sábado, 9 de febrero de 2008

Lo tomas todo o no tienes nada: la relación entre distribuidoras y salas de cine


En recientes debates desarrollados en este blog sobre asuntos vinculados con el lamentable estado de la distribución de películas en el Perú, algunos lectores han observado que las críticas centrales van dirigidas a las políticas de las compañías importadores de películas, que deciden la agenda de estrenos, y no a las multisalas que también son parte del negocio del cine.

En un apasionante libro llamado La gran ilusión. Dinero y poder en Hollywood (título de la edición en español en Tusquets Editores, en 2007, del original llamado The Big Picture. The New Logic of Money and Power in Hollywood), el autor Edward Jay Epstein desmonta el funcionamiento económico, comercial e ideológico del sistema industrial del cine norteamericano de hoy y ofrece una enorme cantidad de informaciones sobre los conglomerados empresariales que deciden el menú cinematográfico del público planetario, concebido como una franja indeterminada de adolescentes o de espectadores “infantilizados”.

Esclarecedora es su explicación de las políticas seguidas por las compañías distribuidoras norteamericanas con las salas de cine del mundo entero y, claro, del Perú. Citamos un párrafo de este libro de lectura indispensable que circula por librerías limeñas.

“En 2005 UIP era el mayor distribuidor de películas en los mercados internacionales y se encargaba no sólo de todas las (películas) de la Universal y la Paramount, sino también de la mayoría de las de los “estudios sin estudios”, entre ellos USA Films, Dream Works, Focus y Artisan. Como sus operaciones extranjeras no estaban restringidas por las leyes antitrust estadounidenses, UIP puede recurrir a prácticas tales como la contratación en bloque, las autorizaciones y la licitación a ciegas, todas las cuales son ahora ilegales en Estados Unidos. En la mayoría de los casos ofrece sólo tratos de rendimiento en los cuales es UIP y no el propietario de cines quien selecciona las películas que se exhibirán durante periodos especificados. Si los propietarios de las salas quieren alguna de la películas importantes que ofrece UIP, tales como Parque Jurásico (Jurassic Park), también tienen que exhibir otras películas que no hubieran seleccionado necesariamente.” (página 104).

Ricardo Bedoya

14 comentarios:

Martin Sanchez Padilla dijo...

A traves de la Sgte. direccion de internet se puede acceder a una edicion integra del texto de Epstein, en ingles (mas de 400p):
http://www.amazon.com/gp/product/0812973828/sr=1-3/qid=1202608669/ref=olp_product_details?ie=UTF8&me=&qid=1202608669&sr=1-3&seller=
La cita de Ricardo Bedoya trae a la luz las denuncias en las que varios han venido insistiendo desde hace mucho tiempo: el interes comercial predetermina lo que podemos ver, lo demas no existe. Algunos locales e informados le hacen el juego a esta forma de relacion industrial, es su opcion, su empleo. Se les observa que deberian ser consecuentes, entonces, con las causas que dijeron abrazar desde temprano.

Anónimo dijo...

Que interesante Sr. Bedoya, que ilustrativo, a eso se le llama estrategias de comercializacion y lo realizan todas las empresas del mundo.
Ademas, usted no sabe (o no quiere saber) que Cineplanet tiene mas del 60% del mercado???? No le dice algo eso???

Anónimo dijo...

Me parece justo, si yo tengo un producto muy rentable, y otro no tanto, porque solo le voy a dar a mi distribuidor el que le combiene??? Ud no haria lo mismo???

Anónimo dijo...

Buenas, me parece de buena intencion la publicacion de bedoya, pero hay algo que no llego a explicarme y quisiera que me lo aclaren por favor: este sistema de ventas por paquetes esta siendo utilizado por las distribuidoras desde finales los años 70´s en nuestro pais - decadas antes de la venida de las multisalas al Peru - llegando a su pico durante mediados de los años 80 - ¿alguien no se acuerda de la cantidad de peliculas de accion B y pornograficas que proyectaban en cines reservados solo para eso durante esa decada? famosa era la avalancha de cintas deplorables a la vez que se estrenaba ET, alguna de Rambo o James Bond - estas casi igual de deplorables - esto se debia al metodo nombrado en ese articulo sobre las distribuidoras, es una practica comun y prohibida en EEUU.
Ahora viene mi duda, si esto es conocido ampliamente por TODOS los que trabajan o tienen contacto con la industria cinematografica en el peru, incluyendo a los criticos - que desde aquella epoca , van mas de 30 años, ya conocian de esta forma de "distribucion" de peliculas en el Peru; ahora pregunto ¿porque no han dicho nada hasta ahora?, ¿porque no han soltado esa informacion al publico comun y corriente desde los años 80´s 90´s o nuevo siglo? ¿ porque han esperado 30 años para denunciar e intentar cambiar o mejorar las cosas?

