cronenberg ha sido central en la apreciación del cine de terror.

Una recomendación: lea usted lo que debe leer antes de hacer afirmaciones semejantes que terminan patinando por inexactas.

Antónimo dijo...

Bueno, pero ¿qué cintas de miedo te dieron miedo?

Anónimo dijo...

Tirarle flores a un director no quiere decir que se trate de un gran autor, aunque si estamos hablando de un visionario, entonces me quedo callado porque ni Pauline Kael le acertó....

Ricardo Bedoya dijo...

El trabajo del crítico no es el del vidente. Hay directores notables que se descubren desde la primera película (como Cronenberg); hay otros que no. El crítico puede pasar por alto películas que luego adquieren otro sentido, vistas en el horizonte de la obra posterior del cineasta. ¿y qué problema hay con eso?

Pauline Kael no acertó ni con la autoría de Ciudadano Kane. El que es ciego con el estilo tan visible de Orson Welles seguro que padece de ceguera irreversible.

MISS GIDDENS dijo...

EN GUSTOS Y COLORES... PERO DE AHÍ A QUE ALGUNOS ESPECÍMENES (SIN MALA LECHE, SÓLO EMPLEANDO UN TÉRMINO RECURRENTE EN EL CINE DE TERROR) CONSIDEREN PELÍCULAS DE K. KUROSAWA, FULCI, ARGENTO, FRIEDKIN O KUBRICK COMO LAS MEJORES DEL GÉNERO, PROVOCA NO SÓLO TERROR POR EL FUTURO DE LA CRÍTICA DE CINE EN ESTE PAÍS, SINO SOBRE TODO RISA.
UNA SUGERENCIA: HA FALLECIDO RECIENTEMENTE DEBORAH KERR, UNA ACTRIZ SOBERBIA CON UNA FILMOGRAFÍA COMO POCAS. ¿NO SERÍA APROPIADO QUE PUBLIQUEN SUS LISTAS DE MEJORES ACTRICES DE LA HISTORIA DEL CINE? SIN DUDA HABRÁ DE NUEVO OPORTUNIDAD DE ASUSTARNOS Y REIRNOS COMO LOCOS.

Anónimo dijo...

Que yo sepa Ricardo no ha publicado las mejores del género sino las favoritas de cada uno de los colaboradores.No confudir. Si se tiene mala leche hacerlo con ganas. Buuuuuuuuuuu.

MISS GIDDENS dijo...

