martes, 19 de febrero de 2013

Mamá


                                 

La primera hora de “Mamá”, de Andrés “Andy” Muschietti, es muy lograda. Crea un clima de misterio y angustia crecientes, trabajando recursos mínimos. Sobre todo apelando al fuera de campo visual, esa gran cantera de los grandes misterios del cine.


La dirección de las miradas de las niñas y el uso del sonido que llega de fuera o del fondo, desde el lugar donde no vemos, potencia la sensación de amenaza. Las manchas en las paredes, la presencia en el closet o al fondo del pasillo son efectos de aparición bien cronometrados. Y las niñas, sobre todo la más pequeña, se mueven entre lo humano y lo animal con una perfecta naturalidad.

La película decae cuando la presencia fantasmal se torna evidente y la música sube el volumen y todo truena. Pero incluso en esos momentos de exceso la película conserva un costado bizarro. El terror se mezcla con el melodrama en una combinación extraña.

Ricardo Bedoya

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esperemos que este no sea el inicio de el estilo de las mini-criticas. Sus lectores se lo agradeceremos .

FrancHis Neumann dijo...

Me gustó también la primera parte de la película. Las niñas, también. Lo malo es que no se llega a apreciar bien la transición del rol de Jessica Chastain hacia el despertar de la maternidad (lo cual DUDO sea despertado por el simple hecho de hacerse cargo de las niñas)... y claro, la cosa peluda que era la mamá.