Anónimo dijo...

eSO FUNCIONA IGUAL EN LA tv. Si compras un blockbuster, tambien debes comprar otros fims. Lo intersante en la tv, es que esos "otros" son los de mayor calidad artistica, que en general son maltratados por las estaciones de TV. Por ejemplo, el otro dia canal 2 dio a las 2 am ELIZABETH con Cate Blanchet.

Hawk dijo...

Hace algunos meses se discutió el tema en este blog y, al menos yo, llegué a la conclusión de que había suficientes indicios para llevar el caso de las distribuidoras al INDECOPI.

También vimos que se les ha sancionado en España por infracciones a las normas sobre libre competencia.

Lamentablemente y pese a que se conocen estas evidencias, nadie se anima a presentar la denuncia (o simplemente solicitar una investigación de oficio) al INDECOPI (cualquiera lo puede hacer). Es una pena que existan las herramientas legales para tratar de solucionar el problema pero que no haya nadie con el tiempo y los cojones para enfrentarse a las distribuidoras. Creo que Ricardo mencionó que los que deberían comerse el pleito eran los cines y los productores de cine peruano, los cuales aparentemente no lo van a hacer. No hay nadie más preocupado por el cine?

Nos merecemos la cartelera que tenemos



Hawk

Anónimo dijo...

Bedoya, Porque no escribes un libro sobre las politicas seguidas por las compañías distribuidoras con las salas en el Perú y así nos podrías brindar una obra de obligada lectura. Y que fue de tu convocatoria al debate. No se oye padre.

Anónimo dijo...

Los críticos sí han venido denunciando las prácticas de la distribución desde hace tiempo, especialmente León y Bedoya
en los espacios en que han escrito (Hablemos de Cine, Caretas, El Comercio, etc.)y en público. No es que recién ahora las estén denunciando. Quienes
han hecho renuncia expresa a hacerlo son Pimentel y Cordero.

Anónimo dijo...

Interesante el post y sobre la sugerencia de Hawk...

... aceptando a priori la existencia de la práctica en el Perú, ¿quiénes son los únicos que podrían accionar contra las distribuidoras? Evidentemente los exhibidores, que son los que mantienen una relación comercial directa con ellas y que podrían verse afectados por sus abusos. Siguiendo esta línea, sólo los exhibidores podrían denunciar ante Indecopi el "perjuicio" que resulta en sus empresas la programación de películas que, de por sí no programarían (como parece haberse dado el caso en otros países). Como bien señalan anteriormente, un solo exhibidor tiene el 60% del mercado peruano y su posición es más fuerte que cualquier distribuidora aislada. ¡Qué pasa entonces!¿Por qué Cineplanet no "impone" una mejor cartelera, sin ni siquiera tener que acudir al INDECOPI?

La respuesta es sencilla, Hawk, (Ricardo creo que ya la intuye), los exhibidores se sienten totalmente a gusto con la programación y no encuentran ningún "perjuicio" en sus resultados económicos ni en su relación con las distribuidoras. Y como son los únicos que legalmente podrían "accionar" contra los "abusivos", esto nunca va a suceder.

¿Pero qué pasa con nosotros el público, dirán? ¿Cómo se castiga a las distribuidoras? Simplemente no acudiendo a las salas de cine que es como los consumidores castigan a las empresas. Pero el problema de fondo acá radica en que esto tampoco va a suceder nunca.
Pese a quien le pese la gente va a seguir yendo masivamente a ver el último Spiderman y Harry Potter cuya taquilla decuplicará al menos la de "Atonement" o cualquier otra similar, para el bienestar económico de la distribuidora Y DE LOS EXHIBIDORES.

Así que en conclusión, Hawk, resulta inútil cargar la tinta contra las distribuidoras, que después de todo cumplen su función de promocionar SU película y no la de otro(¿es lógico no?). Y es más erróneo todavía "victimizar" al exhibidor que está más que feliz con la situación, a la espera del próximo perro estrella entre sus estrenos.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 0:29

Me queda claro que sería difícil que los exhibidores denuncien a las distribuidoras, pero de acuerdo a la ley vigente sobre libre competencia (Decreto Legislativo 701), cualquiera puede presentar la denuncia o solicitar que INDECOPI lo haga de oficio. Evidentemente, dado que no hay conflicto, le será más díficil a INDECOPI encontrar indicios de abuso de posición de dominio o de prácticas concertadas.