A LA SEÑORITA O SEÑORITO QUE DICE BUUUUUU PORQUE DEBE VIVIR EN UNA PERENNE FIESTA INFANTIL DE HALLOWEEN A LA QUE DECIDIÓ ASISTIR DISFRAZADO DE CRÍTICO DE CINE (NO HAY DUDA DE QUE ES UNO DE LOS QUE LOAN A K. KUROSAWA, ARGENTO, FRIEDKIN...): ESTA ESQUIZOFRENIA TAN TÍPICA DE ASIDUOS AL PUC -UNA COSA SON LAS MEJORES PELÍCULAS, OTRA "MIS" FAVORITAS- MANIFIESTA LA CRISIS DE LA "GENERACIÓN DE MENOS DE 40 AÑOS" DE LA CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA EN EL PAÍS. QUE LES GUSTE EL CINE, QUE LES DÉ UN INDEFINIBLE STATUS ESCRIBIR SOBRE CINE, QUE CREAN QUE EL CINE ES MEJOR QUE EL LITIO COMO PALIATIVO DE LOS DESORDENES MENTALES, NO IMPLICA QUE PUEDAN SER CRÍTICOS. NO CUALQUIERA PUEDE SERLO, ASÍ COMO NO CUALQUIERA PUEDE SER ACTOR PORNO O LA BEATITA DE HUMAY; POR LO MENOS SE NECESITA SENTIDO COMÚN, Y MENOS IGNORANCIA Y ENGREIMIENTO. NO ESTARÍA DE MÁS QUE LA SEÑORITA O SEÑORITO QUE DICE BUUUU LE PREGUNTARA A SU ADMIRADO RICARDO -O A ISAAC O A ENRIQUE, A QUIENES TAMBIÉN DEBE LLAMAR POR SUS NOMBRES- SI TIENEN LISTAS DE "MEJORES" Y DE "FAVORITAS" DE LO QUE SEA, O MÁS BIEN ÉSTAS SÓLO SON EN RIGOR UNA -AL MENOS EN UN 99%- EN LA QUE SE CONUUGAN LAS FACETAS DE CINÉFILO APASIONADO Y DE CRÍTICO CENTRADO.
BASTA DE IMPOSTORES QUE HABLAN "ACADÉMICAMENTE", REPRODUCIENDO COMO UN MUÑECO DE VENTRÍLOCUO LO QUE ESCUCHARON DE SUS GURÚS EN EL AULA UNIVERSITARIA O A LA SALIDA DE LA VENTANA INDISCRETA, DE LAS "LAS MEJORES" PELÍCULAS, PERO QUE EN VERDAD EMPAPAN LA ROPA INTERIOR ANTE SUS "FAVORITAS". ¿DÓNDE DIABLOS ESTÁ LA COHERENCIA?
EN ESTE BLOG ISAAC LEÓN SE HA EXTENDIDO, Y CON PERTINENCIA -AUNQUE INCURRIENDO EN ALGUNOS EXCESOS QUE HAN ROZADO EL BERRINCHE- SOBRE EL PELIGRO DE LOS "CRÍTICOS" QUE FUNCIONAN COMO PUBLICISTAS DE LAS MAJORS. ¿Y QUÉ DEL PELIGRO DE APADRINAR Y DEJARNOS COMO HERENCIA A ESTAS SEÑORITAS Y SEÑORITOS QUE HACEN BUUUUU Y QUE NO TIENEN EL MÁS MÍNIMO SENTIDO CRÍTICO?

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con el señor Bedoya en el rubro de fantasmas. Ugetsu tira más para el drama fantástico, si Onibaba da miedo entonces Pulp Fiction y la Naranja mecánica son las mejores películas de la historia del cine :) y Kwaidan me parece grandiosa a nivel visual pero carece de atmósfera malsana parece más un cuento para niños de 8 años que una película de terror. La niebla está bien y Los inocentes es una verdadera joya la única en la que si estoy en total acuerdo. Por cierto falta Al final de la escalera la película fetiche de Amenabar y podría entrar muy bien El otro de Robert Mulligan.

Ricardo Bedoya dijo...

Ugetsu Monogatari es un melodrama con componente fantástico, pero es la más grande película con fantasma que se haya hecho. Es la única que me permite sentir lo que puede tener de evanescente la impresión de enfrentarse a lo desconocido, que es el motivo central del cine de horror.

Mi lista es de las películas del género de terror que más me gustan, no de las que me han asustado. El miedo no suele ser el termómetro de mis preferencias. Admiro muchos melodramas que no me hacen llorar, y muchos westerns que no me hacen sentir militarista ni belicoso. Me gusta la sensualidad sonambúlica y decadente de Caminé con un zombie, pero no me asusta.

De acuerdo con El otro, de Mulligan, un director que hizo otra gran pelìcula olvidada, el western The Stalking Moon, con Gregory Peck y Eva Marie Saint.

Anónimo dijo...

Hola señor Bedoya soy del post anterior sobre el cine de fantasmas.
Me preguntaba si Ud. ha visto La mujer de negro (The woman in black) de Herbert Wise,es una british ghost story hecha para la TV narrada a la antigua con una atmósfera muy bien elaborada y bueno me ha asustado un montón. La acabo de ver ayer y me gustaria saber si la ha visto y que le parece ¿merecería entrar en el rubro de fantasmas junto a las que mencionó?
Yo creo que si.
Saludos.