Tampoco es necesario que se acredite un perjuicio. Basta que exista una restricción a la competencia para que se configure la infracción.

Finalmente, no sólo los exhibidores podrían presentar la denuncia. También podrían hacerlo distribuidoras independientes o realizadores nacionales que han visto desplazada la exhibición de sus películas por las prácticas abusivas de las distribuidoras.

Saludos,


Hawk

Anónimo dijo...

No estoy tan seguro que tanto como "cualquiera" pueda accionar administrativamente ante Indecopi, al menos en la vía judicial se requiere de legítimo interés, es decir, haber sido objeto del perjuicio y que el perjuicio sea al menos potencial.

Como consumidor (esto es como cualquiera), sólo puedo accionar contra la empresa con la que contraté (en este caso la sala y no la distribuidora) y esto agotando la vía previa de presentar primero mi queja a la misma sala. Ahora bien, una denuncia de consumidor contra una sala porque no pasan las películas que quiero tiene sinceramente nulas posibilidades.

Tienes razón en que un productor nacional que, por ejemplo, viera rechazada su película como consecuencia de una práctica restrictiva, sí podría accionar.

Pero lo cierto es que la ubicua exhibición y el éxito de taquilla de "Mañana Te cuento 2" (no es el tema analizar aquí las bondades o miserias de ésta ni por qué Mendoza les viene ganando en presencia e ingresos a los Coen y Burton juntos), bastarían para demostrar que no existe tal mala práctica contra el cine nacional.

Esta "prueba en contrario" de "Mañana te cuento", "Pantaleón..." o cualquier otra cinta "con carne" europea que haya tenido igual de buena fortuna en su exhibición, también echa por tierra una posible denuncia de los distribuidores independientes.

PERO NO TODO ESTA PERDIDO AMIGO HAWK!!!

Sólo tenemos que esperar que a Bruno Dumont o a Tsai Ming-Liang se les ocurra venir a filmarle el culo a las de "Bella Bella" para que podamos ver cine de autor en el Perú.

Anónimo dijo...

Hawk: "los realizadores nacionales han visto desplazada su exhibicion"???? Y Mañana Te Cuento y Rambo que ocupan ahora mas del 50% de la oferta, que pasa con eso???

Jose Luis

Anónimo dijo...

Al anónimo de las 7:03:
La ley permite que cualquiera pueda presentar indicios razonables al Indecopi. Lo que se protege no son intereses concretos sino el sistema de competencia.

A José Luis:
No soy especialista en el tema. Sólo recojo algunas observaciones mencionadas por Ricardo Bedoya en este blog. Me queda claro que en el caso de un Mañana te Cuento (que para estos efectos es casi un American Pie peruano) no es igual al de varias películas peruanas que sí podrían haber visto desplazada o condicionada su exhibición.


Hawk

Jorge Luis Villacorta Santamato dijo...

Me sorprende tanta buena voluntad. ¡Las soluciones son sencillísimas!

Aquí dos de ellas:

1) Crear una productora de cine (un estudio), que produzca 90 películas en castellano al año para todos los países de habla hispana.

(Si se desea, 3 estudios que produzcan 30 películas o 5 estudios que produzcan 18 películas).

¡Listo! Se quita la hegemonía de las películas en inglés con subtítulos y se generan puestos de trabajo para todos. Surgirán exhibidores que dejen de depender de la producción anglosajona. [Aunque claro, los consumidores de gusto exquisito seguirán quejándose de la calidad de la producción, que tiene que ser de gusto masivo].

2)Establecer un gobierno ultracomunista dirigido por un partido comunista "cultísimo" que determine qué se exhibirá en las salas y decida por el resto de la población. Los alimentos se distribuirán con cartilla de racionamiento y así todos los bienes de consumo personal, incluyendo el espacio para dormir. ¡La solución perfecta! Una dictadura brutal ilustrada que sojuzgue el mal gusto de la plebe.

Aquí sí que los consumidores de gusto exquisito estarán satisfechos. Y en las salas de exhibición, quien deje de reírse de una comedia intelectualmente estimulante, recibirá 6 latigazos poderosos para que se desternille de risa.

¡Esta es la solución ideal!

Si es tan simple...

[A mí me encanta la segunda opción. Además, la procreación estará prohibida sin autorización del estado y se estatizarán todos los órganos sexuales para usarlos en interés común de toda la sociedad].