Anónimo dijo...

"La impresion de enfrentarse a lo desconocido es el motivo central del cine de horror", creo q esa afirmacion es completamente falsa, los comienzos del cine de terror se basan en las novelas de terror del siglo 18 y 19, y basta con leer a Lovecraft, SToker, Shelley, Poe, Radcliffe o Lewis, para entender que la base son la creacion de atmosferas y lo sobrenatural y diferente...

Anónimo dijo...

Entonces la pregunta al Sr. Bedoya solo por curiosidad es saber que peliculas le asustaron alguna vez. Si fue al cine de niño o su cinefilia empezo ya de adulto....

Ricardo Bedoya dijo...

Respuesta al anónimo sobre lo desconocido. ¿Y quién dice que en los siglos anteriores no existía el miedo a lo desconocido?

¿Cuando Jonathan Harker es advertido de los peligros de acercarse a la mansión de Drácula no se manifiesta un miedo a lo desconocido? ¿Cuando el señor Valdemar, de Poe, experimenta con la muerte no se pregunta sobre lo desconocido? ¿El retrato oval no trata acaso sobre las fronteras entre la creación y la muerte, esa desconocida? ¿Frankenstein, de Shelley, no es acaso una novela sobre los poderes desconocidos del creador que intenta franquear los límites jugando al demiurgo? ¿La cosmología de Lovecraft -que escribió en el siglo XX- no está impregnada de un sentido siniestro y desconocido de locura y enfermedad?

Dije que el enfrentamiento con lo desconocido es central en el cine de horror, pero su intervención me hace percibir que lo es también en la literatura.

La muerte es desconocida y lo fue desde que el primer hombre murió. Lo sobrenatural es desconocido desde que alguien sintió un escalofrío. La enfermedad es desconocida cuando nos hace mutar y morir. Y la muerte, lo sobrenatural y la enfermedad son motivos recurrentes del terror. Existen, por supuesto, antes del siglo XVIII.

R Bedoya dijo...

No he visto la película de Herbert Wise. Trataré de hacerlo.

Miss Maldonado, we love you! dijo...

Parece que es verdad que alguno de los criticos "menores de 40" cometió el error de entrar a la fiesta de Halloween de Eduardo Maldonado, travestido ahora como Miss Giddens y escribiendo en altas como "para que no lo vean" (curiosamente desde mucho antes de las fechas cercanas al Día de Brujas, ya quería jugar con su "identidad femenina": me lo imagino escribiendo alterado sobre su canon clásico del cine y vistiendo su calzón Mochita, jajjajaja).

Creo que ese error de algunos de esos criticos muchachitos más bien es un beneficio para quienes visitamos el blog y nos entretenemos con esta suerte de mutante de los gustos femeninos de Juan Carlos Ferrando con un fundamentalismo cinematográfico á la Cipriani.

No hubiera respondido a alguien que reclama sentido crítico y argumentativo cuando no lo demuestra, que solicita menos ignorancia cuando, y creo no equivocarme, alguna vez dijo que Crash de Cronenberg era norteamericana y no canadiense entre otras perlas, que parece hablar de una falta de salud mental o cordura en las nuevas generaciones (??????) cuando en realidad ataca a críticos relativamente nuevos porque no se ciñen con milimétrica exactitud a su canon, con un engreimiento digno de amanerado modista criticando las vestimentas en fiesta de novias, y parece que defoga alguna frustración con mensajes virulentos y anecdódticamente violentos. En algún otro mensaje, también quedó claro que Miss Maldonado no sabe leer bien (a menos que se haga el que no lee bien para provocar a algunos críticos).

Paginas del diario de Satan se ha convertido en su terapia sicologica , pero para los visitantes: ESO ESTÀ BIEN. Ojalá que los muchachitos sigan respondiendo para seguir con este vacilón!